Políticos no

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Cartel en las estribaciones del Puerto del Pico (Sierra de Gredos, Ávila). / Javier Pérez de Albéniz

Hace solo unos días La 2 de TVE emitió el capítulo dedicado al lobo de la histórica serie “El hombre y la tierra”, dirigida y presentada a finales de los años setenta por Félix Rodríguez de la Fuente. Remasterizado, con la imagen y el sonido mejorados, este documental sigue resultando tan emocionante como entonces: muestra el enfrentamiento entre dos especies, lobos y humanos, que comparten hábitat y parecen condenadas a odiarse eternamente.

Han pasado tres décadas desde aquel alegato de Rodríguez de la Fuente, y el hombre sigue considerando al lobo un enemigo. Puede parecer un miedo atávico, un pavor primitivo e irracional al sanguinario carnicero, pero solo es ignorancia. El lobo no es ni sanguinario ni cruel, no es ni un monstruo ni una peste, no es ni bueno ni malo. El lobo es un depredador que trata de sobrevivir en una naturaleza, la española, profundamente transformada, terriblemente maltratada, cruelmente arrasada. El lobo es un perdedor, el perfecto ejemplo de nuestro desprecio por la vida ajena.

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El cuerpo de un lobo decapitado que apareció a la puerta de la oficina comarcal de la Consejería de Agroganadería de Infiesto (Asturias). / schnauzi.com

Horas después de emitirse el capítulo dedicado al lobo en “El hombre y la tierra” apareció frente a la puerta de la oficina comarcal de la Consejería de Agroganadería de Infiesto (Asturias) el cadáver de uno de estos cánidos. El cuerpo estaba decapitado. Los ganaderos se quejaban de esta sutil manera, que recuerda a las costumbres de la Cosa Nostra, de una  gestión de la Consejería con el lobo ibérico que consideran blanda: puesto que siguen matando ovejas y terneros, deberían ser exterminados.

Escribo estas líneas nada más cruzar el Puerto del Pico, en Gredos. Un cartel que se puede ver desde la carretera advierte: “Lobos no”. ¿Lobos no? Imagino que con esa rotunda negación quieren decir ovejas sí, vacas sí, hombres sí… No queremos compartir. La naturaleza nos pertenece: por algo somos la joya de la corona, la estrella de la creación, ¡el hombre!

La crisis aumenta el desprecio por la naturaleza. Los políticos plantean siempre la conservación como un gasto evitable, no como una inversión fundamental. El medio ambiente no suele ser rentable a corto plazo, su gestión es difícil (requiere conocimiento, inversión y tiempo) y por ello tratan de convencernos de que debemos considerar su protección un lujo. Un ejemplo: dicen que es el alto nivel de dependencia energética que tiene España del exterior lo que ha obligado al Gobierno a prorrogar la actividad de la central nuclear de Garoña, la más vieja de España, seis años más, hasta el 2019. No querrá usted que le suba aún más el recibo de la luz, ¿verdad? Pues entonces tenemos que alargar la vida de esta central, diseñada para que estuviera activa 40 años y que ya tiene 42 a sus espaldas.

¿Y qué me dice usted del fuego? Recortamos en cuadrillas de limpieza de monte, en aviones y helicópteros anti incendios, y luego nos llevamos las manos a la cabeza con las primeras 50.000 hectáreas arrasadas, con los primeros bomberos muertos.

Los depredadores tienen dos piernas. Y si no me cree, lea las primeras líneas del tema que abrió la portada de El País el miércoles: “Hacienda está dispuesta a dar todas las facilidades a los defraudadores para que se acojan a la amnistía fiscal”. Es decir, que algunos elegidos podrán blanquear dinero pagando menos del 1% de lo defraudado. Y el Estado mirará para otro sitio: ni siquiera comprobará las declaraciones de los defraudadores. Ayer mismo el Pleno del Congreso de los Diputados rechazó con los votos de PP, PSOE, CiU y PNV una moción que pedía "actuar con máxima contundecia" contra las 695 "grandes fortunas" titulares de cuentas en Suiza sin declarar, y hacer público el listado de denunciados.

¿Cuántas indemnizaciones por daños de lobos se podrían pagar a los ganaderos con todo ese dinero defraudado? ¿Cuántas patrullas y medios anti incendios se podrían financiar?

Los carteles que deberían poner en el campo son “Politicos no”.

8 Comments
  1. Selito says

    Desde luego, estos políticos NO mil millones de veces y un armario.

    ¿Amnistía fiscal, dijiste?

    Igualico que en el pais d elos gabachos:
    Hollande sube 7.200 millones de impuestos “a los que más tienen”
    http://internacional.elpais.com/internacional/2012/07/04/actualidad/1341415936_434056.html

  2. celine says

    Pena y vergüenza de tanta ignorancia y tan estremecedor retraso en el trato a los animales en España. La imagen que ese cuerpo de lobo decapitado devuelve es la del bestia parda humanoide que cría y maltrata ovejas y vacas para alimentar a otros humanoides. Cosas así me hacen sentir feliz de ser vegetariana.

  3. qq says

    A raíz del posible descubrimiento del bosón de Higgs, a Rolf Heuer, director del CERN, le preguntaron ayer acerca del por qué de gastar recursos en ciencia en tiempos de crisis. Heuer respondió con esta bella frase: “Si uno tiene un saco de maíz puede comérselo todo o guardar parte para sembrar después; la ciencia básica es esa parte del maíz que siembras después”.

    Lo mismo puede aplicarse a lo que se invierte en conservar los bosques y, en general, el medio ambiente.

    Saludos.

  4. Pepa says

    El hombre detesta todo lo que no puede controlar.

  5. buendía says

    Yo paso por esa zona de vez en cuando y también me había fijado en ese cartel!!!

  6. Juana says

    Ayer mismo no, Albeniz, el año pasado. Hoy deben ser muchas más las fortunas anónimas en suiza

  7. ateo says

    Si no queréis políticos, miraros el proyecto Escaños en Blanco…. una manera de saltar a la democracia participativa… Saludos!

  8. ateo says

    os dejo la web por si os interesa… http://www.votoenblancocomputable.org

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