La sonrisa de Angela

8
Angela_Merkel_victoria_elecciones
Angela Merkel, ayer, día 23. / Michael Kappeler (Efe)

“¡Oh, Alemania! Quien solo oiga los discursos que
de ti nos llegan, se reirá. 
Pero quien vea lo  que
haces echará mano al cuchillo”. Bertolt Brecht

La primera columna de Julio Camba en ABC, allá por 1913, arrancaba diciendo que “cuando un alemán entra en un salón aristocrático o el salón de una casa de huéspedes, hace una profunda reverencia, y dice: mi nombre es… (aquí el nombre del alemán)”. Han cambiado mucho las cosas en este último siglo, en Pontevedra y en Munich. Tanto como que cuando Angela Merkel entró el domingo en la sede de la CDU, tras conocer los primeros resultados de las elecciones alemanas, no dijo ni pío. Angela Merkel sonrió. Y entonces Alemania entera estalló en carcajadas, y el sur de Europa se amohinó y se sumergió en un mar de lágrimas de sangre.

Para que a algunos les marchen muy bien las cosas es imprescindible que a otros les vayan regular, o incluso mal. Así de cruel es la economía, así de injustos son los mercados, así de brutal es la ley de la jungla. La sonrisa de Merkel en las portadas de todos los periódicos, abriendo los informativos de todas las televisiones, acojona. Y mucho. No es una sonrisa tranquilizadora. El pueblo alemán apoya la política de la canciller democristiana, que arrasa en las elecciones alemanas con un 41,9% de los votos. Una victoria que roza la mayoría absoluta, y que hace temblar a los ciudadanos griegos, italianos, portugueses y españoles: les recuerda que Europa está en el buen camino.

La victoria de Merkel ratifica su política, que es la política que mejor le viene a Alemania. Una política que se podría resumir en una frase: en la austeridad de ustedes está nuestro crecimiento. La canciller  impone la receta, estímulos para su economía y ahorro para la nuestra, y el Gobierno español aplaude con las orejas. “Mi más sincera felicitación a la Canciller Angela Merkel por los magníficos resultados obtenidos”, escribió Mariano Rajoy (o su jefe de prensa) en Twitter. José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores, se congratuló desde Nueva York y consideró “una alegría” el triunfo de Merkel por la sintonía política con el ejecutivo alemán. Quizá Rajoy y Margallo no se han enterado de que, por ejemplo, mientras en España se acaba con la sanidad pública y aumenta el precio de los medicamentos, en Alemania Merkel acaba de anular el copago y anuncia el aumento de las ayudas sociales.

Sintonía, dice Margallo. La sintonía que puede existir entre el jefe y el empleado. ¿Nos necesita Alemania? Sí, pero ya ni siquiera como clientes de su economía. Somos pobres, ya no podemos comprar ni recambios originales para los BMW que nos vendieron en la época de las vacas gordas. Nos necesitan únicamente como frontera, como barrera para detener a las huestes hambrientas del sur de sur. Contened a los africanos y os echaremos las migajas. Sonrío, soy Angela Merkel y he ganado las elecciones. Todas. Las alemanas y las europeas.

8 Comments
  1. Mecacholo says

    El vasallaje de los peperos a Alemania es el mismo que muestran los trabajadores de derechas, en efecto. Y ambos se deben a la paleta sensación de querer tener la sensación de estar con los grandes, a pesar de ser pequeño y pobre. Una verdadera lástima.

  2. Esther says

    Lo has clavado Albéniz! Magnífico!

  3. qq says

    Lo que no soy capaz de entender es cómo esto, que es tan evidente que cae por su propio peso, no entra en la mollera de los dirigentes de los países del sur, con la consecuencia inmediata de largar (o al menos de intentarlo) a Alemania de la UE.

    Bueno, seguro que lo saben perfectamente, pero claro, como buenos vasallos, deben servir a sus señores. El problema es que sus señores deberían ser los ciudadanos de sus países.

    Sistema podrido. Desde su raíz.

  4. elnene says

    Quiero recordar que con el batacazo de los liberales (sin representación parlamentaria por primera vez desde hace 60 años) se va el Ministro de economía Rösler, con lo cual aún hay un mínimo de esperanza.

    Por otro lado, Alemania, como cualquier otro país, intentará promover lo que más le conviene. Si el resto de países son tan calzonazos como para hacer lo que les mandan sin rechistar, también tienen su parte de culpa. Creo que queda totalmente fuera de lugar las comparaciones del Alemania con el III Reich, que tan a la ligera se hace en la prensa de los Países del sur de Europa.

    @Mecacholo: seguro que has visto o leído «Los santos inocentes». Este vasallaje tan común español se retrata perfectamente en el personaje de Paco el Bajo. Somos, desgraciadamente, el país de Paco el Bajo.

  5. Domingo says

    Todo esto que nos esta pasando es consecuencia de que tenemos unos dirigentes que son incapaces de plantarse y de decir ¡NO!, y asumir las consecuencias y esplicarlas a la ciudadania.

  6. valdeolid says

    Solo puedo entender la alegría de Rajoy y Margallo si pienso que ellos no piensan en las consecuencias para la población española, sino en su propio interés, como mandatarios al servicio del mundo financiero, al que sirven y al que en el fondo pertenecen. Tanto uno como otro, y la gran mayoría de la clase política, espera que cuando termine su paso por los altos cargos que ocupan -altísimos-, entrarán directamente en un consejo de administración de una eléctrica, petrolera o entidad financiera, cerrando el círculo de su carrera. Por eso hablan así, porque no gobiernan para la población, sino para sus amos.

  7. valdeolid says

    En cualquier caso, y siendo (o intentando ser) objetivos, creo que cualquier país actuaría como lo está haciendo Alemania, o incluso peor: defender los propios intereses lo primero, y luego, seguirlos defendiendo, y solo después de haberlos defendido y seguirlos defendiendo, mirar un poco por que la miseria no llegue demasiado cerca, siempre intentando que aún estas migajas se tiren en la dirección correcta, que es la del interés propio. Esperar solidaridad o apoyo desinteresado de un país dominado por el capitalismo y gobernado por conservadores, es vivir en una realidad paralela.

Leave A Reply

Your email address will not be published.