Libros de texto, una losa

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 La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ayer, durante su intervención en el Foro Madrid. / Mariscal (Efe)
La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ayer, durante su intervención en el Foro Madrid. / Mariscal (Efe)

Acaba de comenzar el curso escolar. En Cartas al director, seguramente la mejor sección del diario El País, una lectora se quejaba amargamente del lastre que suponen los libros de texto. El lastre físico: “En un mundo digital como el que vivimos, nuestros hijos todavía cargan pesadas mochilas repletas de libros. Mientras, los pediatras y traumatólogos infantiles advierten año tras año sobre las repercusiones del peso que transportan los niños sobre sus espaldas en desarrollo”.

Completamente de acuerdo. Son niños que van a la escuela, no sherpas porteando comida, tiendas y botellas de oxígeno desde el campamento base del Everest para que a los escaladores occidentales no les falte de nada en su intento por alcanzar el techo del mundo. Pensemos en sus espaldas, pero también en las de sus progenitores. Un ejemplo: los libros de 3º de la ESO en Castilla-La Mancha no solo pesan una tonelada, pobres lomos de los alumnos, sino que cuestan 282,60 euros, pobres bolsillos de los padres. Y el sistema de préstamo de esta comunidad apenas cubre al 10% de los alumnos. Solo País Vasco, Navarra y Andalucía ofrecen cobertura absoluta para todos los alumnos.

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La educación gratuita española tiene estas incongruencias, tan difíciles de entender como un sistemas de ayudas, préstamos y becas diferente en cada comunidad. Nadie diría que el Ministerio de Educación ha recuperado el programa de becas de libros de texto con 25 millones de euros para este curso y otros 25 para el que viene. ¿Mucho dinero? No tanto: Si se repartiera entre los alumnos, tocarían a ocho euros por estudiante. No es un problema para las editoriales...

“Nuestro sistema educativo prioriza la supervivencia de las tradicionales editoriales sobre la innovación, la salud y la ecología”, sentencia Emma Vázquez García en su carta al director. Yo añadiría que, además del lomo de los chavales, también castiga la economía de las familias de un país con un 22,7 % de paro y 648 euros de salario mínimo. ¿Son necesarios los libros de textos en 2015? En un mundo digital como el nuestro, pregunto. Libros de papel que hablan desde hace décadas de Cervantes, de raíces cuadradas y del sistema periódico de los elementos. Libros que apenas cambian de un curso para otro, que mantienen la mayoría de temas por atemporales, que muy bien podrían manejarse en PDF.

O incluso tirarse a la basura: El libro de texto Social Sciencie, publicado por la editorial Mcmillan Edelvives y dirigido a niños madrileños de 11 y 12 años que estén cursando sexto de primaria, se deshace en alabanzas a la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. En su capitulo dedicado a "España hoy" asegura que Aguirre tiene el récord de porcentaje de voto recibido por una sola persona, el 50% cuando fue elegida senadora. También cuentan, pedagogía pura, que en su etapa como presidenta madrileña construyó ocho hospitales y más de 80 colegios. ¿Qué niño de 11 o 12 años no necesita conocer estos detalles de nuestra historia?

Detalles que podrían digitalizarse. Un ebook, capaz de albergar cientos de libros, cuesta alrededor de cien euros. Y puede durar años, es decir, cursos. Y puede renovarse: quitamos los libros del curso pasado e introducimos los del nuevo. Los alumnos de nuestros días son nativos digitales, se manejan mejor con una tableta o un teléfono que con una tiza y una pizarra. Quizá por eso en 2009 el Gobierno de Castilla-La Mancha se gastó casi ocho millones de euros en “ordenadores portátiles tipo Netbook de última generación” para que cada alumno de 5º de primaria tuviera su computadora. Seis años después los portátiles son historia y los niños castellano manchegos cargan cada mañana con sus pesadas mochilas, repletas de libros de papel. Previo pago de 282,60 euros, claro.

Por cierto... ¿Saben los alumnos madrileños que Aguirre descubrió la trama Gürtel? Tendrán que incluirlo en los libros del curso que viene.

3 Comments
  1. Mecacholo says

    Por suerte, mi alcalde del PP prometió subvencionar los libros escolares en la campaña y ahora gobierna. Me quedo muy tranquilo…

  2. Hesplendido says

    La de dinero que se tira en educación. No porque no sea necesario dinero para educación. Sino porque al final de 14 años de escolarización, pocos conocimientos y habilidades se les quedan. Hay que cambiar todo pero a fondo a fondo…

  3. MM says

    Los parados y familias con bajos ingresos reciben becas para libros en Castilla la Mancha; y muchos hijos de autónomos con bajos ingresos declarados y un tren de vida alto, también.
    No sólo para libros reciben las becas, en muchos casos que conozco, estas becas para educación se gastan en vacaciones, carnet de conducir o móvil.

    Y el gobierno de Castilla la Mancha, en 2009, no sólo se gastó dinero en ordenadores para alumnos, también para los maestros.
    Alguien ha oído que a consecuencia de esta cara inversión en educación, haya subido el nivel de educación en esta comunidad autónoma?

    Como dice un cobloguero: Cúanto despilfarro en educación!!!

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