Pedro Sánchez: “La sociedad española fue solidaria con la banca y la solidaridad es recíproca”

  • "Antes de que termine este mes" llevará una reforma de la Constitución al Consejo de Ministros para cumplir su promesa de modificar los aforamientos

"Primero ganaremos en Andalucía en 2018 y después ganaremos en las municipales, autonómicas y europeas. En 2019 no habrá un mausoleo en homenaje al dictador Franco". Así ha comenzado su discurso el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Comité Federal celebrado este jueves en Fuenlabrada. El secretario general del PSOE ha aprovechado para sacar pecho de su gestión en Moncloa y anunciar que "antes de que termine este mes" llevará una reforma de la Constitución al Consejo de Ministros para cumplir su promesa de modificar los aforamientos.

El Comité Federal del PSOE se ha reunido este sábado para proclamar a los candidatos socialistas a las elecciones autonómicas de 2019 y para abrir el proceso interno para las municipales de los municipios de más de 20.000 habitantes. El cónclave socialista se ha desarrollado con tranquilidad, sin conflictos internos y con grandes ausencias como la presidenta andaluza Susana Díaz, inmersa en sus actividades pre-electorales, o el extremeño Guillermo Fernández Vara. Quienes sí han acompañado al presidente han sido el candidato a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, la presidenta balear Francina Armengol o el presidente valenciano Ximo Puig, entre otros.

Sánchez ha centrado la mayoría de su intervención en su gestión al frente del Ejecutivo, un Gobierno "abierto, no partidista y feminista": "Somos el Gobierno de toda la OCDE con más ministras que ministros", ha presumido. Ha planteado su llegada a Moncloa como un paso hacia la "higiene democrática de nuestro sistema político", después de que el PP fuera condenado por un caso de corrupción: "El poder judicial funcionó", ha proclamado en plena crisis de credibilidad de la Justicia. 

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El presidente ha nombrado "cinco grandes transformaciones" que son prioritarias para los socialistas: la educación, el mercado de trabajo, "cómo financiamos y sostenemos el estado del bienestar", la ecología y una reforma constitucional que incluya nuevos derechos y garantice "la unión de los pueblos de España". 

También ha presumido del "apoyo social" de las medidas que llevan cada semana al Consejo de Ministros y ha hecho referencia a la sentencia del Tribunal Supremo con respecto a los impuestos de las hipotecas: "La sociedad española fue solidaria con la banca y la solidaridad es recíproca”.

Las derechas: el claro adversario electoral

El secretario general del PSOE-M ha rebosado entusiasmo en sus palabras. Ha confesado que estaría "toda la mañana aplaudiendo" a sus compañeros y que le han "temblado las piernas" al escuchar cómo presentaban en el Comité Federal a un presidente del Gobierno socialista. Durante la jornada, los discursos en abierto han girado en torno a tres ejes: la gestión del Gobierno estatal y de los autonómicos, el argumento de la regeneración frente a la corrupción del PP y la agenda social. Antes de la intervención de Sánchez se ha abierto una ronda de preguntas a los presidentes autonómicos y a los secretarios generales de las federaciones.

En su intervención, Franco ha cargado contra la derecha y las extremas derechas que creen que "tienen un derecho divino para gobernar siempre". Para él, Pedro Sánchez demuestra que "desde la izquierda se puede gobernar mejor que ellos". A su llegada, Franco ha aprovechado para hacer un comentario sobre la gran incógnita de 2019: el candidato socialista al ayuntamiento de Madrid, que se sabrá probablemente en enero. El líder madrileño cree que el actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sería "un magnífico candidato" para las municipales, aunque ha precisado que la última palabra la tendrá la militancia, según ha recogido Europa Press.

"Hemos conseguido que la Comunidad Valenciana tenga un Gobierno honrado", esgrimía Ximo Puig sobre su llegada al Ejecutivo valenciano en 2015. La baza de la corrupción pesará en los argumentarios socialistas. Este fue el motivo por el que salió adelante la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de Moncloa.