Un nuevo comienzo de Izquierda Unida

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Manolo Monereo *

Para Silvia Medina,
con el corazón partido

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manolo monereoSiempre hemos estado ahí y queremos ser protagonistas y actores principales en la tarea colectiva de construir un Nuevo Proyecto de País. Así se podría definir el último Consejo Federal de Izquierda Unida. Cayo Lara ha cumplido con lo que esperábamos de él, político limpio y al servicio del proyecto histórico que la IU de Julio Anguita ha defendido desde hace tres décadas: reconocer la nueva situación del país y dar paso a una nueva generación que ya es hoy mayoritaria en la organización. Alberto Garzón es la cara, los ojos y la inteligencia de un proyecto colectivo que, como pronto se verá, es hegemónico en Izquierda Unida.

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IU no es ni la izquierda de Podemos ni parte del bloque anti Pablo Iglesias que los poderes están organizando en nuestro país. Julio Anguita, con su lucidez acostumbrada, ha venido insistiendo mucho sobre una idea: Podemos ha abierto una grieta y nosotros queremos convertirla en una fractura del régimen borbónico en proceso de restauración. Queremos ser alternativa, no alternancia y queremos converger con todos aquellos que quieren ir a un proceso constituyente que, a nuestro juicio, debe de ser una revolución democrática que haga a nuestro pueblo protagonista de su destino.

IU es necesaria. Se puede decir que ahora más necesaria que nunca, más allá de las encuestas y de los más o menos previsibles malos resultados electorales. Lo decimos con humildad pero con mucho coraje moral: sin IU, sin sus hombres y mujeres, sin sus cuadros y su organización no habrá cambio verdadero en España. Eso lo sabe Pablo Iglesias y lo sabe Alberto Garzón.

Somos, entre otras muchas cosas, una memoria colectiva. Nuestra patria tiene una segunda oportunidad: poner fin a un régimen oligárquico, autoritario y profundamente antinacional que nos ha gobernado secularmente. La crítica a la transición tiene que ver con esto. El PSOE fue siempre la restauración de ese régimen. Nunca luchó en serio por un cambio real en el país. Nosotros queremos construir un bloque democrático y popular capaz de cambiar la política desde la raíz, democratizar el poder económico y asegurar la independencia de nuestra patria.

No será fácil. Hay muchas maneras de ver las relaciones entre Podemos e Izquierda Unida. Las palabras que vienen a la mente son muy conocidas: prepotencia, sectarismo, partidismo estrecho y, diríamos, querencia de aparato. La mayoría de nosotros venimos de otra tradición: la de Pí y Margall, la de Costa, la de Pablo Iglesias, la de Jaime Vera, la de Azaña, la de Juan Negrín, la de Pepe Díaz, la de Dolores Ibarruri. Es la “otra España”, la vencida y nunca derrotada, la que emerge cada mañana y la que el 15M reivindica sin saberlo. Las luchas del pasado no se olvidan, están ahí y emergen en cada momento donde la historia pasa de la normalidad a la excepción. La excepción siempre confirma la regla. Los oligarcas a lo suyo, a la explotación, a la miseria, a vender nuestra patria al extranjero y a convertir a nuestro país en una base militar contra los pueblos que luchan por su liberación nacional y social.

Nosotros a lo nuestro, a lo de siempre: unidad lo más amplia posible, lucha social y alternativa política. Está en nuestra memoria y en nuestra práctica colectiva. Queremos construir un nuevo país que garantice trabajo y dignidad para las nuevas generaciones; que recupere la política como autogobierno de hombres y mujeres libres e iguales y que haga de la defensa de las mayorías sociales el objetivo de la res-pública.

IU, con todo su enorme patrimonio moral e intelectual, con toda su fuerza organizada y con su experiencia política va a luchar para que no nos roben, una vez más, el cambio. Lo vamos a hacer como siempre lo hemos hecho, a la luz de nuestra gente, desde nuestro trabajo cotidiano y desde un proyecto autónomo que pretende representar un punto de vista de clase enraizado en el movimiento obrero y en la defensa de los intereses generales de nuestro pueblo.

No tenemos miedo, nunca lo hemos tenido. Ni nos sentimos inseguros. Vamos a luchar sin sectarismos y defendiendo la unidad del movimiento obrero y popular. En eso nadie nos puede dar lecciones. Tenemos principios que han guiado nuestra vida: la defensa de nuestro pueblo y la lucha por unas libertades que queremos hacer reales. Algunos pueden pensar que el sacrificio colectivo de la tradición que representamos no mereció la pena. Se equivocan y se han equivocado siempre: más temprano que tarde, tendrán su reconocimiento, nuestros asesinados en las cunetas, nuestros miles y miles de torturados y represaliados, nuestra mujeres que, sin saber lo que era el feminismo, tuvieron que soportar el peso de hogares sin padre y sostener la vida.

Y más allá, los hombres y mujeres que venimos de la tradición comunista de este país, que siempre supimos que los partidos son un instrumento y que el partido de verdad es el partido “orgánico”, es decir, aquí y ahora, la fuerza que construirá un poder constituyente que nos traiga la República y la revolución democrática. El Partido “orgánico” va más allá de nosotros, de las fuerzas hoy organizadas, y necesita que se incorporen a la política miles de hombres y mujeres que hoy solo ejercen el derecho a votar. Necesitamos fuerza organizada, cuadros, proyecto, alianzas con los intelectuales críticos y protagonizar la pasión colectiva que está naciendo.

Lo que dice IU es que vamos a luchar, que vamos a seguir uniendo y queremos vencer. Se pone fin al repliegue interno y a la defensa pasiva. Queremos ser actores principales y determinantes del cambio para que no sea un cambiazo, para que la fisura se convierta en una fractura, para que ganen los que siempre han perdido y para hacer protagonista a la gente común y corriente.

Como sabéis, a esto se ha llamado siempre en España, República.

(*) Manolo Monereo. Politólogo y miembro del Consejo Político Federal de IU. Su último libro publicado, junto con Enric Llopis, es Por Europa y contra el sistema euro (El Viejo Topo, 2014).
13 Comments
  1. Ricardo Tormo says

    Nada que comentar, solo mi aplauso

  2. Paco Gutíerez says

    Podemos, la rueda de repuesto del capitalismo, votó a su macho alfa: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/11/podemos-la-rueda-de-repuesto-del.html

  3. Sapiens says

    Pues menos mal que IU luchará por la República y mantendrá viva la memoria, porque la ambigüedad de Podemos sobre este tema es abrumadora.

    Además tirad de hemeroteca para conocer el plantón y el desprecio que le hizo Podemos a IU cuando IU impulsó la Declaración del Ateneo el 5 de junio de 2014.

  4. TOM CASTRO says

    Comparto el análisis que haces, pero me surge una pregunta: cómo lograr esa «fusión» o fisíon» para que siga abriéndose la brecha. Esa es la cuestión

  5. Josu Goñi says

    Camarada, que alegría ver lo que uno piensa, y que alguien lo diga, a nadie se le escapa de quién y a que responden los medios, como diría Pascual Serrano, de desinformación…no dan puntada sin hilo, ni siendo el mayor y mejor soporte del sistema, promocionan a anti-sistemas…hay que aguantar, pero de paso, a ver como se expulsa a esa cuadrilla de Madrid, si, porque no sólo hacen muy feo, van hacer que seamos muchos quienes nos planteemos que hacemos en IU…salud y república

  6. C.D. says

    En este momento se necesita más que una nueva cara y nuevos ojos, un discurso que relacione lo que le esta ocurriendo a la gente, un programa claro y un proyecto nuevo de sociedad. Si solo se queda en cambiar a Cayo por Garzón y seguimos con «pactos de izquierda» con el PSOE y metidos en las instituciones y sin política para el movimiento obrero y sindical poco se va a cambiar. Ah, y reconstruir el PC sin el no habrá cambio posible, solo maquillaje

  7. Víctor Claudín says

    Manolo.
    Me ha gustado mucho tu artículo, lo suscribo desde fuera de IU, desde mi actividad en el 15M y en el círculo de Podemos de mi pueblo, y me permito reflexionar a partir de él.
    Como activista del 15M desde que sacudió la vida de los ciudadanos españoles, sacándonos del sopor en el que habíamos estado durante cerca de dos décadas, activista de la asamblea de mi pueblo y de la asamblea comarcal de la sierra noroeste, la aparición de Podemos era la consecuencia inevitable, que faltaba, para los que dentro del movimiento también nos urgía un compromiso político, resolver la necesidad de participar en las instituciones para tener más capacidad de cambio. Y me apunté a sus filas casi desde el principio, con todo el entusiasmo.
    Y es que en IU no estábamos encontrando lo que se necesitaba. IU era una organización tan dentro del sistema como, por ejemplo, los sindicatos; con serios problemas de dogmatismo y anquilosamiento, que no demostraba ser el instrumento que se requería para avanzar socialmente, como demostraba en aquellas zonas en las que ocupaba el poder, por ejemplo algunos ayuntamientos.
    Pero a día de hoy hay signos manifiestos de que IU puede ser capaz de renovarse, tal vez de terminar corrigiendo sus defectos y de superar sus errores, de dejar atrás a dirigentes que la han burocratizado; puede que por meras razones electorales, es cierto, pero si la regeneración es un hecho, valdría para tener esa herramienta de la que hablas, y que a mí también me parece imprescindible para que el proceso de transformación que podemos iniciar se haga de la manera más consecuente posible, y más en beneficio para los trabajadores, para los que menos tienen, para los que viven de su esfuerzo.
    Y esa evolución que intuyo positiva en IU, contrasta con los peligros que evidencia Podemos, y que me sitúan en un terreno de reticencia y expectación preocupada.
    (Mi historia es ciertamente heterodoxa, siempre crítica con el poder, siempre caracterizada por el sentido crítico, por la reflexión personal, por la capacidad de compartir sueños y esfuerzos colectivos)
    No me gustan ciertos comportamientos que se están dando en Podemos y que se defienden o se esconden como necesarios para ganar las elecciones generales. El primero, y esencial, es que Podemos no está en la calle, algo que le reclamábamos a IU antes; el otro, y mucho más crucial y trascendente, es que parece irse estableciendo un monólogo interno, el bloqueo a las opiniones divergentes o críticas, la tendencia demostrada a un pensamiento único dictado por el núcleo dirigente. Y hay más, como por ejemplo evidenciar una falta de memoria histórica que le lleva a despreciar a las generaciones mayores y que, efectivamente, IU si cuida; puede que no tenga memoria por no querer ser ni de izquierdas ni de derechas, que es muy electoral, pero hueco y grave.
    Precisamente esa es otra razón para la necesidad de IU que tu marcas y que yo quería subrayar, la de ser un contrapeso para un Podemos que está por definir, que ya se ha ganado cierto respeto y ser merecedor de cierta confianza, pero que algunos de sus balbuceantes pasos nos han roto la emoción inicial. Y es que no se trata sólo, para los que piensan como yo, de llegar al gobierno, sino que el camino tiene que ser mucho más largo y mucho más profundo, de transformación del sistema, de caminar hacia una sociedad nueva. Y eso no se puede hacer si el instrumento no se apuntala sobre bases íntegramente sólidas.
    Deseo fervientemente que tu soflama final sea cierta, allí donde dices que “Se pone fin al repliegue interno y a la defensa pasiva. Queremos ser actores principales y determinantes del cambio para que no sea un cambiazo”, y creo que sí, porque es inevitable, en bien de todos e incluso para la supervivencia de la organización.

    http://www.victorclaudin.net

  8. compara y verás says

    El PCE e IU en MAdrid son la peor casta de la izquierda. La mayoría de los carguillos de IU han terminado en el PSOE, no los numero porque son miles. Lo de Bankia no es nuevo, hay muchas bankias que denunciar en los bolsillos de supuestos izquierdistas que han mantenido a la derecha en el poder. Marata la «rueda de repuesto del capitalismo» sois los falsos revolucionarios que pregonais que todo «debe cambiar» pero terminais faovreciendo al PPSOE con vuestro discurso reaccionario. Ni haceis la revolucion ni los revolucionarios os esperan. Sois infiltrados facistas al servicio del capitalismo.

  9. compara y verás says

    El desprecio de la casta de IU por los militantes de base la hemos sufrido mucho. Los gordos, reneses y resto de garrapatas llevan años atrincherados en sus poltronas riendoles las gracias a los gallardones y blesas de turno. No es casual que PODEMOS este plagado de jóvenes militantes de IU con capacidad y ganas de cambiar las cosas asqueados del tapón de la generacion anterior apoltronada en las migajas del poder que derramaba Blesa. Lo mismo pasa con CCOO, UGT, y otras organizaciones extraparlmantarias. Los Marat de turno siguen con analisis desfasados que son consuelo de tontos y les tienen paralizados en el limbo desde hace años. Ni entendieron el 15m ni entienden PODEMOS, son como los viejos carcas del PCUS que no se enteraron de nada hasta el día antes de la caida del muro (eso si algunos jovenes del PCUS como Putin se subieron rapido al carro capitalista que tanto habían criticado). Si Marat es marxista, gallardon es un revolucionario integral.

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