Malnacidos

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El tertuliano, Eduardo Inda, durante una de sus intervenciones en el programa 'La Sexta Noche' el sábado, 19 de diciembre. / Captura de pantalla (lasexta.com)

En la jornada de reflexión del sábado, un tertuliano del programa 'La Sexta Noche' (La Sexta) dijo, de manera muy vehemente, que el agresor de Mariano Rajoy era “un malnacido seguidor de Pablo Iglesias”. Poco antes, el director de la cadena había asegurado en el mismo plató, hinchando el pecho y con la cabeza bien alta, que “el ADN de La Sexta es la información”. ¿En qué quedamos?

Pues en que cada vez que en La Sexta abren la boca algunos tertulianos, a los directivos que presumen de que el periodismo es su religión se les debería caer la cara de vergüenza. Afortunadamente se les cae a otros trabajadores de la cadena, que con dos pelotas cuentan su estado anímico en Twitter: “Me da vergüenza compartir cadena con lo que estoy viendo ahora mismo. Es lamentable que en La Sexta Noche se permita que Inda y Marhuenda vinculen la agresión a Rajoy a Podemos. ¿Por audiencia? Vergüenza”, escribió Juanlu de Paolis, director de 'Salvados' (La Sexta).

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En la cadena supuestamente más progresista de la parrilla televisiva española tienen en plantilla a varios radicales, dos de los cuales, Eduardo Inda y Francisco Marhuenda, son capaces de avergonzar incluso a trabajadores de la propia empresa. ¿Imposiciones de Florentino Pérez y Planeta, respectivamente? Seguramente. Pero lo importante no es eso. Lo importante es que la elección de semejantes individuos demuestra que en España las televisiones no son, ni siquiera las supuestamente renovadoras, medios de comunicación libres, sino instrumentos de propaganda al servicio del poder económico. La consecuencia de un duopolio, Mediaset-Atresmedia, que supone un grave atentado contra la libertad de expresión e información.

Escuchar solo unas horas antes de que se abriesen las urnas, en una cadena generalista, que el agresor de Rajoy era “un malnacido seguidor de Pablo Iglesias” supuso una agresión al periodismo serio, a la credibilidad de la televisión como medio de comunicación de masas y, por supuesto, al sentido común. Un disparate que, lejos de corregirse, aumentó de tamaño: en lugar de ser expulsado y nombrado persona non grata, el opinador ultra en cuestión fue invitado a la mesa del programa estrella de La Sexta la noche electoral. El premio a su radicalidad. La farsa del progresismo caviar. El esperpento del periodismo televisivo.

3 Comments
  1. stummi12 says

    llamarles correveydile es un insulto?

  2. juni says

    Muy bien. Y es que, sobre todo el Mahuenda ese, ex alto cargo del Aznar, cada día parece más zopenco, más medieval, más demodé y más burdo.
    .
    Produce pudor y vergüenza ajenas verle, cada dos por tres, identificar la calidad, la competencia, honradez y otras cualidades de las personas por la oposición que han superado, con lo cual no sólo viene a desporsinificar a quienes no pasaron ninguna, sino que además abundan en él razonamientos, por ejemplo, como este: para acceder al puesto de registrador de la propiedad hay que superar una oposición muy dura, por tanto el Rajoy no puede ser un corrupto, pagar en negro, y tener por amigos al Barcenas, al Rato, al CAmps, al Matas y similares …
    O sea…..

  3. luca. says

    Si la Sexta es una cadena progresista, que venga Dios y lo vea.
    ¡ Por favor !
    Esa cadena me parece un claro paradígma de la manipulación y especulación informativas.
    Desde Marhuenda e Inda hasta García Ferreras y Ana Pastor, eso sí, siempre pasando por alguien de Podemos, todo parece valer con tal de conseguir audiencia.

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