La industria del Libro en España, no todo es Apocalipsis

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Numerosas personas observan libros en estands instalados en una calle de Madrid durante una pasada convocatoria del Día del Libro. / EFe

El día 23 de abril, ya se sabe, celebramos los días del Libro y Sant Jordi, con compras y regalos de rosas y libros en Barcelona y ceremonia de la entrega del Premio Cervantes en Alcalá de Henares por los Reyes. Este año, mientras Juan Goytisolo, haciendo gala de actos pretéritos prestados por el Gabo, afirmaba en alguna entrevista horas antes de la ceremonia que no iría de chaqué y que, puestos, preferiría ir en chilaba, el Ministerio de Cultura ofrece las cifras oficiales referidas al mundo del libro y correspondientes al año 2014, que son, por lo menos curiosas en lo que tienen de desmitificadoras de una realidad que por algunos se quiere ver como apocalípticas mientras que otros, sobre todo los fetichistas de las nuevas tecnologías, interpretan con optimismo reiterado. En realidad no hay nada nuevo bajo el sol, pero lo cierto es que los datos apuntan a que la industria aguanta, siendo la primera de la cultura en España por cifras, y que representa casi el 2% del PIB.

Llama la atención el número de editoriales, 3.109, lo que por un lado es esperanzador pero un tanto espeluznante si atendemos al sentido común: la mayotía de los lectores de libros no llegan a esa cifra, lo que significa que en general hay más editoriales que lectores habituales. La cosa tiene ribetes de perversidad pero es que en el mundo del libro este tipo de cifras no son raras. Por ejemplo, la precariedad extrema de todo este tinglado: el 75% de las editoriales son pequeñas, y cuando digo pequeñas me refiero a muy pequeñas, formadas por dos personas que trabajan en su casa. Otro dato que avala esa precariedad: sólo el 13% de ellas edita 40 títulos al año. Hay mucha voluntad pero el negocio,desde un punto de vista de la planificación como industria, es un poco caótico.

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El número de títulos se sitúa en 90.802, lo que nos pone casi a la cabeza en la edición de números de títulos en Europa. El 2014 creció casi un 2% respecto al año anterior, siendo Madrid y Barcelona las que se llevan la palma, 7 de cada 10 libros editados en España lo hacen en estas dos ciudades, siendo Madrid , ahora, la ciudad con más número de casas editoras. La proliferación de pequeñas editoriales se concentran mayoritariamente en Madrid, ya que la mayoría se han constituido en los últimos años. Ni que decir tiene que los libros de texto son los de mayor número de títulos, seguidos de Ciencias Sociales, el llamado Tiempo Libre y, luego, las Humanidades, es decir, ensayo y literatura. En esto la tendencia es como en años anteriores y refleja el gusto de los lectores por los libros que son estrictamente necesarios, concentrándose la lectura de ficción en un plano digno pero no preponderante.

Los libros en formato papel representan 68.378 títulos, es decir, un crecimiento de casi un 4% respecto al año anterior, representando un 75, 3% del total del mercado. Por contra, el libro en formato digital ha bajado un 2% respecto al año 2013, quedándose en 20.263 títulos. Hay que tener en cuenta, cuando manejemos estos datos, que el lector de formato digital se tiene que enfrentar a un caos de marcas y de incompatibilidades entre distintos modos de realizar la conversión digital que muchos de ellos, a pesar de que el e-book es más barato, abandonan ese tipo de lecturas. Pero la tendencia está ahí: actualmente el 22, 3% de la industria del libro en España se hace en formato e-book, lo que era una locura pensar tres años atrás.

Por último, la edición de libros traducidos: representan el 22% de la edición española, casi la cuarta parte de los títulos, y como dato nada curioso hay que constatar que de las 50 lenguas que son traducidas al español, es  el inglés, con mucho, el que representa a la mayor parte de los títulos traducidos, tanto en libros de índole técnica y científica, como literaria.

Este año, el Día del Libro y Sant Jordi se abre con expectativas inmejorables. Los libreros confían en llegar al millón y medio de libros vendidos en este día , creciendo un 5% respecto al 2013. Madrid no llega a esas cifras ya que en este mundillo del libro las celebraciones tienen todo de ritual: Madrid, la comunidad más lectora de España (Alcobendas es la ciudad española con más número de lectores) se lanza los días de la Feria del Libro, que representa su buena cuarta parte del total de los libros vendidos en el año. El Día del Libro, sin embargo, está reservado a Barcelona, donde se factura el 8 % del total de libros editados en el año. Se espera que la facturación llegue a los 20 millones de euros.

No todo es Apocalipsis pero, al final, hay algo que estas cifras ofrecen, la comprobación  de una elefantiasis que se sostiene con voluntad y precariedad asentada. Salvo algunos años, siempre fue así y aquí seguimos, siendo la quinta potencia editorial del mundo. Misterios.