Sánchez renunciará si se impone una gestora para facilitar que gobierne Rajoy

PSOE (YouTube)

Pedro Sánchez apeló ayer a los militantes para que apoyen su política contra los críticos que quieren imponer una gestora y dejar paso a un Gobierno del PP mediante la abstención. En una declaración sin preguntas, realizada a las nueve de la noche en la sede de Ferraz, anunció que dimitirá («No puedo administrar una decisión que no comparto») si sus adversarios ganan la votación en el Comité Federal y modifican su «hoja de ruta». Pidió a los miembros del Federal que no se enzarcen en disquisiciones jurídicas y debatan directamente si quieren una gestora y la abstención a Rajoy o si respaldan su planteamiento de convocar un congreso extraordinario con elecciones primarias el 23 de octubre, de las que él espera salir fortalecido para intentar un Gobierno progresista mediante el pacto con otras formaciones políticas.

Sánchez sostuvo que «se puede pensar en España y en el PSOE» al mismo tiempo, dando a entender que es compatible la consulta a la militancia y el desbloqueo de la gobernabilidad para evitar unas nuevas elecciones generales. En su declaración mantuvo que «España no se merece cuatro años más de gobierno de la derecha» y pidió a sus adversarios internos que si ganan en el Comité Federal de este sábado no cierren la vía de las primarias. El líder socialista, que ha guardado silencio desde que el martes dimitieron 17 miembros de su Ejecutiva para forzar su renuncia, realizó esta declaración de apenas diez minutos ante la previsión de mantener el silencio y no realizar el informe al Federal.

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De hecho, en el nuevo orden del día remitido el jueves a los miembros del Federal, tras la dimisión de la mayoría de la Ejecutiva, que se considera «en funciones», no figura la intervención inicial del secretario general para realizar el informe político, como es habitual. El orden del día del «comité extraordinario» sólo contiene dos puntos: dar cuenta de las dimisiones en la dirección y convocar el congreso extraordinario, para el que la dirección ha propuesto un calendario.

Aunque Sánchez pidió que se vaya al «debate político decisivo» entre los que prefiere dejar pasar a la derecha otros cuatro años (para evitar nuevas elecciones), lo que «abriría la legislatura del chantaje», dijo, y los que respaldan sus tesis, los prolegómenos jurídicos parecen inevitables. Y aunque sean engorrosos, servirán para medir las fuerzas de uno y otro sector.

La primera cuestión es si se aprueba la convocatoria del Federal y el orden del día propuesto por la Ejecutiva en funciones. Según los críticos, la Ejecutiva está disuelta tras la dimisión de la mayoría de sus miembros, por lo que su convocatoria y el orden del día no tienen validez. Insisten en que se reúna la Comisión de Garantías y que sea ésta la que convoque el Federal para nombrar una gestora.

La presidenta de ese órgano, la vasca Isabel Celàa, se ha negado a convocar a los cinco miembros que lo componen porque tres de ellos pertenecen a sector crítico. Son María Jesús Montero, Inés Ayala y Wilfredo Jurado y ayer  dejaron claro que la Ejecutiva ha quedado disuelta, el término «en funciones» no está en los Estatutos y sostuvieron que «la creación de una gestora (que tampoco está prevista en los Estatutos) es la práctica habitual en todos los órganos territoriales del partido». En cambio Celàa ha convocado a la Comisión de Garantías para fijas las normas y el calendario sobre la recogida de avales para las candidaturas a la secretaría general, dando por hecho que habrá primarias el 23 de octubre.

El siguiente prolegómeno consiste en ver si se mantiene o se cambia a la actual presidenta del Federal, Verónica Pérez, del sector de Susana Díaz. Aunque sus funciones se limitan a dar la palabra y administrar el tiempo de las intervenciones, los «pedristas» pueden solicitar su sustitución y la elección de una nueva Mesa. Según los Estatutos podrían hacerlo, dado que el mandato es de un año, aunque se prorroga automáticamente y suele durar hasta el siguiente congreso.

La dirección de Ferrar ha encarecido a los militantes que no se manifiesten ante la sede del PSOE. En Madrid hay una convocatoria de apoyo a Sánchez. En otros lugares también se han cursado convocatorias de respaldo al secretario general. Un dispositivo policial especial blindará la sede socialista para evitar enfrentamientos físicos. Los dialécticos, dentro, y las victorias, democráticas.