Cañete amnistía a miles de edificaciones ilegales y permite saturar las playas de chiringuitos y publicidad

El ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, en una imagen de archivo. / Efe
El ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, en una imagen de archivo. / Efe
Actualización del 9-4-14 con la designación de Cañete como cabeza de lista del PP a las europeas

"Con la nueva Ley de Costas, dentro de pocos años todas las playas españolas se van a convertir en un gran centro comercial". Lo dice Lola Illescas, responsable de Litoral y Costas de Ecologistas en Acción. Y es que el proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento General de Costas, con el que se despide del Ministerio Miguel Arias Cañete, designado cabeza de lista del PP a las europeas, va a sonar como una oda romántica en los oídos de los empresarios del cemento, de los salineros y de los hosteleros del turismo zafio.

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Por partes. Si usted incumplió la ley y edificó en terreno protegido a pie de mar, ahora tendrá un plazo de dos años para regularizar la situación de su chalet, y verlo recalificado automáticamente como suelo urbano. El Gobierno le regalará el terreno robado al litoral (que era de todos, de titularidad pública), si disfruta usted de "acceso rodado, abastecimiento de agua, evacuación de aguas residuales y suministro de energía eléctrica y estuvieran consolidados por la edificación en al menos un tercio de su superficie". El entrecomillado pertenece a la disposición vigésimo quinta del texto presentado por el ministerio que dirige Miguel Arias Cañete, el previsible candidato de los 'populares' en las elecciones europas antes de que se estudien las alegaciones. Solamente Ecologistas en Acción ha presentado 36.

Aunque ya apenas quedan playas naturales en España, en las pocas que sobreviven se podrán instalar chiringuitos de playa, con su reggaetón amplificado sobre el ruido de las olas, tras la presumible entrada en vigor de la nueva ley. En cuanto a las playas urbanas, que en España ya son casi todas, la distancia mínima entre chiringuitos se reduce drásticamente. "En una playa urbana cada 150 metros se puede instalar un establecimiento con un total de 300 m2 (200 m2 de edificación, 70 m2 de terraza y 30 m2 de aseos) Esto puede suponer una perfecta pantalla de hormigón a permanecer en la playa. Con la situación jurídica anterior, la de la Ley de Costas del 88 y su Reglamento, en España se establecieron verdaderos muros de hormigón detrás del dominio público sus servidumbres (a veces dentro de estas últimas), pero con el Reglamento que ahora se analiza, el muro de hormigón puede llegar a situarse en la misma arena de la playa", escribe en sus alegaciones la organización ecologista.

También se podrán instalar sobre la arena de las playas urbanas establecimientos de venta de material deportivo de hasta 300 metros cuadrados. Y se planea permitir a los chiringuitos la publicidad visual y sonora, con vallas de firmas comerciales, patrocinadores, suministradores... Las noches románticas en la playa perderán cierta intimidad alumbradas por grandes luminosos de la chispa de la vida y de Nike parpadeando sobre el mar.

Para consuelo de los puristas, señalar que los chiringuitos solo estarán instalados en las playas vírgenes durante la temporada turística. Para desconsuelo de los puristas, matizar que el concepto de "temporada turística" queda al albur de lo que decidan ayuntamientos y comunidades autónomas. ¿Cuándo deja de ser "temporada turística" en las playas vírgenes de las Canarias? En la práctica, los chiringuitos se podrán quedar todo el año, o sea.

En el litoral español hay unas 10.000 edificaciones ilegales y 1.700 instalaciones industriales. "Todo lo que se construyó desde 1988 [año de entrada en vigencia de la anterior ley] debería de haber sido destruido. Ahora no solo se amnistía a estos infractores. Se les regalan, además, 80 metros hacia la orilla", explica Illescas cuando recuerda que la futura ley de Cañete reduce el dominio público de franja costera de 100 a 20 metros desde la orilla del mar.

La última de las 36 alegaciones elevadas por Ecologistas en Acción ante el proyecto del Ministerio de Medio Ambiente tiene nombre y apellido: Abel Matutes, quien fuera ministro de Exteriores en la primera legislatura de José María Aznar. Según la organización verde, la disposición adicional sexta del borrador de Cañete dota de una singularidad arbitraria a la isla de Formentera. "Aquellas personas que son propietarias, con título inscrito en el Registro de la Propiedad antes de la entrada en vigor de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de terrenos que tras el deslinde previsto en el apartado 1 de esta disposición dejen de formar parte del dominio público serán reintegrados en el dominio de aquellos bienes", señala el texto. Traducido a vulgo, según Illescas, "esto es para Matutes y su familia. Formentera es casi toda de la familia Matutes, y Matutes tiene 42 salinas, que a partir de ahora pasan a ser privadas. O sea, que se las regalan". Según los ecologistas, además, "Formentera no tiene nada de exclusivo ni especial en cuanto a su configuración geomorfológica" para ser motivo de excepción.

¿Y ahora? La portavoz ecologista dice que "a esperar". En principio, confían en que buena parte de las comunidades autónomas y ayuntamientos --incluso los gobernados por el PP--, se opongan a las intenciones de Cañete. La nueva ley interfiere muchísimo con las competencias de ayuntamientos y comunidades, les arrebata muchas de ellas. Empezando por las recalificaciones automáticas. Hay partido. Y, si no, Ecologistas en Acción no descarta mirar hacia Europa -aunque Arias Cañete ya ande por allí- y ver qué se puede denunciar ante la siempre esquiva y veleidosa UE.