Anonymous carga ahora contra los medios de comunicación y convoca un ataque DDos contra Telefónica y Movistar

Un joven, que se cubre el rostro con una careta de las utilizadas por Anonymus, exhibe un cartel en una reciente protesta de los 'indignados'. / Javier Lizón (Efe)

El movimiento Anonymous, cuyo mayor logro a gloria de sus supuestos objetivos es hacer caer webs de instituciones y de partidos políticos, además de bancos y la SGAE, ataca ahora en un duro comunicado a los medios de comunicación. Así, en general. Para los enmascarados, toda la prensa es lo mismo, como cualquier medio es lícito para ellos, aunque sea ilegal, para llamar la atención. Desde hace poco tiempo se han aliado con Lulzsec, otro grupo con objetivos y métodos similares.

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Tertulianos y mamporreros del mundo mediático”, es la denominación con la que los anónimos quieren ganarse el respeto de la sociedad, faltando al de tantos y tantos profesionales de la información. Con estas bellas palabras pretenden defender a otro movimiento, el generado tras las movilizaciones del #15M. “Primero ignorasteis a la gente; luego la tratasteis como a desechos sociales; dijisteis que se disolverían tras las elecciones; que nadie les apoya y son una despreciable minoría. Los etiquetasteis como violentos; como terroristas; incluso ideológicamente. Mentisteis.” Una vez más, la retórica peliculera se impone sobre la realidad en los comunicados de Anonymous, que parecen salidos de la pluma de un guionista de ficción. Si hay medios de comunicación que han maltratado el movimiento #15M, por cada una de esas cabeceras hay otra que le ha otorgado más minutos y espacio del que merecía. El tratamiento mediático de estos acontecimientos, más allá de la posición a favor o en contra, merece un debate único. “¿Pretenden luchar contra la voluntad humana? Más dura será entonces su caída y nuestra victoria será célebremente épica; porque la paz es nuestro camino y no existe mayor victoria que vencer, sin combatir.”  Otra vez las frases escogidas con mimo para terminar el comunicado dejan de lado la realidad. Anonymous pelea, y lo hace tomando decisiones de manera unilateral que provocan daños en terceros. Tumbar webs puede parecer un juego a los ojos de quien no ve bien a través de la careta, pero se trata de un acto tan arrogante y autoritario como los que dicen combatir.

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ticketea

Podríamos enumerar aquí cuantos procesos de liberación autoproclamados terminaron en gobiernos autoritarios que se volvieron contra su pueblo. Cómo aquellos que decían defendernos de males mayores se convirtieron en el problema. Anonymous nos da lecciones a todos, pero en su catecismo lleva latente una tenia poco democrática. Sólo así se explica el tono de matón de barrio que impera en cada uno de sus textos y, sobre todo, esa frase final, lapidaria, como amenaza que pesa sobre quienes no se plieguen a sus exigencias: “Somos anónimos; somos legión. No olvidamos; no perdonamos. Esperadnos.” En realidad, cada día son menos anónimos gracias a la policía. Comparados con la gente que llenó las urnas hace unas semanas, también ciudadanos como ellos, son bastante pocos. De la legión no quiero hablar. No olvidar ni perdonar define al individuo que bucea en su rencor. Es una sensación que no le deseo a nadie. No os esperamos. Tenemos suficientes salvapatrias en la vida pública como para sentarnos a mendigar vuestra acción redentora. El acercamiento al movimiento #15M tiene toda la intención de un lavado de cara, pero no son lo mismo. Las gentes que salieron a la calle el pasado día 19 han renegado de la violencia una y otra vez. Anonymous utiliza esa misma violencia, en forma telemática, cada vez que se tira abajo una página web que no les pertenece. Dicen que es como una acampada digital, pero la realidad es que la mayoría de los ordenadores que solicitan entrar en la web atacada lo hacen de forma automática, sin el conocimiento de sus dueños, al estar contaminados previamente con un virus para que la máquina actúe a las órdenes de un individuo que puede estar a miles de kilómetros de distancia.

Captura de pantalla del canal de chat #optelefonica / cuartopoder.es

Para este domingo 26 de Junio han convocado un nuevo asalto contra Telefónica y Movistar, denominado #OpTelefonica. “El ataque será de grandes dimensiones – afirman – creando el caos en toda la Red”. Toda una declaración de intenciones que deja en evidencia sus letanías esparcidas al mundo en forma de vídeos en Youtube. De momento la repercusión en Twitter de su llamada está siendo más bien escasa, por lo que, si las páginas de Telefónica y Movistar acaban cayendo este domingo, no será gracias a las peticiones de miles de ciudadanos indignados.

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