El soberanismo en movimiento

  • 200.000 personas según la Guardia Urbana, 400.000 según la organización se manifiestan en Barcelona bajo el lema 'La autodeterminación no es delito'

El grito más escuchado en Barcelona ha sido, una vez más: “Libertad presos políticos”. El movimiento independentista se ha manifestado en su esencia más diversa en la capital de Catalunya. Antonia Torres, extremeña “de corazón”, pero también catalana”, hacía un llamamiento a toda la ciudadanía española en la manifestación más masiva en el marco del juicio al llamado “procés català”: “Soy extremeña, vine aquí con 17 años, amo mi tierra, y mi pueblo que es Peraleda del Zuacej, pero no entiendo como un parlamento extremeño puede votar en contra del pueblo en el que vivo, porque en Extremadura hay muchos problemas, muchos, más que aquí, comenzando por sanidad, educación o problemas sociales…”.

La Gran Vía de Barcelona ha sido un punto de encuentro para alrededor de 300.000 personas que clamaban a favor de la independencia, del derecho a decidir, de la libertad de los políticos presos, pero también a favor de una España democrática y que acepte la plurinacionalidad de su territorio. Y es que, desde Plaza España hasta Plaza Universidad, la inmensa marea de ciudadanos y ciudadanas era impresionante.

Ha sido la Catalunua de Paco Candel la que empuñaba banderas y consignas como: “Si queremos construir alguna cosa tenemos que ir todos juntos, los políticos también” o la que veía un recorte de derechos y libertades. “Estamos aquí porque el juicio que se está llevando a cabo en Madrid es una farsa, es un juicio contra el pueblo catalán”, decía Albert Oliver, estudiante de bachillerato, que ha asistido a la manifestación con amigos y familia. Por las calles colindantes a Gran Vía, algunas personas miraban la manifestación, y ante un clamor independentista. “Inde- Inde – Independencia”.

manibarna2
Una manifestante une la bandera extremeña con la estelada. / Clara Asín

Eugenia no quiere dar sus apellidos, tampoco su opinión porque dice no ser independentista, pero… también dice tener “miedo por lo que pueda venir”. Como decía Candel, “hay una juventud que aguarda”, y, como Oliver, había cientos de jóvenes en la manifestación. Alba Gordó militante de las Juventudes de Esquerra Republicana explicaba a cuartopoder.es: “El juicio no tiene razón de ser y solo, solo, queremos votar…algo totalmente democrático. Desde ERC recordamos a presidentes que han estado presos, que han estado reprimidos, pero la juventud militamos para liberar a nuestro país y el diálogo es la apuesta, el 80% de la población catalana está a favor del derecho a decidir”. Alba se aleja con su grupo de la JERC de San Cugat y, a pocos metros, Laia San Miquel, que viene desde el Maresme, reivindica “ninguna persona que escuche a su pueblo debería ser juzgada y aquí estamos…. un movimiento que, cada día, sigue estando más vivo”.

A medida que se avanzaba desde la plaza de España España a Universidad, se han identificado todo tipo de consignas en banderas y pancartas, la mayoría escritas en inglés. La población catalana soberanista mira hacia Europa como última esperanza o como la esperanza que les queda. Llama la atención un pancarta de cartón pequeña, hecha a mano, una oda al conceller Joaquim Forn: “¡No estás solo! Joaquim Forn ,nuestro consejero. Que el silencio no te haga cómplice. La autodeterminación no es delito”, ha escrito un señor, que no quiere dar su identidad porque es mosso d’Esquadra, pero alega: “Conozco la ley y lo que han hecho no es delito”.

Publicidad

A la altura de Plaza Universidad no cabe un alfiler, todo el mundo escucha los discursos en los que participan diferentes entidades sociales y  partidos. La manifestación convocada por Òmnium Cultural, ANC, Junts per Catalunya,  ERC, la CUP, Catalunya en Comú, USTEC-STEs, l’Intersindical-CSC,  la FEDE-Organitzacions per la Justícia y la FAPAC ha llenado el recorrido establecido y mucha gente tiene que ver los discursos desde los bares ante el desbordamiento.

Según la Guardia Urbana, 200.000 personas han asistido a la convocatoria, según la organización, alrededor de 400.000. Lo que estaba claro durante la manifestación era la indignación y la huella que dejó el 1-O en la sociedad: “1 d’octubre, ni oblit ni perdó”, decían algunas de las cabeceras. Aunque la principal cabecera ha señalado : “La autodeterminación no es ningún delito”.

“Según la Declaración de Derechos Humanos, es un derecho, no es delito, pero eso parece que hay mucha gente que no lo entiende”, dicen Anna i Júlia, mientras se van alejando. Unas personas celebran el amor en un rincón del Raval, donde se debate más sobre derechos sociales que sobre patrias, donde se señala al que Candel tanto temía y odiaba, al otro Paquito, que también aguarda en forma trifálica o de sepulcro de una patria. Como decía Lorca: “Hay cosas encerradas en los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo”. Más de 20 declaraciones de personas asistentes a la manifestación decían que este juicio era una farsa.