La prisión de Brieva o la cárcel cómoda para los presos VIP

El penal de Brieva, situado a apenas 5 kilómetros de Ávila, se caracteriza por ser la prisión cuché del Estado. El centro, de reducidas dimensiones, es un penal para mujeres, aunque en varias ocasiones han habilitado módulos masculinos, sobre todo para recibir “personalidades” entre sus rejas.

Las últimas ocasiones en que el penal de Brieva saltó a los medios de comunicación (locales, nada más) una presa yihadista se había quitado la vida en su celda del penal. Anteriormente, la vista había recaído en la cárcel abulense después de que dos funcionarios de prisiones fueran acusados por varias presas de abusos sexuales.

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Después de un juicio en el que los dos funcionarios incluso se encararon e intentaron agredir a la prensa albergada en las puertas de los juzgados de Ávila, los acusados reconocieron su delito: habían propuesto a varias presas mantener relaciones sexuales. Los dos funcionarios condenados por abusos sexuales esquivaron entrar en prisión.

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Los focos vuelven al penal abulense. Iñaki Urdangarin es el último que pasará por la prisión abulense después de que el Tribunal Supremo haya confirmado la pena de prisión de 5 años y diez meses. De este modo, la entrada en la cárcel es ineludible. El juez le dio un plazo de varios días para volver de Ginebra, donde ha establecido su residencia y elegir centro penitenciario.

¿Por qué Brieva? Un pequeño centro penitenciario, a escasos kilómetros de Ávila, y con unos presos VIP actuales y pasados que aseguran la comodidad del cuñado del Rey.

Es la misma prisión en la que fue a parar Luis Roldán, el exdirector de la Guardia Civil, condenado a 34 años de prisión por malversación, estafa, cohecho y delito fiscal. Este centro le dotaba de una seguridad que en otros centros penitenciarios no tendría. En su caso, un equipo de ocho policías lo custodió durante su estancia en Brieva 24 horas al día.

Brieva ofrece la tranquilidad que otro centro penitenciario al uso no haría. La prisión de Brieva es exclusiva de mujeres, aunque con un módulo vacío que, en caso de que ingresen reos hombres VIP, como es el caso de Roldán o Urdangarin, se habilita para su estancia en prisión.

Luis Roldán, a su salida de prisión, se quejó del frío que se notaba en las celdas del penal de Brieva. Llegó a compararlo con un gulag. Lógico, si hablamos de que se encuentra a cuatro kilómetros de la capital de provincia más alta, a 1.132 metros sobre el nivel del mar. La cárcel de Brieva venía resonando como centro penitenciario elegido por el cuñado de los Reyes desde que aún no había sentencia en firme ni convicción alguna de que Urdangarin pisaría un penal.

Hace poco más de un año finalizaron las obras para mejorar el sistema de calefacción. Por las mismas fechas, Instituciones Penitenciarias reconoció que estaba valorando las condiciones del penal de Brieva para acoger al siguiente preso VIP, Urdangarin.

1,3 millones de euros de desembolso para asegurar que la cárcel de Brieva dejara de ser tan fría como había asegurado Roldán a su salida. La reforma ocupaba los módulos de presas, pero también el módulo vacío desde 2005, cuando Roldán finalizó su condena. El mismo módulo habilitado para hombres donde acaba de entrar Urdangarin.

Es la misma prisión en la que cumplió condena la terrorista Idoia López Riaño, alias ‘La tigresa’. En la cárcel de Brieva compartirá muros con Isabel García Marcos, la exedil de Marbella, condenada por el ‘caso Malaya’ y que ingresó en esta prisión en enero de 2016. Ella es una de las doscientas presas que cumplen condena en el penal de Brieva. Brieva también resonó como prisión elegida por Isabel Pantoja, condenada bajo la misma causa marbellí, aunque finalmente eligió Alhaurín de la Torre.

Un pabellón especial con cinco celdas, patio propio, comedor en solitario y gimnasio en exclusiva para el último reo VIP de la prisión abulense.