Mil firmas piden a Zapatero ayuda para los presos políticos de Siria

Un millar de ciudadanos españoles –exactamente 1.075- han pedido al presidente Zapatero que interceda ante el Gobierno sirio para que informe sobre la situación de los presos políticos en ese país árabe. En la carta, que fue depositada a finales de enero en el registro de Moncloa según informan sus promotores, los firmantes apelan a las “excelentes relaciones” entre España y Siria para interesarse por lo que está ocurriendo en las cárceles y para que el presidente español pida al sirio, Bachar al Asad, la puesta en libertad de los presos de conciencia.

De forma concreta, la carta, que está firmada por políticos, periodistas, profesores, universitarios, médicos y activistas en organizaciones no gubernamentales, solicitan que se investiguen las continuas denuncias de torturas, muertes no aclaradas y que se exija a las autoridades de Damasco que traten a los presos de acuerdo con las normas internacionales.

El principal promotor de la carta, el joven sirio Zinar Ala –zinarala.blogspot.com-, recuerda, en este sentido, que el pasado mes de diciembre el presidente del gobierno español afirmó durante el Coloquio Internacional contra la Pena de Muerte, que todos los Estados tienen la obligación de proteger los derechos humanos en su territorio y “también de denunciar su violación cuando no sean respetados de acuerdo con el derecho internacional”.

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En la carta se pone como ejemplo que desde el año 1963 Siria se encuentra, legalmente, bajo “estado de emergencia”, lo cual provoca que las detenciones, interrogatorios, juicios y encarcelamientos se realicen sin ningún tipo de control ni garantía jurídica. De hecho, un delito de propaganda ilegal o de pertenencia a una organización clandestina es juzgado por un consejo de guerra y no por un tribunal civil.

El caso más reciente, según informan diversas organizaciones humanitarias, es el de varios activistas detenidos en la ciudad de Qamisli, junto a la frontera turca, en posesión de propaganda de la organización kurda Yeketí (Unión), que es uno de los partidos políticos opositores más activos. Tres de esos detenidos –Hasán Saleh, Sabaz Nazir y Abdulrahmán Darwish-  ya fueron condenados el pasado mes a varias penas de prisión, pero se desconoce la suerte de los demás, entre ellos el pintor Anuar Naso, Mohamed Mustafa y Maruf Mulá.

Amnistía Internacional, al conocer estas detenciones, denunció que se trataba de presos de conciencia, ya que habían sido apresados solo por expresar sus opiniones de forma pacífica. Los firmantes de la carta llaman especialmente la atención sobre la situación de la cárcel de Adra, situada a unos 20 kilómetros de Damasco, donde 170 presos kurdos mantuvieron el año pasado una huelga de hambre de varios meses sin que estos hechos trascendieran al exterior.

También piden a Zapatero los firmantes de la carta que recabe información sobre decenas de personas desaparecidas, que han muerto bajo la tortura o en extrañas circunstancias. El último de estos casos es el de Mohamed Musto, originario de la localidad de Mabatli. Tras llevar un tiempo en dependencias policiales fue ingresado en el hospital de Alepo, supuestamente debido a los malos tratos sufridos. Después de cuatro días de tratamientos médicos, fue devuelto a prisión, donde falleció el pasado 19 de enero.