Las lecciones de feminismo de la carta de la víctima de La Manada

  • La víctima de La Manada ha enviado una carta que se ha leído en el Programa de Ana Rosa. En el documento se leen varias consignas feministas, lecciones necesarias para acabar con el machismo de raíz
  • "Gracias por no dejarme estar sola, por creerme, hermanas", agradece en la misiva

La víctima de La Manada de Sanfermines ha roto su silencio y ha enviado una carta que se ha hecho pública en el Programa de Ana Rosa. La misiva de la víctima llega después de la puesta en libertad provisional de los cinco miembros de La Manada, hasta que se dicte sentencia firme.

Estas son las lecciones que la carta de la víctima de La Manada contiene:

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Creer a la víctima

“Gracias por no dejarme estar sola, por creerme, hermanas”. El ‘Yo sí te creo’ se ha convertido en uno de los lemas de las manifestaciones que han recorrido prácticamente todas las ciudades españolas desde que se tuvo conocimiento de la violación múltiple en los Sanfermines de 2016.

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Los detractores de la víctima apelaban a una supuesta falsedad de su testimonio o las incongruencias en el relato. Sin embargo, los datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cifran en 0,01% la proporción de denuncias falsas en materia de violencia machista. El año 2016, último año con datos cerrados, acabó con cero denuncias falsas, aunque 14 se encontraban en estudio en espera de una resolución.

En los ocho años anteriores, entre 2008 y 2016, se interpusieron 1.055.912 denuncias y solo en 79 casos se comprobó que se trataban de denuncias falsas (0,0075 %).

La revictimización

“Gracias por hacerme sentir otra vez parte de la sociedad, en la que parece que si te violan tienes que llevar el cartel de violada pegado en la frente”, escribe la joven superviviente de la violación. La revictimización es una de las principales fallas que existen tras conocerse un caso de violencia sexual o violencia machista.

Es más, durante el proceso de investigación y del juicio posterior, la defensa de La Manada presentó un informe elaborado por un investigador privado con el fin de demostrar “la vida normal” que llevaba la víctima después de los sucesos. Algunos medios de comunicación, como El Español, también redundaron en la aparente “normalidad” que vivía la víctima después de la violación.

No a la culpabilización de la víctima

“Nadie tiene que lamentarse de beber, de hablar con gente en una fiesta, de ir sola a casa o de llevar una minifalda”, relata la joven en la misiva. A pesar de que cada vez existe mayor conciencia social en que el problema se encuentra en la mentalidad machista y no en cómo actúen, vistan o caminen las mujeres, aún son demasiadas las voces que culpabilizan a la víctima.

El machismo está ahí

Nos tenemos que lamentar todos de la mentalidad que tiene esta sociedad donde esto le puede pasar a cualquiera, os lo aseguro”, ha escrito la víctima superviviente. Y así es: las manifestaciones del machismo son muchas y variadas. Desde las más sutiles, los llamados ‘micromachismos’, que son actitudes aprendidas desde la infancia y que refuerzan los estereotipos de género y la desigualdad hasta la violencia física y sexual, que son las manifestaciones más brutales del machismo.

El machismo puede sufrirlo cualquiera. Incluso hombres.

La importancia de la denuncia

“Por favor, solo pido que, por mucho que penséis que no os van a creer, denunciéis. Os puedo asegurar que todo el camino que hay que recorrer no es plato de buen gusto, pero, ¿qué hubiera pasado si yo no hubiera denunciado?” se pregunta la joven en la carta.

A pesar de que existen fallos en el sistema de denuncia, que las víctimas supervivientes pueden sentirse cuestionadas en el proceso de denuncia, en el juicio y tras la resolución de la sentencia, es esencial dar a conocer situaciones de violencia sexual, física o psicológica para finalizar con los distintos tipos de manifestaciones machistas.

La lucha contra el machismo es algo de todas y todos

“Está muy bien condenar unos hechos, pero todos tenemos que ser partícipes del cambio”. Desde manifestaciones, hasta charlas, concienciación, pasando por la autoconciencia de los hombres y mujeres de actitudes machistas que se reproducen en la vida normal. El llamamiento de la víctima a la participación general en cambiar las tornas y en eliminar el patriarcado de todas las estructuras es un mensaje fundamental. El feminismo, como búsqueda de la igualdad que es, debe ser transversal y una lucha compartida de hombres y mujeres.