25 años de ‘Pedrá’, la historia tras el disco que marcó un antes y un después en Extremoduro

  • En febrero de 1995 se publicó este disco, de una sola canción de casi 30 minutos. Ni siquiera iba a ser de Extremoduro y estuvo ideado como un proyecto más ambicioso
  • La idea de ‘Pedrá’ la tuvo el saxofonista "Selu", que pretendía en realidad juntar a cinco grupos tocando en directo a la vez
  • El disco estuvo guardado en un cajón año y medio, desde agosto de 1993, por tiras y aflojas con las discográficas

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29 minutos y 28 segundos. Una única pista. La voz de Roberto Iniesta, “Robe”: “Ponlo” (dice eso, ¿no?). Los acordes de guitarra eléctrica dan paso al resto de la banda donde sobresale, al principio, una línea de saxo. “No me importa que me claves, como un cristo en la pared, ten cuidado no me falte de comer”, canta Robe. Era el 17 de febrero de 1995, hace poco más de 25 años, cuando Pedrá salía a la venta como el quinto álbum de estudio de Extremoduro. Un trabajo importante, quizás un antes y un después en la carrera de Robe y del grupo. A la vez, un disco que ni siquiera iba a ser de Extremoduro y que además estuvo ideado como un proyecto más ambicioso.

El saxofón característico de Pedrá lo toca José Luis Nieto, “Selu”. Era integrante habitual de la banda sevillana de punk rock Reincidentes, desde sus inicios hasta 1993. Y fue el “culpable” de esta locura musical que fue Pedrá. “Llevaba un tiempo dándole vueltas a varias ideas. Tenía muy buena relación con Robe e Iñaki Antón (guitarrista por aquel entonces de Platero Y Tú). Mi idea era hacerlo con Natxo, cantante de Cicatriz o Evaristo, de La Polla. Pero la verdad es que la cosa cuadraba más con Robe”, narra Selu para cuartopoder.

Selu y Robe pasaban por aquel entonces mucho tiempo juntos. Sus grupos estaban inmersos en una gira conjunta y entre ambos había buena sintonía. Era mayo de 1993 y tuvo lugar un concierto en Mérida con Extremoduro, Reincidentes y Soziedad Alkoholika, según los recuerdos de Selu. El concierto tuvo un poco de revuelo general y llovieron algunas piedras en la Plaza de Toros de la localidad extremeña. Quédense con esta anécdota.

En Mérida había un pub que se llamaba Lennon. “Allí, después del concierto y copa tras copa ya le comenté mi idea abiertamente de lo que había pensado”, señala Selu. Él ya tenía a los músicos del proyecto en la cabeza. Sería, aparte de él y Robe, el citado Iñaki Antón, Dieguillo del grupo Quemando Ruedas y Gary, de Quattro Clavos.

En todo caso, la idea original de Selu iba mucho más allá, era aún mas rompedora. “Era montar una gira los cinco grupos: Extremoduro, Platero y Tú, Reincidentes, Quemando Ruedas y Quattro Clavos. Por ejemplo, tocar cada uno media hora, luego tocar Robe y abrir por detrás con todos los músicos de todas las bandas haciendo el tema de Pedrá. Yo estuve consultando incluso todo el tema técnico para tocar cinco baterías, cinco bajistas, etc. Todo el mundo estaba loco con la idea, esa gira hubiese sido una bomba. Imagina cinco bandas a la vez…”, recuerda. La iniciativa no cuajó.

Volviendo a la noche emeritense, Selu destaca que tras aquella madrugada en el pub Lennon se fueron a Madrid por la mañana. “Robe me llevó a una tienda de música, nos fuimos para Sevilla y le regaló un amplificador a mi hijo”. Su hijo, “Selu Nieto”, es por cierto ahora actor y ha sido un gran seguidor de la banda. “Llegamos a Sevilla y ya empezamos a trabajar en el tema. Al poco, a los tres o cuatro días nos volvimos a Euskadi y allí empezamos a montar la historia”, añade. Otra idea original que no cuajó posteriormente fue que el grupo que sacara el disco se llamara también Pedrá. De hecho, hubo varios conciertos bajo ese nombre

“En el seno del grupo se estaba produciendo un desgaste, y al mismo tiempo en la cabeza de Robe no dejaban de bullir nuevas ideas. La más inmediata era la creación de un grupo que funcionara en paralelo y que le ayudase a abrir nuevas vías mientras se mantenía en forma”. Así recoge aquella época el libro De profundis, la historia autorizada, escrito por Javier Menéndez Flores. Es la única biografía oficial de Extremoduro hasta la fecha y fue publicada en 2013 por la editorial Grijalbo.

El libro refuerza la idea de que la propuesta de Pedrá fue de Selu. “Al extremeño aquello le sedujo y se tiró al barro. Se puso a componer y a sacar adelante una larga canción que se convirtió en una suerte de reto personal”.

La intensa grabación

“Empezamos a montar todo. Cuando el tema estaba hecho empezamos a tocar en varios locales. Tocábamos entre semana porque los fines de semana estábamos con nuestras bandas. Fuimos tocando y tomamos la determinación de grabarlo”, narra Selu.

Llega agosto de ese mismo año y el disco comienza a grabarse los estudios Lorentzo Records de Berriz (Bizkaia). El técnico de sonido fue Aitor Ariño ayudado en los mandos por Josu Monje. La producción corrió a cargo de Iñaki Antón. Durante la grabación colaboraron también, Fito Cabrales de Platero y Tú, y Ramone, de Capitán Cavernícola. Este último es el autor de la portada y publicaba por aquel entonces sus trabajos como dibujante en la corrosiva y extinta revista de cómic Makoki. “Recuerdo que estaban grabando de día los Su Ta Gar en el estudio y Aitor Ariño se quedaba de noche con nosotros”, comenta Selu.

Allí se encerraron dos semanas. Pocos lujos en aquella época para un grupo que todavía no había pegado su salto “comercial”. Iñaki resume el proceso en el libro de Menéndez Flores: “Fue mucho más literaria e intensa la concepción que la grabación. Aunque la grabación también lo fue, la verdad. Porque tuvo la capacidad de marcar una época de nuestras vidas. Nos prestaron un local de ensayo cerca de Durango (Bizkaia); cada uno veníamos de un lado y allí hicimos una especie de comuna (…) Estábamos todo el día juntos. Comíamos de prestado, y cuando algún grupo tocaba, llevaba dinero. Llegábamos Robe o yo, y decíamos: He tenido un concierto. Venga, voy a pagar la cuenta de la semana pasada. En algún restaurante se enrollaban con nosotros y nos daban el menú del día, y luego era: A ver, ¿cuánto te debemos? e íbamos pagando la cuenta poco a poco. Hubo pellas de Pedrá que las pagamos años más tarde. Por ejemplo, la del estudio. Aquello era todo intensidad”.

Robe aseguraba que tuvieron que volver a pedir dinero a los amigos para costear el estudio de grabación, según cuenta la citada biografía. “Nos encerrábamos en el local de ensayo con nuestro whisky, nuestra Coca-Cola, nuestra cerveza y allí le echábamos horas. Y venía Robe, que tenía una época de estas que no paraba de parir: un cachito para meter aquí. Él tocaba y nosotros íbamos poniendo música en el local, metidos, metidos, metidos, hasta que la canción llegó prácticamente a los 30 minutos.”, señala Iñaki.

Un disco que no se publica

Portada del disco

Con el trabajo ya realizado, los tiras y afloja de las discográficas marcaron el devenir de Pedrá. La idea era editarlo con Discos Suicidas, pero la cosa tampoco cuajó. Por su parte, poco después de la grabación, Selu dejó Reincidentes. “Por un tiempo me aparté de los escenarios. Me quedé en Sevilla. Como a los varios meses me llamó Tomás, el mánager de Extremoduro, me preguntó si no tenía inconveniente de que el disco se editase como Extremoduro. Yo claro, encantado”, destaca.

El artífice de Pedrá tocó algunas pocas veces más con Extremoduro o colaboró en el disco ¿Dónde están mis amigos?, grabado y publicado en aquel fructífero 1993. Pero se fue apartando de los escenarios y cuando volvió lo hizo en otro tipo de músicas menos rockeras. Ahora vive en México, por cierto, por su trabajo de ingeniero, aunque sigue subiendo de vez en cuando a algunos escenarios con su saxo.

Tras la hibernación de un año y medio, DRO, la discográfica de Extremoduro decidió publicarlo en febrero de 1995.  “Si existe un adjetivo que puede aplicársele con propiedad a ese trabajo es desmesurado, es desmesurada la canción, es desmesurada la letra, Robe lo echó todo y se quedó como Dios, y es desmesurado el mestizaje musical. La mezcla genera a la vez un sonido nuevo, una imposible amalgama musical de rock duro, flamenco, jazz y hasta música cabaretera que, curiosamente, funciona”, escribe Menéndez Flores en su libro.

El escritor destaca que es un disco que exige varias y atentas escuchas. “Pedrá es una canción hecha a base de retales, de pequeñas piezas, de hallazgos varios y fogonazos de inspiración que recogía una vez más el épico catálogo de obsesiones dl Robe, comprendido siempre entre los lindes del amor y la guerra”, añade. En las letras, Robe incluye ya algunos versos del poeta Manolo Chinato, con quien editaría Poesía Básica, bajo el nombre de Extrechinato y Tú, en 2001. Pedra incluye, según Menéndez Flores, algunos de los “fragmentos más bestias que hayan salido nunca de la cabeza y el corazón” de Robe.  Algún ejemplo: “Tú me agarras, yo te empujo y no me hace falta más, con tu flujo me alimento de mamar” (…) Morir solo una vez, va a ser poco para mí, el diablo me ha cogido miedo y no me deja entrar”:

Las sensaciones, no obstante, tras la publicación, no fueron las mejores. Así lo cuenta Iñaki en el libro: “El resultado me gustó en un aspecto, pero en otro no. La canción me encanta, lo que me da mucha pena es que, por nuestra falta de experiencia y las circunstancias, lo que se oye en el disco no hace justicia a lo que hay y lo que había. Y me da un poco por saco que la gente no podáis oír Pedrá como podría sonar. Y eso pasa por hacer las cosas con pocos medios y de forma un poco caótica. Como te dije, vivimos juntos durante tres meses. Todo. Aquello era un desmadre. Hicimos lo que pudimos. La canción suena muy aguda, hay partes que suenan desacompasadas…Porque las pistas iban del tirón, de abajo a arriba. Ni claqueta, ni programación de claqueta ni hostias. Eso, en aquel tiempo, no existía. Ese es un disco que todas las semanas me planteo volver a grabar. Pero claro, son tantas las cosas que tenemos por hacer….Me encantaría darla de regalo con otro disco, bien hecha. Pero eso daría mucho trabajo. Cuando tengamos algo de tiempo sí me gustaría que pudiéramos ofrecerla con todo su esplendor”, destaca.

Anécdotas de una persona “peculiar”

¿Se acuerdan de aquellas piedras que llovieron en Mérida? Pues, cuenta Selu, que ese fue el origen del nombre del disco. “Si no quieres que siga me vas a tener que dar una Pedrá aquí en el centro de la frente”, recuerda que mencionaron aquella noche. Entre las letras, recuerda Selu, había inspiraciones de pintadas que se encontraban fuera (o dentro) de los bares que frecuentaban o cosas que Robe escuchaba en su pueblo.

Otra cosa que no salió como iba a ser al principio fue la portada del disco. La idea original, para el grupo que se tenía que haber llamado Pedrá, era un monstruo en una piscina. Y la diseñó Luis Alfaro, un artista de Sevilla. La que sí salió a la venta, hecha por Ramone, la forma un mono, aparentemente en la luna, con una piedra a punto de salir de su mano. En la contraportada se incluyeron unos versos de Pablo Neruda, extraídos del poema “A mis obligaciones”, del libro Navegaciones y regresos.

Contraportada del disco

El monstruo tenía su sentido también. Robe, cuenta Selu, tenía unos amigos por Catalunya e iba mucho a su casa. Tenían un niño pequeño y como tenían una piscina le contaban que no se acercara porque había un monstruo en ella. Una vez dijeron que iban a vaciar la piscina para limpiarla. Y el niño pequeño pregunto si destrozarían al monstruo. Esa sería la inspiración de Robe de un fragmento en catalán incluido en Pedrá: “I destrossarem el monstre del pou més profund del nostre cap, y no nos volverá a enloquecer, si no hay nada que nos pueda quitar”.

Robe, en los momentos de grabarse Pedrá, no estaba pasando por su mejor momento. “Yo le dije que con esto le iba a dar el empuje para que su carrera reflotara. No cabe duda de que Pedrá es un antes y un después en la carrera profesional de Robe. Cambió radicalmente después, en aquellos días estaba desinteresado y desganado”, afirma Selu. Para el saxofonista, desde ahí comenzó a cambiar su manera de concebir, arregló su vida personal y también fue muy importante el apoyo de Iñaki, que a partir de ese momento empieza a trabajar de forma estable con él.

“Es una persona muy inteligente, que sabe muy bien lo que quiere y cómo conseguirlo. Tuvo un bache gordo, después de ¿Dónde están mis amigos? Siempre ha sido muy peculiar, de cualquier concierto se pueden contar cosas. Que si no toco porque hay gente fuera, que si me bajo del escenario…”, destaca. “Como amigo fue genial. Yo con él tenía una amistad muy fuerte, aunque hace tiempo que no nos vemos, la última vez fue en un concierto en Sevilla”, añade.

Señala Menéndez Flores en su libro que con Pedrá y todo el lío discográfico llegó “el último sapo que se tragaron”, es decir el último disco en que tuvieron que pasar por el aro y acatar las exigencias de las casas de discos. Y pone como ejemplo el citado Poesía Básica, que sí pudo salir con otro nombre diferente a Extremoduro, o a La Ley Innata, otro disco conceptual.

La discográfica DRO seguía pensando de manera convencional y sacó un single promocional con dos partes, o “cachos”, de 5 y 3 minutos. “Quieres caña, compra caña” fue el mensaje usado en la promoción junto a otros grupos de la casa: Def Con Dos, Los Hermanos Dalton y Platero y Tú.

La presentación oficial dejó otra curiosa anécdota, según recuerda el libro de Menéndez Flores. Se citó a la prensa en la Sala Studio Rock de Madrid. Robe iba a tocar en formato acústico, con bajo y saxo, las canciones de Pedrá. Pero terminó tocando otras composiciones nuevas, entre las que se incluyeron canciones del exitoso Agila, que se publicaría solo un año después.  “La compañía ha invitado a todo el mundo diciendo que íbamos a tocar eso, bajo su responsabilidad. Y yo cojo la mía y toco lo que me apetece”, declaro Robe a la prensa tras aquella “travesura” que, en todo caso, según cuenta el libro, no le pareció mal a la discográfica.

La gira comenzó el 5 de mayo en el Pabellón de Deportes del Real Madrid, junto a Platero y Tú. Lleno total. Tocaron cuatro “cachos” de Pedrá y canciones de sus anteriores discos. Los “cachos” de Pedrá se siguieron incluyendo en algunas de sus giras posteriores. Y uno de ellos quedó inmortalizado en su famoso directo Iros todos a tomar por culo. Tomándole la palabra al Iñaki de hace casi una década… ¿tendrán alguna vez tiempo para volver a grabar Pedrá?

2 Comments
  1. Juanlu says

    Bravo por el artículo. Sin duda, el disco es una obra de arte de arriba abajo. Leer esto me ha transportado a otros tiempos. Gracias.

  2. Nues says

    Grandisimo este disco. Para mi está a la altura de las grandes obras conceptuales de rock progresivo, o transgresivo en este caso. Un disco para escucharlo de principio a fin sin dejar de prestarle atención. Sin duda, un antes y un después en la carrera de Extremoduro, que posteriormente tuvo sus más claras reminiscencias en Extrechinato y tu o la Ley Innata. Bravo, me ha gustado mucho leer este articulo, de verdad, por lo general Pedrá tiene muy poco reconocimiento de crítica y público, y se agradece que alguien se acuerde y le dedique unas bonitas palabras de lo que fue y supuso para los músicos. Gracias!!

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