Adiós al ‘spam’ telefónico y los números ocultos

Los usuarios sólo pueden recibir llamadas de 9 a 21 horas de lunes a viernes / Foto: Shutterstock
Los usuarios sólo pueden recibir llamadas de 9 a 21 horas de lunes a viernes / Shutterstock

 

Publicidad

El recibir constantes y molestas llamadas comerciales de aseguradoras, compañías telefónicas y otro tipo de empresas puede tener los días contados. La entrada en vigor de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios regula esta molesta práctica del spam telefónico que llevan a cabo muchas compañías para captar usuarios o fidelizar clientes. Se llama cold calling, y se practica cuando se contacta telefónicamente con clientes o potenciales clientes sin que medie ninguna relación anterior ni interés en los productos o servicios ofertados.

Publicidad

A partir de ahora, los consumidores deben saber que no pueden recibir llamadas telefónicas entre las 21 horas y las 9 horas en días laborables, y que tampoco está permitido que se realicen llamadas ni sábados ni domingos ni días festivos.

Pero esta no es la única limitación. Tampoco pueden realizarse ya llamadas en las que un sistema automatizado de voz, sin intervención humana, sea quien nos informe de una oferta comercial. Para recibir este tipo de comunicaciones el usuario ha debido dar con anterioridad su consentimiento expreso a la compañía para recibir llamadas automáticas.

Además, a partir de ahora también es necesario que las llamadas se realicen desde un número identificable, por lo que se acaba al fin con los números ocultos. Al realizar la primera comunicación con un número de teléfono, el teleoperador debe informar al usuario de su derecho a no recibir nuevas ofertas, así como de su derecho a tener un número de referencia al manifestar la oposición. Así podrá reclamar en caso de incumplimiento.

Otra medida que se añae al texto, que ha sido elaborado tras aprobarse una directiva europea, establece que si el usuario da su consentimiento para recibir comunicaciones por una vía, esto no permite a la compañía enviarle otro tipo de mensajes, por ejemplo, por correo electrónico, SMS o vía postal.

Las únicas llamadas consideradas “legales” serán las que tengan lugar de lunes a viernes de 9 de la mañana a 9 de la noche, pero si aún con la limitación de horario no se quiere recibir ningún tipo de comunicación comercial vía telefónica, el usuario puede incluir su nombre en la llamada lista Robinson.

Esta lista es una base de datos creada por la Asociación Española de Economía Digital que excluye a cualquier persona inscrita en ella de recibir ofertas publicitarias a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto o incluso emails.

Apuntarse a esta lista es gratuito y tiene que solicitarlo el interesado a través de esta página web. El consumidor puede especificar qué clase de publicidad quiere no recibir (por ejemplo, si desea recibir SMS pero no quiere que le lleguen correos electrónicos comerciales).

El proceso de inscripción no es automático. Se tarda un periodo de hasta tres meses en formalizar el alta, pero a partir de ese momento se debe dejar de recibir publicidad en la que figuren los datos personales del usuario. En caso de recibirla, el consumidor puede ponerlo en conocimiento de la Agencia de Protección de Datos, que es el organismo competente y que puede abrir un expediente informador e incluso sancionar a la empresa emisora de la publicidad considerada “ilegal”. Las multas pueden llegar hasta de 60.000 euros.

Si en algún momento el usuario quiere volver a recibir publicidad o modificar los canales por los que pueden y no pueden llegarle comunicaciones comerciales, puede hacerlo a través de la propia página web.

Según datos de la Asociación Española de Economía Digital, el 80% de los inscritos en sus bases de datos rechazan la recepción de publicidad a través del teléfono, ya sea móvil o fijo. En la actualidad el número de usuarios que forman la base de datos de la Lista Robinson está cerca de los 300.000