Voto útil, voto inteligente y voto basura

  • Fernández Liria apuesta por concentrar el voto de izquierdas en Más Madrid en la capital

Carlos Fernández Liria es candidato de Más Madrid a la Comunidad

Me parece muy importante la simulación electoral del gráfico de más abajo. Supongamos que Madrid En Pie obtiene el triple de votos de los que le dan las encuestas. Nada hace pensar en un resultado semejante, pero por suponer que no quede. No sé si se puede ser más optimista o más generoso: el triple. Pues bien, seguiría teniendo menos del 5%, no obtendría representación y Manuela Carmena perdería el Ayuntamiento. Tendríamos un Ayuntamiento en manos de José Luis Martínez-Almeida, Begoña Villacís y Javier Ortega Smith. La otra posibilidad es impactante: si el voto que ahora mismo tiene en las encuestas (no el triple) fuera a Más Madrid, la coalición de derechas sería derrotada y Manuela Carmena conservaría la Alcaldía.

masmadridvotoutilEso es lo que se llama voto útil. Sin duda, hay muchos motivos para estar en contra del voto útil. Desde la izquierda hemos argumentado repetidamente contra él. El PSOE se ha pasado décadas razonando que los votos de IU le hacían perder muchos más escaños de los que ella ganaba. El domingo, Lidia Falcón daba contundentes razones para no aceptar esta especie de chantaje electoral. El voto útil al PSOE ha demostrado desde hace décadas ser útil, sobre todo, a los poderes económicos, interesados en la socialización de pérdidas y en la privatización de beneficios. Y, sin que nada parecido se haya demostrado aún respecto al tandem Carmena/Errejón, razonaba como si el caso fuera exactamente el mismo.

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Lidia Falcón abogaba entonces por “el voto inteligente”. Lo malo es que no nos decía a quién iría dirigido ese voto, ni razonaba en absoluto lo que habría de ser lo “inteligente” en el caso concreto del 26-M. Se limitaba a decir que tendría que ser el voto a una “izquierda de verdad”. Es de suponer que se refería a Madrid En Pie. Pero, ¿de verdad que se puede llamar a eso “votar con inteligencia”? Yo admitiría que se considerara, quizás, un “voto con principios”, un “voto tozudo”, un “voto inflexible”, un “voto suicida”, un “voto enfadado”… pero “inteligente”, desde luego, no. No puede haber nada inteligente en hacer posible que gobiernen  Almeida, Villacís y Ortega Smith en lugar de Carmena. Eso es un “voto insensato”. Y estamos partiendo de la suposición de que Madrid en Pie logre todavía triplicar su expectativa electoral, lo que sería un “voto milagroso”.

Lo que este tipo de argumentos contra el “voto útil” olvidan es que la comparación con el caso de IU y el PSOE en los tiempos pasados ya no sirve. En primer lugar, porque ahora estamos en una situación mucho más dramática, enfrentados a la posibilidad de un gobierno de extrema derecha. Es verdad que hace cinco años íbamos a asaltar los cielos, pero ahora nos damos con un canto a los dientes si evitamos que nos gobierne una derecha radicalizada. Hemos aceptado que necesitamos al PSOE para impedirlo. La prueba es que Pablo Iglesias y Podemos están intentado un gobierno de coalición con Pedro Sánchez, algo de lo que en otros tiempos se acusó con tanta dureza a la línea de Íñigo Errejon. Pero, sobre todo, una cosa es no optar por el voto útil y otra cosa muy distinta es decidirse a conciencia por el voto inútil.

En los viejos tiempos, votar a IU era rechazar el voto útil, pero el resultado no era inútil, porque IU obtenía representación parlamentaria. Algunos pensábamos que era mejor tener dos escaños de IU en el Congreso que siete más del PSOE, y creo que teníamos razón. Pero esto no es lo mismo. Los votos de Madrid En Pie no van a obtener representación, ni aún triplicando la previsión de las encuestas. No van a ser votos inteligentes, sino votos tirados a la basura, votos inútiles en toda regla, que pueden, sin embargo, resultar de lo más útiles a  Almeida, Villacís y Ortega Smith. Serán votos basura para la izquierda y votos útiles para la derecha.

A lo que sí se parece la situación actual es a la de las elecciones de 2015, cuando IU decidió tirar a la basura 190.000 votos, gracias a lo cual hemos tenido que aguantar cuatro años de gobierno del PP en la Comunidad de Madrid. ¿Están muy satisfechos de ello? ¿Tan malo les parecía un gobierno del PSOE y Podemos que, durante estos años, han estado felices de tener ahí a Cifuentes? Yo a esto lo llamaría, más bien, votar a mala leche. O, quizás, voto delirante, el voto de esos izquierdistas que, con tal de no dejar de tener razón en su muro de Facebook, prefieren tener a la extrema derecha en el Ayuntamiento de Madrid. Ya lo había advertido Chesterton: "El loco no es el que ha perdido la razón. Es el que lo ha perdido todo, excepto la razón". En estas elecciones, podemos perderlo todo por un escaño, por un concejal. Pero algunos seguirán felices y cargados de razón, abogando por el voto inútil, en aras de la coherencia. No hay nada más coherente que un delirio.