Yolanda Díaz: “No soy diputada ni de IU ni de Podemos, lo soy de En Marea”

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Yolanda Díaz, diputada electa de En Marea y coordinadora de IU en Galicia, en una imagen de archivo. / Esquerda Unida

Es coordinadora de Esquerda Unida, la federación gallega de IU. Diputada hasta el momento en el Parlamento de Galicia por AGE, la confluencia entre IU y la Anova de Xosé Manuel Beiras que se puso en marcha en 2010. Concurrió a las pasadas elecciones generales con la candidatura En Marea, formada por los dos partidos de AGE, Podemos y apoyada por las mareas municipales. Los buenos resultados la llevan hasta Madrid, donde será diputada en el Congreso. Abogada de formación, Yolanda Díaz (Fene, A Coruña, 1971), defiende la identidad propia de su coalición. Cercana a Pablo Iglesias desde hace años, es firme defensora de la confluencia más allá de las siglas. Cree que en IU debe haber voluntad real para la transformación y refundación. Atiende a cuartopoder.es vía telefónica para hacer balance de los resultados y lanzar la mirada hacia el futuro.

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— Han sido segunda fuerza más votada en Galicia, ¿qué factores explican este buen resultado?

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— Lo primero es que ya había un espacio político desde que configuramos AGE. Supimos desde entonces leer la situación y hacer un diagnóstico de lo que estaba pasando en Galicia. La sociedad ha cambiado y ha llegado un nuevo ciclo político. Sabíamos que la gente, después de las experiencias que había habido tanto en AGE como en las candidaturas de unidad popular para las municipales, quería fórmulas de confluencia. Cuando decíamos en la campaña que no sólo sumaba la confluencia sino que multiplicaba, estábamos constatando una evidencia. El espacio en el que configuramos En Marea era versátil, transversal, cabía todo el mundo y no había rigideces, todo lo contrario. A veces había disonancias, pero eran absolutamente cooperativas. Eso caló con una fuerza tremenda en la ciudadanía, que se apropió de la herramienta En Marea. A medida que pasaron los días de campaña veíamos como la bola era cada vez más grande. Supimos hacer bien el diagnóstico en términos políticos para no equivocarnos.

— A pesar de eso el PP sigue siendo el partido más votado, aunque ha perdido mucha representación. ¿Cómo valora sus resultados?

— En Galicia el PP ha perdido 15 puntos, miles de votos y 5 diputados en su feudo tradicional. Estamos en la tierra de Manuel Fraga y, con todo, quizás el batacazo que se han llevado ha sido muy importante. Ellos son conscientes y han tomado nota. Los resultados son relevantes porque sí que es cierto que la ley electoral opera en todos los sitios pero lo hace de manera singular en dos provincias del interior. En el caso de Lugo, con 300.000 habitantes repartimos 4 diputados y con 200.000, en el caso de Ourense, repartimos otros 4. Por la propia matemática electoral es complejísimo obtener representación en el día de hoy. Es histórico que una fuerza que no sea PP o PSOE pueda operar en esas dos provincias. Por tanto, la lectura que hacemos es que es cierto que el PP sigue siendo la fuerza mayoritaria igual que en el resto del Estado, pero en Galicia el batacazo ha sido espectacular. La alternativa de Gobierno en la Xunta pasa por En Marea o cómo nos llamemos más adelante. Ellos lo tienen claro, somos la alternativa real al PP.

— Han pedido incluso adelanto de elecciones y que Nuñez Feijoó “coja las maletas”. ¿Va a haber elecciones anticipadas?

— Feijoó debe deshojar la margarita cuanto antes. Nosotros, en el debate del Estado de la Nación le pedimos, yo misma, la disolución de la Cámara porque la legislatura está agotada. No están haciendo ninguna propuesta política, están como paralizados y no saben muy bien qué hacer. Feijoó lleva tiempo en una encrucijada sin saber qué va a ser de su futuro político y ya va siendo hora de que lo aclare. Debería convocar elecciones cuanto antes. Ellos tienen un congreso en abril y están divididos, más después de estas elecciones.

— El objetivo de En Marea siempre ha sido formar grupo parlamentario propio. Los requisitos legales los cumplen. ¿No tienen dudas sobre que puedan formar este grupo?

“Que el bipartidismo quiera impedir que tengamos grupo propio sería un error político brutal 

— No tenemos ninguna duda. Somos una coalición electoral con un ámbito de aplicación en las cuatro circunscripciones gallegas. Estamos coaligados con dos formaciones estatales como IU y Podemos, pero desde luego que el debate que se está provocando es estéril en términos jurídicos. Es un debate relevante en términos políticos. Es posible que el bipartidismo pretenda ocultar o impedir que las candidaturas de las nacionalidades históricas tengamos grupo propio. Eso sería un error político brutal y no haría más que empeorar las cosas en el conjunto del Estado. Si a Galicia se le impide conseguir grupo propio, se supone que seguirá el mismo criterio en el País Valenciá y Cataluña. Ya están las cosas demasiado revueltas en las nacionalidades históricas como para que se incorpore un elemento más de distorsión. No tenemos dudas jurídicas, vamos a ver qué sucede con el planteamiento político y con todo lo pelearemos jurídicamente.

— ¿Qué opina cuando se dice que Podemos tiene 69 diputados? ¿Es correcto cuando hay gente de otros partidos?

— Me preocupan poco esas cosas. Igual que cuando IU dice que somos diputados de IU. Opino que son cosas que pasan. Yo ni soy diputada de IU ni de Podemos. Soy diputada de En Marea. Creo que sería conveniente que todas las partes entiendan que jugamos en otra liga y que se nos respete como tal. Tanto cuando me computan que soy diputada de Podemos, como cuando lo dicen de IU.

— Es una situación novedosa.

— Yo soy diputada de AGE. En Galicia no es nada novedoso, hemos hecho los deberes antes.

— Pero sí es cierto que a nivel a estatal puede haber algo de confusión, ¿no? Es usted la coordinadora de IU en Galicia. Si no hay grupo propio, ¿dónde irá?

— Todas estas cosas no le interesan a nadie. Vengo de un acto en A Coruña y los parados me paran por la calle para decirme que los tenemos que defender en las Cortes Generales y darles protección social. Las izquierdas debemos tener altura de miras y no enredar con cosas instrumentales. Y sí construir. A mi me van a encontrar construyendo. Insisto, ni soy diputada de Podemos ni de IU, soy de En Marea.

— ¿Qué relación habrá en cualquier caso con el grupo parlamentario de Podemos y el hipotético grupo de IU?

— Espero y deseo que absolutamente fraternas y colaborativas. Igual que con el grupo catalán y valenciano.

— ¿A nivel político la sintonía es buena?

— Obviamente. Las diferencias son tan pocas que es muy difícil no tenerla.

— ¿Se repetirá una confluencia como En Marea para las próximas elecciones autonómicas?

— Estoy convencida de que sí. Estamos ya trabajando para ello.

— ¿Entrará el BNG, que se han quedado fuera tanto en esta ocasión como en las municipales?

— Confío en que todas las fuerzas que estén fuera de planteamientos del viejo régimen, desde luego, formen parte. No sólo el BNG, sino también otras. Sobre todo porque vamos a ganar la Xunta de Galicia. Somos necesarios todos.

— ¿Cómo valora los resultados electorales a nivel estatal y en concreto los de IU?

“Los resultados de IU a nivel estatal han sido malos. Con una gran campaña pero con resultados pobres”

— Estamos en una situación en términos políticos en los que no cabe duda que el bipartidismo ha sido golpeado fuertemente. No fue derrotado, cuestión que nos hubiera gustado. Pero sí que es cierto que nos coloca en un escenario relevante para poder cambiar algunas cosas centrales que están afectando a la ciudadanía. Hay mayorías suficientes para derogar algunas normas que están empobreciendo y causando destrozos sociales graves. Es un hecho muy relevante y también lo es que los partidos del régimen hayan sido golpeados, aunque no todo lo que nos hubiera gustado. Los resultados de IU a nivel estatal han sido malos. Con una gran campaña pero con resultados pobres. Es cierto también, y es justo decirlo, que IU pierde 700.000 votos pero que estamos afectados por una ley electoral profundamente injusta. De tener una ley de otro calibre el resultado tampoco sería el mismo, aun siendo consciente de que no han sido positivos.

— ¿Le hubiera gustado que Alberto Garzón fuera a hacer campaña en Galicia?

— Sin lugar a dudas. Es una gran compañero y muy valioso. Pero no lo priorizó en su agenda, cosa que nosotros comprendimos y respetamos.

— ¿Por qué no pudo darse una confluencia entre Podemos e IU a nivel estatal?

— Porque las dos partes no han querido. Nosotros formalizamos nuestra coalición de AGE el último día a las 23:55 de la noche. Casi no fuimos capaces, pero, al final, lo hicimos. No nos levantamos de la mesa por una razón: teníamos voluntad política de llegar a acuerdos. Creo que las dos partes en este caso no tenían especial voluntad de llegar a acuerdos.

— ¿Cuál es el futuro inmediato de IU? Garzón señala que hay que repensar la izquierda, otras voces abogan incluso por crear otra organización. ¿Qué debería hacer IU independientemente de una hipotética repetición de elecciones?

— La asignatura pendiente que tiene IU es convertirse en una herramienta que sirva para una izquierda del siglo XXI y los intereses de la mayoría social. No es poca cosa. Pero o te ubicas en un nuevo escenario con una sociedad que ha cambiado profundamente y construimos una izquierda del siglo XXI o no serviremos a los intereses de la mayoría social.

— ¿Y cómo se concreta eso?

” Izquierda Unida lleva con dos almas desde hace mucho tiempo

— Primero, queriendo hacerlo y acertando en el diagnóstico. La izquierda la hemos repensado ya tantas veces… Yo me he creído eso de la refundación de la izquierda. Llevamos con eso desde 2009. Lo hemos teorizado y cuando hubo que practicarlo no hemos querido. La única coordinadora que lo ha practicado desde el 5 de junio de 2010, cuando empezamos aquí el proceso de refundación de la izquierda, hasta hoy ha sido Galicia. Ahora estamos en una situación de excepción y ya no es cuestión de repensarlo, sino de tener voluntad de entender que o estamos a la altura de las necesidades de los trabajadores y la gente en el siglo XXI, que no es la sociedad fordista que hemos conocido, y para servir a los intereses de la mayoría social, o no serviremos. No sólo es repensar la izquierda como un club académico como plantea Alberto. Es construir una herramienta.

Piensa que IU lleva con dos almas desde hace mucho tiempo. En las últimas asambleas la cuestión organizativa la hemos dejado apartada porque no somos capaces de crear una estructura que atienda a las necesidades de las personas del siglo XXI. Piensa que IU no es un partido político sino un movimiento político-social y por la vía de los hechos lo han convertido en un partido político. Piensa que han estructurado una campaña que ha sido muy dura, con un discurso situando el enemigo en Podemos y no en las fuerzas del régimen. Hay demasiadas cosas que hacer y para eso lo primero es tener voluntad de hacerlo.

— Si hay voluntad de hacerlo, ¿cree que se podrán acercar posiciones entre Podemos e IU? ¿Se pueden retomar unas relaciones que han sido tensas en algunos momentos?

“La confluencia no es para que IU tenga sus diputados y pague la deuda. Eso es otra cosa

— Soy seguidora y comparto bastante el discurso de Julio Anguita. Creo que el planteamiento que ha hecho él es el correcto. Ahora bien, hay que tener honestidad por ambas partes, hay que limar y deshacer mucho camino que se ha dificultado. Realmente la campaña ha sido muy dura. Lo primero es tener voluntad de eso. Y no por razones instrumentales. Es decir, la confluencia no es para que yo sea diputada. La confluencia no puede ser para que IU tenga sus diputados y pague la deuda. Eso no es confluencia, es otra cosa. Creo que nos debemos a la gente y es un planteamiento muy distinto. ¿Queremos ser útiles para la sociedad y los trabajadores y trabajadoras de este país? ¿O no? Si el objetivo es confluir para pelearme porque en Andalucía tiene que ir el logo de IU o el de Podemos, vamos por mal camino.

— Hay algún artículo en medios gallegos que especula con que aspirarás a ser candidata para la Xunta de Galicia, ¿qué hay de eso?

— No trabajo así, nunca lo hago así. Lo que sí puedo decir es que trabajaré como una loca, me voy a dejar la piel para quitar al PP de la Xunta de Galicia. Eso sí lo puedo afirmar firmemente.

— ¿Se dejará la piel también por el entendimiento en la izquierda del que ha hablado antes?

— Bueno, depende. Ejerzo de gallega. Si hay honestidad, sí. Ya la he vivido. He visto como dimitían responsables de convergencia como Enrique Santiago porque no nos dejaban hacer lo que queríamos hacer. Entonces, depende.

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