El gran reto del 2019 para Pedro Sánchez es la distensión

  • Ibarra critica duramente la foto de Mendia con otros dirigentes políticos vascos y Lambán y García-Page se alinean con las derechas y ultraderechas sobre Catalunya
  • Iceta intenta romper la política de bloques hablando sobre presupuestos y pactos municipales también con independentistas

Nochebuena. La primera página del Diario Vasco ilustrada con una foto en la que cuatro dirigentes políticos compartían cocina y preparaban los platos de la cena. Ellos eran Idoia Mendia, secretaria general del PSE-EE, Arnaldo Otegi, coordinador general de Euskal Herria Bildu, Andoni Ortuzar, presidente del PNV, y Lander Martínez, secretario general de Podemos Euskadi. Lo que en un principio pretendía ser una foto, auspiciada por un medio de comunicación, que señalara los avances en materia de convivencia que vive la sociedad vasca, pronto, para la derecha española, se convirtió en un blanco de ataques a la socialista Mendia y, por extensión, a Pedro Sánchez.

Unas críticas que no sólo llegaron a los socialistas desde las filas de las derechas y ultraderechas y desde los altavoces mediáticos de estos sectores sociales y políticos. Algunos socialistas se sumaron a ellas, criticando que la líder socialista en Euskadi apareciera en la misma instantánea que el abertzale Otegi, en un cruce de reproches que evidencia, por un lado, una batalla interna no terminada por parte de los sectores próximos a Susana Díaz, tras las derrotas en las primarias y en las recientes elecciones andaluzas, y, por otro, el miedo ante una debacle electoral socialista en las autonómicas de mayo y un previo reparto de culpas.

Una persona integrante de la Ejecutiva Federal que no quiere dar su nombre, próxima a Sánchez, asegura a cuartopoder.es que la portada del Diario Vasco es “un despropósito e inoportuna”, pues considera que “el PSOE en este momento no se puede permitir una torpeza así”. Un momento en el que las derechas y ultraderechas de PP, Ciudadanos y Vox aprovechan el mínimo movimiento para acusar a Sánchez de “socio de los separatistas, bilduetarras y populistas”. La propia Mendia ha escrito un artículo en su blog personal respondiendo a estas críticas.

El actual secretario de Transparencia y Democracia Participativa del PSOE, diputado en el Congreso y ex alcalde de Donosti, Odón Elorza, explica a este medio otra visión, considerando que “fuera de Euskadi se ha sobredimensionado la foto”. “La intención del periódico fue que cada político preparara un plato para una cena de distensión, un acto de distensión, que es lo que está viviendo la sociedad vasca desde que ETA fue derrotada”, describe.

“Hay una exageración de lo que ha supuesto esta imagen. Como decía el propio Juan Carlos Rodríguez Ibarra en un artículo publicado a los pocos días de que ETA fuera derrotada, para la derrota de ETA contribuyó todo, también la deslegitimación del terrorismo entre los suyos. Y desde el PSOE se siguieron estrategias diversas, desde los que hablaban con algunas facciones hasta los que iban más de frente, pero todos en el partido estaban en el mismo sitio de la raya”, recuerda Elorza. “La postura de Idoia Mendia no tiene duda. No ha traspasado ninguna raya”, asegura.

El ex presidente de la Junta de Extremadura, Rodríguez Ibarra, reaparecía hace unos días firmando un artículo en El Mundo cargando duramente contra la líder de los socialistas vascos por la participación en el encuentro organizado por el Diario Vasco. Algunos sectores del PSOE, desde que Sánchez ganara la moción de censura que le llevó a Moncloa el pasado junio, critican duramente cualquier intento de diálogo por parte de la dirección socialista y el Gobierno con el independentismo catalán, así como de normalización de las relaciones con otras fuerzas políticas en Euskadi y otros territorios. La estrategia de distensión de Sánchez recibe fuertes resistencias en su propio partido, las cuales crecen conforme se acerca la fecha de las autonómicas y municipales de mayo, tras los resultados de Andalucía.

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Las posibles causas de los malos resultados del PSOE en Andalucía han sido objeto de lanzamiento entre los distintos sectores internos. Mientras unos han querido ver un castigo del electorado por la estrategia de distensión y diálogo del presidente como un primer paso para el intento de solucionar el conflicto catalán, otros lo relacionan con las décadas de gobierno socialista en la Junta, los sonoros casos de corrupción y de clientelismo en Andalucía. Barones como el presidente de Aragón, Javier Lambán, o el de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, han cargado duramente contra esta estrategia de Sánchez y han elevado el tono pidiendo la inmediata aplicación del artículo 155 en Catalunya o, incluso, la ilegalización de partidos independentistas.

Nuestra fuente en el anonimato de la Ejecutiva considera al respecto: “Estos barones tendrían que ser fieles a la estrategia de Ferraz, de una dirección elegida por la militancia, pero prefieren curarse en salud porque creen que pueden sacar unos malos resultados en las autonómicas y no quieren asumir la responsabilidad, por lo que prefieren echar las culpas a otros”. En la misma línea se muestra un integrante de la dirección del PSOE de Aragón: “Lambán tiene, a veces, un discurso que se asemeja a Vox. Mucha gente de izquierdas en Aragón no nos va a votar por esto, mientras que el electorado de derechas ya tiene tres partidos a los que elegir y no va a votar al PSOE porque le compremos el discurso”.

Para el ex alcalde de Donosti, “algunos barones a los que no quiero nombrar, pero son los menos, parece que intentan salvar el culo, pero declaraciones de este tipo van contra sus intereses”. A estos barones,  les acusa de “deslealtad con la línea del Gobierno y del PSOE”, la línea de la distensión. “Seguimos una estrategia de diálogo siempre dentro de la Constitución”, explica, recordándoles a estos líderes autonómicos díscolos que “no ganaron en las elecciones autonómicas, ganó el PP y están en el Gobierno por los apoyos, en mayor o menor medida, de Podemos”. “Si creen que con estos mensajes van a recabar votos de derechas o extrema derecha se equivocan, creo que van a perder votos de sectores progresistas, da la sensación de que no saben dónde están”, concluye Elorza.

Desde fuera del partido desde hace un año, el que fuera portavoz de la corriente Izquierda Socialista y candidato a secretario general del PSOE, José Antonio Pérez Tapias, colaborador habitual de este medio, analiza la situación. “Desde las andaluzas, ciertos sectores están haciendo un análisis parcial, echan la derrota al tejado de Sánchez culpando a los intentos de diálogo con distintas fuerzas democráticas del desastre electoral”. “Algunos barones se suman a ese análisis temiendo resultados parecidos, es una gran ceguera, la cuestión de fondo no es que el PSOE pierda votos, no es una cuestión electoralista, sino que la crisis del Estado se agrave”, critica, recordando: “Siempre ha habido posiciones muy españolistas que bloquean desde hace tiempo cualquier diálogo, cuando el partido va en esa dirección, no lo asumen”.

Ante un clima de gran polarización política, con las derechas y ultraderechas echadas al monte desde el 2 de diciembre, el gran reto de Sánchez para los próximos meses es lograr una distensión con Catalunya y el resto de fuerzas políticas que conforman la mayoría en el Congreso de los Diputados que dio lugar a que la moción de censura saliera adelante. En este sentido, se mueven los gestos del primer secretari del PSC, Miquel Iceta, abierto a negociar los presupuestos de la Generalitat con las fuerzas independentistas si estas apoyan los Presupuestos Generales del Estado pactados entre el Gobierno y Unidos Podemos. Del mismo modo, Iceta se abre a la posibilidad de pactos progresistas en los ayuntamientos si estos abandonan la línea independentista unilateral.

Estas propuestas del líder del PSC van en la línea de romper la política de bloques en Catalunya por la que han apostado desde el principio los comunes. Pasos hacia la distensión. Mientras, cada vez con más fuerza, algunos medios de comunicación y sectores del partido presionan para que Sánchez mire a la derecha y busque acuerdos con PP y Ciudadanos, tal y como propone el posible candidato de esta última fuerza política a la Alcaldía de Barcelona, Manuel Valls, como forma de aislar a Unidos Podemos y confluencias, por un lado, y a Vox, por el otro, así como a los independentistas. Valls propone, así, seguir con la política de bloques. La distensión es el mayor reto que tiene Sánchez en los próximos meses, en un contexto político muy complicado en el que manda la tensión.