El viejo PP valenciano se reivindica y plantea la vuelta de Camps

Una de las últimas imágenes públicas del expresidente valenciano Francisco Camps, llegando al tanatorio para despedir a Rita Barberá, / Efe

La muerte de la que fuera alcaldesa del PP durante 24 años, Rita Barberá, ha removido las hasta ahora tranquilas aguas del PP valenciano. De hecho, el que fuera presidente de esa comunidad, Francisco Camps, absuelto por la justicia pero condenado a la "invisibilidad" por su propio partido, ha vuelto a situarse en el centro de encuentros y reuniones de exaltos cargos del PP valenciano tras el fallecimiento de las carismática alcaldelsa.

En los cónclaves que se están organizando estos días se expresa el malestar de una buena parte del PP valenciano por la situación de aquellas personas que han desaparecido de las agendas y de los posibles puestos de representación en el PP de la Comunidad Valenciana. Ellos creen que su único "pecado" consiste en haber formado parte del "clan Camps", que se llegó a criminalizar "injustamente". Y en sus encuentros se quejan amargamente de lo mal  que les ha tratado su propio partido.

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En esos cónclaves se empezó reivindicando la figura de Rita Barberá, criticando al PP nacional y la decisión de Mariano Rajoy de renegar de la esencia ideológica de su partido y convertirlo en un PP moderno, con nuevos dirigentes, arrumbando a los que levantaron el partido y al propio Rajoy, cuando la entonces líder de Madrid, Esperanza Aguirre, le puso contra las cuerdas en el Congreso celebrado en Valencia en 2008. En aquellos momentos, duros para Rajoy y cruciales para el PP, Camps y Rita Barberá se pusieron al lado de Rajoy, que salió finalmente reelegido presidente.

La sección valenciana de aquel congreso, con sus altos cargos y cargos electos, hoy no cuenta para el PP, ni nacional, ni autonómico, ni provincial. Incluso, esa parte del PP, que tantas mayorías absolutas le dio al partido, resulta en cierto modo "vergonzante" para el nuevo PP, o al menos así lo entienden los asistentes a estos encuentros nostálgicos y reivindicativos.

Por todo ello, en esas reuniones que empezaron como homenaje a Rita Barberá y evolucionaron hacia una crítica descarnada a la actual dirección del PP en la Comunidad Valenciana y, en especial, a su  presidenta, Isabel Bonig, se han llegado a plantear, incluso, volver a presentarse a la elección de cargos orgánicos, recuperar el partido y reivindicarse. Y para ello piensan en descabalgar a Isabel Bonig y volver a presentar a Francisco Camps como presidente del partido. Sus antiguos colaboradores se lo han pedido y lo animan. Y Camps, por ahora, se ha dejado querer, pero es consciente de que Bonig cuenta con las simpatías y las bendiciones de la cúpula nacional.

De momento, es sólo una idea que empieza a cobrar cuerpo en el viejo PP valenciano, pero que, de formalizarse en la vuelta de Camps a la política, y a la cúpula del PP partido en Valencia, supondrá un enfrentamiento abierto contra la actual dirección nacional, con Rajoy a la cabeza, que apuesta, sin lugar a dudas, por Isabel Bonig, la elegida en su día y a la que apoya firmemente para continuar renovando y, como dice alguno de sus vicesecretarios, "limpiando" el PP valenciano.