Rajoy mantiene su agenda vacacional pese al ataque del EI en la capital de la UE

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ayer, durante la declaración institucional que realizó en el Ayuntamiento de Ayamento, Huelva, tras los atentados de Bruselas. / Julián Pérez (Efe)
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ayer, durante la declaración institucional que realizó en el Ayuntamiento de Ayamento, Huelva, tras los atentados de Bruselas. / Julián Pérez (Efe)

El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, decidió ayer mantener su agenda de descanso en el Coto de Doñana pese a la gravedad de los atentados en la capital comunitaria. Apenas cinco horas después de la masacre en el metro de Bruselas, precedida de las explosiones en el aeropuerto y con un balance provisional de al menos 30 personas fallecidas, el jefe del Gobierno anunció que mantenía su agenda y se desplazaría a Ayamonte (Huelva) para pasar unas jornadas de descanso en el Parque de Doñana. Su previsión era realizar una declaración institucional desde el Ayuntamiento de la localidad, acompañado por dirigentes de su partido. Y así lo hizo.

Publicidad

Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, había movilizado a los efectivos disponibles en la embajada y en el consulado en la capital belga para averiguar si había españoles entre los fallecidos. La cifra de muertos fue creciendo hasta alcanzar la que en principio puede ser definitiva, 10 en el aeropuerto y 20 en el metro. Las primeras informaciones indicaron que ninguno de ellos era español. Entre los doscientos heridos hay al menos cuatro españoles. Margallo fue el primero en atribuir al Estado Islámico la autoría de los atentados.

Nada más conocer el alcance de los atentados, posteriormente reivindicados por el IS, el presidente Rajoy informó al líder de la oposición, Pedro Sánchez, que se encontraba en Tenerife, donde mantuvo reuniones con dirigentes y militantes de su partido y también con la patronal local de la CEOE. Rajoy delegó en la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría la función de informar a los dirigentes de las demás fuerzas políticas, entre ellos, Pablo Iglesias, de Podemos, y Albert Rivera, de Ciudadanos. Paralelamente, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, convocó la célula de análisis antiterrorista (servicios policiales y de inteligencia) para evaluar la situación y a continuación ofreció una rueda de prensa.

De momento, Interior mantiene el nivel de alerta 4, sin apelar al Ejército (nivel 5), aunque los mandos policiales han dado instrucciones de intensificar los controles en los principales aeropuertos, ferrocarriles y otros transportes públicos. También se han emitido ordenes de extremar la vigilancia de las instalaciones estratégicas. La alerta 4 se mantiene activada en España desde enero de 2015, tras el atentado contra el semanario parisino Charlie Hebdo.

Los responsables policiales creen que los atentados han sido la respuesta inmediata de los yihadistas a las detenciones realizadas el sábado por la policía belga y, especialmente, por la detención de Salah Abdeslam, huido tras los atentados del 13 de noviembre en París, en los que asesinaron a 130 personas. Fuentes de la Seguridad del Estado consultadas por este diario se preguntaban en tono crítico si las medidas de seguridad adoptadas por las autoridades belgas antes y después de las detenciones del sábado han sido las adecuadas.

Desde algunas instancias de los servicios de seguridad han insistido en señalar al barrio bruselense de Molenbeeck como un foco o nido de yihadistas dispuestos a cometer atentados. En este sentido han reiterado que el Gobierno español mantiene una estrecha cooperación con las autoridades belgas y se encuentra abierto a facilitar cuantos medios complementarios requieran.

El impacto de los atentados en el corazón de Europa ha sido enorme: todas las comunicaciones por tierra y aire se han visto afectadas. Al cierre del aeropuerto se sumó la paralización del metro, los trenes y el transporte local. Cientos de funcionarios, estudiantes y trabajadores españoles que residen en la capital comunitaria y tenían previsto viajar a España en estas fiestas de Semana Santa han visto alterados sus planes. El rey Felipe VI envió un mensaje de condolencia a las víctimas y lo propio han hecho los dirigentes de todas las fuerzas parlamentarias.