Rajoy pasa de la política y del PP

  • “Rajoy no quiere saber nada de política ni del partido (PP) y quienes pretendan meterlo en cuestiones y cuitas del PP no están hablando en su nombre, seguro…”

El expresidente del gobierno, Mariano Rajoy, decidió el pasado 1 de junio, tras ser apeado de la presidencia del gobierno a través de una moción de censura, que quería poner tierra de por medio, de la política en general y del PP en particular. Eso es, al menos, lo que aseguran algunos de sus amigos que todavía mantienen contacto con el también ex presidente del PP.

Oficialmente, marcó distancias poco después de salir del gobierno: anunció que dejaba también la presidencia del PP, que no quería inmiscuirse en la vida interna del partido y que volvía a rescatar la plaza de registrador de la propiedad que había mantenido en excedencia durante 28 años, con la colaboración de un amigo que la cubrió todos estos años. Poco después, consiguió el traslado a Madrid, cubriendo así una plaza similar en la capital de España.

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Pasó de obtener unos ingresos de alrededor de 6.000 euros mensuales a los alrededor de 15.000€ que puede alcanzar la retribución de un cargo como el suyo y se dedicó a no aparecer en público (apenas una aparición fugaz en el Congreso del PP que aupó a Pablo Casado a la presidencia del partido, que ocupa desde entonces, y un acto institucional al que acudieron todos los expresidentes de la Democracia que siguen vivos.

Personalmente, Rajoy ha hecho mucho más, según comentan algunos de sus amigos. “Ha cambiado de número de teléfono móvil – comenta uno de ellos- y casi nunca lo da. Todo lo que viene por conducto oficial y que tiene que ver con su cargo de expresidente, lo canaliza a través de su secretaria”. Se refiere esta fuente a Ketty Satrústegui, la misma que le acompañó durante su etapa monclovita. Ella atiende sus llamadas y filtra todo lo que tiene que ver con la política, las instituciones y el PP, mientras Rajoy se dedica a su familia y a su trabajo como registrador.

Según alguno de sus amigos cercanos, “Rajoy no quiere saber nada de política ni del partido (PP) y quienes pretendan meterlo en cuestiones y cuitas del PP no están hablando en su nombre, seguro…” Estas mismas fuentes señalan que es tal el rechazo del ex presidente a mezclarse en estas cuestiones que “el pasado 27 y 28 de octubre, durante la reunión interparlamentaria con la que Pablo Casado decidió reunir en Sevilla a todos los diputados del PP, Rajoy estaba en Sevilla, a pocos cientos de metros del lugar elegido para la celebración del PP, y se cuidó muchísimo de ser descubierto por los suyos.”. Según aseguran estas mismas fuentes, ni se le pasó por la cabeza acercarse a saludar siquiera y puso todo su empeño en mantener en secreto su estancia en Sevilla, por razones personales-familiares. Esa es la tónica que –añaden los suyos- va a mantener Rajoy, el ex presidente del PP y del gobierno al que no fueron sino las cuitas y batallas internas de algunos de sus correligionarios las que le hicieron un día evocar al Conde de Romanones y exclamar su célebre frase: “¡Joder, qué tropa!”.