El rey: “La Corona está indisolublemente unida a España y a la democracia”

La Constitución cumple 40 años, pero Felipe VI no es su padre, quien logró erigirse a lo largo de los años como esa figura facilitadora de la transición democrática del país. Sin embargo, el rey ha querido transmitir la idea de que “la Corona está indisolublemente unida a España, a la democracia y a la libertad”. La frase, que ha sellado su discurso en el aniversario de la Carta Magna en el Congreso de los Diputados de este jueves, pretende apuntalar la monarquía como sujeto inherente a España y al consenso democrático en el país. Unas palabras para tiempos convulsos, con nuevos actores políticos que cuestionan abiertamente las piezas clave del Régimen del 78.

El monarca también ha incidido en la frescura que su imagen aporta a la Corona. “En 2014 comenzó una nueva y renovada época para la Corona de España desde la independencia y la neutralidad”, ha indicado, al tiempo que se ha incluido en la nueva generación de españoles que llega a las instituciones. Es decir, el rey se erige como figura renovadora, pero también quiere destacar que le sustentan los pilares inamovibles del Régimen del 78. Lo nuevo y lo viejo en una pretendida armonía. Como buena muestra de ello, el rey emérito Juan Carlos I observaba desde la tribuna.

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El Congreso repleto ha regalado una ovación al rey emérito y a doña Sofía por su papel durante la Transición y la elaboración de la Constitución, sin embargo, en la bancada de Unidos Podemos reinaba el silencio. Han acudido con chapas republicanas en señal de protesta y no han aplaudido en ningún momento ni al rey emérito –a quien el Parlamento protege para que no se le investigue por posibles delitos de corrupción– ni a Felipe VI.

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Después de la intervención de la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, Felipe VI se ha deshecho en elogios para la Carta Magna y, en especial, para quienes hicieron que esta fuera posible, “los padres de la Constitución” –a quienes ha ido citando uno por uno–. Un discurso grandilocuente sin atisbo de crítica al primer texto constitucional de la historia de España “fruto del entendimiento” y que no divide, sino que “une a los españoles”.

Reconciliación, entendimiento e integración son para el monarca los valores principales de la Constitución que han servido para construir la democracia. “Transcurridos ya 40 años podemos decir que España ha vivido el cambio territorial, político y social más profundo y radical de su historia. La democracia está firme y plenamente consolidada”, ha recordado. Los cambios más sustanciales ya se produjeron y se debe continuar por la misma senda, ha dado a entender el monarca.

En su repaso de los problemas más acuciantes de estas últimas décadas el rey ha destacado el terrorismo o la crisis económica, aunque ha incidido en que igualmente se han alcanzado “niveles de bienestar como nunca antes en nuestra historia”. No ha habido menciones al conflicto catalán ni han aflorado temas de la actualidad más inmediata, quizás en un intento de hacer un discurso más conciliador que otros recientes.

Antes de la intervención del monarca, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha hecho varias menciones en su discurso a mantener el consenso y los valores de convivencia que supieron articular “los padres de la Constitución” pese a sus desavenencias. Unas palabras que parecían encaminadas a apaciguar las fuerzas políticas en tiempos de resurgimiento de fuerzas extremistas.

La presidenta del Congreso ha querido traer hoy al Congreso las palabras de Francisco Tomás y Valiente: “Entre la exaltación nacionalista y el olvido de la realidad nacional de España, entre unos y otros extremos, tiene cabida la conciencia de pertenecer a una realidad histórica nacional. Ni en la raza, ni en la sangre, ni en la historia la pureza es lo que vale, sino el mestizaje. Nuestra historia es rica porque es diversa y es plural”.

Según Pastor, una de las mejores lecciones de estas cuatro décadas es que “ningún avance está garantizado y ningún atajo es válido si no garantizamos la convivencia”. También ha alertado contra el peligro de “caer en el extremismo y olvidar la concordia”. Una advertencia de la presidenta del Congreso que parecía dirigida a la moderación de fuerzas extremistas como Vox, que ha logrado introducirse en el Parlamento andaluz.

Y como colofón, ante la modificación de la Carta Magna que proponen algunas fuerzas políticas, ha pedido mesura y ha recomendado: “Ninguna Constitución debe reformarse con menos acuerdo del que la creó”.