Las encuestas confirman el 'sorpasso' en Euskadi y Galicia, y la solidez de Urkullu y Feijóo

Urkullu y Feijóo
El 'lehendakari' y candidato a la reeleción por el PNV, Iñigo Urkullu, acompañado por su esposa, Lucia Arieta-Araunabeña, conversa con la pregonera de la Fiesta de la Vendimia de la Rioja Alavesa, la escritora Toti Martínez de Lecea (dcha.), durante su visita a Samaniego, con motivo de esta celebración. / David Aguilar (Efe)

Iñigo Urkullu seguirá de presidente en el País Vasco y Alberto Núñez Feijóo en Galicia, según las encuestas publicadas el domingo, último día permitido por la ley para difundir sondeos electorales. La novedad en todas ellas y también de la que dio a conocer el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dependiente de la Presidencia del Gobierno español, al comienzo de la campaña electoral, es el sorpasso o adelantamiento del PSOE por parte de Elkarrekin-Podemos en Euskadi y de En Marea (partido instrumental formado, entre otros, por Podemos, A Nova y Esquerda Unida ) en Galicia. Casi todos los observadores políticos atribuyen a los resultados del próximo domingo propiedades de sosa cáustica para desatascar la gobernabilidad estatal.

El PNV oscila entre 26 y 28 diputados, según la media de las encuestas. En un Parlamento Vasco con 75 escaños se quedaría como está o subiría o bajaría uno. El pronóstico más favorable (28-29 escaños) se lo asigna la encuesta de GAD3 para ABC publicado este domingo. Los demás sondeos (Ikerfel para El Correo, Sigma Dos para El Mundo y el difundido por el CIS el 8 de septiembre) le atribuyen 26 a 28 escaño con una intención de voto no inferior al 35%. Quiere decirse que el candidato Urkullu no tendría mayor problema para abordar su segundo mandato al frente del Ejecutivo vasco.

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Si se confirman los pronósticos, EH-Bildu obtendría 17 ó 18 escaños, según Sigma Dos-El Mundo; 16 según el CIS; 14 ó 15, según El Correo; 15 ó 16, según ABC, y 16 según la firma NC Report para La Razón. La formación del inhabilitado Arnaldo Otegi quedaría ligeramente por encima de Podemos, que se sitúa entre 14 y 16 escaños. No obstante, la encuesta de El Correo da a Podemos 15 ó 16 diputados, igual o uno más de los que atribuye a EH-Bildu (14 ó 15). La suma de ambas fuerzas de izquierda supera con claridad al PNV.

Sin embargo ahí entran en juego tres factores: la gran mayoría de los vascos reclama más autogobierno pero no la independencia por la que clama EH-Bildu, con la consiguiente dificultad de arrastrar a Podemos; la fórmula de elección del lehendakari es distinta y, por lo visto, más acertada que la existente para investir jefe de gobierno del Reino de España, pues permite a cada partido votar a su candidato si no hay acuerdo previo y que gobierne el más votado. Y en tercer lugar, un pacto entre Podemos y Bildu llevaría al PP a demostrar su afinidad ideológica con el PNV y entregarle sus votos.

Las elecciones vascas verifican el sorpasso de Podemos al PSOE, como ya ocurrió en las elecciones generales del 20D y el 26J, donde la formación de Pablo Iglesias batió incluso al PNV. Las mejores encuestas para los socialistas vascos les pronostican 9 escaños, lo que significa que perderían 7 de los 16 diputados que obtuvieron en 2012. El PP perdería menos porque tenía 10 y se quedaría en 8, según todos los sondeos.

Si los vascos pueden elegir entre tres mujeres (la candidata de Podemos, Pilar Zabala, hermana de un joven asesinado con su amigo José Manuel Lasa por los servicios policiacos del Estado; Miren Larrión, de EH Bildu, e Idoia Mendía, del PSE y antigua consejera con Patxi López) y dos hombres (Urkullu, del PNV, y Alfonso Alonso, exministro del PP), los gallegos sólo podrán optar entre dos mujeres y tres hombres como presidenciables. Las candidatas son Ana Portón, del BNG, y Cristina Losada, de C's.

Feijóo elecciones gallegas
El presidente de la Xunta y candidato a la reelección por el PP, Alberto Núñez Feijóo, durante el mitin de hoy domingo en la localidad pontevedresa de Vilagarcía. / Lavandeira jr (Efe)

Feijóo resiste

El promedio de las encuestas publicadas este domingo y la anticipada por el CIS coinciden en que Núñez Feijóo revalida la mayoría absoluta para un tercer mandato en el Palacio de Rajoy (Pazo de Raxoi en galego). El candidato del PP, que en 2012 obtuvo 41 de los 75 escaños en juego, oscila entre 38 y 41 diputados en el sondeo de Sigma Dos para El Mundo; entre 39 y 41 en el de Metroscopia para El País, y con idéntico resultado en el de GAD3 para ABC. El CIS ya le daba 40 ó 41 escaños. Esto significa entre el 44 y 46% de los votos y, salvo avería mayúscula, confirma la fortaleza del PP en Orense y Lugo, las provincias donde el caciquismo tradicional de la derecha se halla más asentado, al tiempo que los electores consideran amortizados los dispendios y escándalos de corrupción desde los ayuntamientos y diputaciones, así como los derivados del síndrome de Keos que llevó a la Xunta a enterrar más de 400 millones de euros en pirámides de hormigón, piedra y metracrilato con el nombre de Ciudad Gallega de la Cultura en un monte cerca de muy cultural e imperecedera Santiago de Compostela.

La única duda respecto a los sondeos es si el voto urbano se movilizará tanto y en tan adversa dirección para Feijóo que le deje en menos de 38 escaños y sin que C's alcance el diputado que le otorgan algunas encuestas. En este caso, la conjunción de En Marea, el PS de G-PSOE y el BNG se alzaría con el Ejecutivo y enviaría a Feijóo al sector privado, donde, según ha insinuado, posee tentadoras ofertas directivas.

Sin embargo, la debilidad de los socialistas aleja ese escenario que tanto convendría al periclitable Pedro Sánchez. Su decisión y la del número dos, César Luena, de despreciar las reclamaciones del alcalde de Vigo, Abel Caballero, en la ordenación de la lista de Pontevedra y, asimismo, de no atender las observaciones de los compañeros de ,Lugo en el mismo sentido, han provocado un malestar contrario a sus propios intereses como dirigente de la segunda fuerza parlamentaria a nivel estatal.

De hecho, con excepción de la encuesta del ABC, que otorga al PSOE 16 ó 17 diputados (en 2012 sacó 18), todos los sondeos publicados sitúan a En Marea como segunda fuerza política o, en el peor de los casos, con un empate con los socialistas. A ello se añade el hecho de que el candidato de En Marea, el juez Luis Villares, aparece con el mismo índice de valoración y conocimiento popular que el socialista, el profesor Xoaquín Fernández Leizeaga. La mejor encuesta para el BNG, que tenía 7 escaños, es la de Sigma Dos para El Mundo, que le da entre 4 y 6 diputados.

Sobre la influencia de los resultados vascos y gallegos en el desbloqueo de la gobernabilidad, los dirigentes políticos consultados señalan que abren varios escenarios: si la izquierda gana en Galicia facilita la opción de gobierno progresista en el resto de España; si Podemos y EH Bildu pactan en Euskadi, forzarían la abstención del PNV a un gobierno del PP a cambio del apoyo a Urkullu o el voto favorable a un gobierno progresista a cambio del apoyo del PSE y Podemos. Si la izquierda no suma en Galicia, el debate interno en el PSOE obligaría a Sánchez a ceder a la presión de los barones y pasar del no a la abstención para facilitar la investidura del candidato popular que, de momento, responde al nombre de Rajoy.