Libia, la ignominia de aquellos polvos provocan la obscenidad de estos lodos

  • "Los canallas de la UE sabían que el centro de detención de inmigrantes en Tajoura se situaba junto a un depósito de armas que podía ser objetivo militar en el conflicto"

Rafael Lara

Lo sabían. Los canallas de la UE lo sabían. Sabían que el centro de detención de inmigrantes en Tajoura,se situaba junto a un depósito de armas que podía ser objetivo militar en el conflicto. Igual que saben que los combatientes están mal entrenados y que la guerra se prolonga por pura incompetencia donde la única estrategia es la de la tierra quemada.

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No es el único centro en esas condiciones, miles de inmigrantes están detenidos en zonas de alto riesgo. Y lo saben porque lo ha denunciado el ACNUR y lo ha señalado Amnistía internacional. Sí lo sabían, como saben que muchos migrantes son asesinados, que muchos otros están siendo vendidos como esclavos y que las condiciones son absolutamente infrahumanas. Y si lo saben ¿Qué pueden decir tras la muerte de 53 personas por una bomba en el centro de Tajoura?  Pues no pueden decir nada, sólo callar y mirar para otro lado, porque ellos son responsables de este sufrimiento inhumano y de todas las muertes que se producen.

Son cómplices y responsables porque son los que han puesto en marcha las políticas y los acuerdos con las bandas armadas de Libia. Son cómplices y responsables porque la situación actual de Libia tiene mucho que ver con la insensata intervención para derrocar a Gadafi.

En efecto, de aquellos polvos estos lodos putrefactos.

La coalición liderada por Francia, Reino Unido y EE.UU. atacó Libia en 2011 y el resultado es un país dividido y gobernado por facciones militares, en conflicto permanente, que ha derivado en una situación incontrolable, con un Gobierno que apenas controla Trípoli, el de Fayez al-Sarraj, reconocido por la ONU, y un ejército rebelde que dice controlar el resto del territorio y el petróleo, el del general Khalifa Haftar, si bien no son pocos los señores de la guerra, con sus propios intereses.

De aquella intervención insensata los lodos de una Libia destruida y un Estado fallido.

Es a este no Estado que hacina en centros inhumanos a las personas migrantes, las tortura, las vende como esclavas o las asesina… es con este no Estado con el que la UE sella un acuerdo en 2017 para que sean las patrulleras libias las que intercepten y lleven de nuevo a sus costas a las personas migrantes para ser encerradas en centros como el de Tajoura. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 38.000 personas han sido interceptadas y devueltas a las costas por las patrulleras libias, todo ello con el apoyo financiero y técnico de la Unión Europea.

De aquellos polvos, estos lodos. Primero retiraron los buques de salvamento marítimo propios para dejar de socorrer a las personas migrantes que se ahogan en el canal de Sicilia. Luego, impiden la actuación de buques privados de salvamento, criminalizando y persiguiendo a las ONG que operan, a las que equiparan a las mafias de traficantes de seres humanos.

La UE mira hacia otro lado o le ríe las gracias a Salvini. O, como el Gobierno español, amenaza a las ONG que salvan vidas. No les importan las vidas humanas ni los sueños ahogados, pero no quieren que les salpiquen las olas de los naufragios y menos, que haya testigos sobre la mar. Por ello, prefieren seguir financiando a las mafias de la guerra libias para que impidan que lleguen migrantes a Europa, aunque para ello tengan que recurrir -no les importa- a la tortura, al genocidio y a la esclavitud.

¿Qué se puede decir o reivindicar llegados hasta aquí? Porque nuestros gobernantes, los de España incluidos, carecen de corazón, sólo tienen cartera; sólo miran de reojo a la extrema derecha para que no les quite terreno; y por supuesto, obvian conscientemente y de forma contumaz los derechos humanos.

Y sin embargo, la sociedad civil debería chillar hasta romperles los tímpanos. Para que sepan que es de humanidad retomar las operaciones de salvamento de los Estados en el Mediterráneo. Que es de justicia denunciar y cerrar los acuerdos con Libia. Y que es absolutamente imprescindible evacuar a las personas migrantes encerradas en Libia y traerlas a Europa. Es la única manera de parar la marea de lodos putrefactos que está contaminando todas las conciencias europeas.

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