ENTREVISTA a Jaume Grau, guionista del documental 'Las cloacas de Interior'

Jaume Grau: “Rajoy casi dimite por el caso Bárcenas, ahora no hay quien lo eche”

IVÁN REGUERA | Publicado:

Jaume Grau
Jaume Grau, guionista de ‘Las cloacas de Interior’

El lunes 24 de julio el documental Las cloacas de Interior obtuvo en Gol TV 347.000 espectadores de audiencia, un éxito que se suma a sus emisiones en cadenas autonómicas e Internet. Tras la imagen que se da en este documental de la figura del DAO (director adjunto operativo de la Policía Nacional y la Guardia Civil) el actual ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha decidido suprimir esta figura y ha reestructurado la cúpula de las fuerzas de seguridad.

Tras hacerlo con su productor, Jaume Roures, cuartopoder.es habla con su guionista, su tocayo Jaume Grau. Barcelonés y nacido en el 60, Grau estudió Biología, pero siempre le tiró la comunicación. Ha sido guionista y productor de documentales de divulgación científica y fue el responsable de Viva la república, un falso documental que imaginó cómo sería la España actual tras una supuesta derrota del golpista Francisco Franco en 1939.

Jaume Roures, productor de Las cloacas de Interior, nos sugirió que hay una mano negra para que el documental no se emita en una televisión nacional.

— No creo que haya connivencia entre grupos de comunicación y el Gobierno. Creo que, sencillamente, no hay interés por el documental.

¿Por el contenido, no les parece programable?

— Porque no coincide con sus intereses ideológicos.

No comerciales entonces, solo ideológicos.

— Claro, esa es la clave para mí.

— ¿Cómo te pones a trabajar en algo tan complejo, en guión, como Las cloacas de Interior?

— Roures quiere sacar a la luz esas malas prácticas a raíz de la exclusiva del diario Público. La clave es que tenemos autoridades policiales que deciden hablar frente a la cámara y eso hay que aprovecharlo.

¿Ellos se ponen en contacto con los periodistas?

— No. Patricia López ha contactado con todo tipo de policías en los últimos años y ellos se han acercado a ella y a Carlos Enrique Bayo por razones de confianza y por su buen trabajo.

Por eso llega a Público el famoso pendrive con las grabaciones que implican nada menos que a un ministro de Rajoy.

— Creo que sí. Patricia no ha hecho un periodismo de dossier. Ha consultado sumarios, ha escuchado declaraciones, ha publicado todo con una base detrás… Su trabajo es clave para el documental.

Lo interesante de Las cloacas de Interior es cómo a partir del caso Cataluña se ve que esto es mucho más gordo, que hay una red de fontaneros para hacer la guerra sucia tejida desde hace décadas. No son solo las cloacas de Interior, hay cloacas a todos los niveles: mediático, judicial… Es demoledor para una supuesta democracia.

— Es que esto abarca a medios de comunicación, Fiscalía, ministerios….

¿Y qué me dices de esa sensación de impunidad que da el documental? Nadie ha pagado por esta barbaridad…

«En este país no hay cargos suficientes para dimitir y compensar lo que ha pasado»

— Cuando se destapó el caso Bárcenas, Rajoy estuvo a puto de dimitir, pero a partir de ahí no hay quien lo consiga. En este país no hay cargos suficientes para dimitir y compensar lo que ha pasado. ¡En Alemania dimite alguien por copiar una tesis doctoral! Lo grave es que en España no ha habido reacción alguna…

Ni política, ni mediática…

— Ni social. La comisión del Congreso emitió sus conclusiones y a pesar de decir que ha habido implicación de los medios del Ministerio para combatir a adversarios políticos no se ha llevado a la Fiscalía. El voto del PNV ha sido decisivo. Y es muy grave porque crean en el ciudadano la sensación de que lo que se ha hecho no es delito. Y no vamos sobrados de formación democrática en este país…

¿Vivimos una anestesia social? Vuestro trabajo es de una envergadura tremenda…

— Claro, pero hay una saturación.

¿De información?

— Sí, el Gobierno se siente inmune.

Jaume Grau
Jaume Grau

La conclusión que saca el ciudadano al final es que todo el mundo es corrupto. Y a otra cosa.

«Se satura a la gente con informaciones. Se produce ruido que ayuda a confundir»

— Una falacia. Se satura a la gente, se provoca ruido. No hay información, sino ruido. Y el ruido ayuda a confundir. Poner el programa de Jordi Évole con el excomisario Villarejo en La Sexta, con todo el respeto para Évole, fue una contraprogramación de nuestro documental. Villarejo no tiene ninguna credibilidad y gracias a él los dedos acusadores no llegan al Gobierno.

La frase más contundente de las grabaciones que arman todo el documental es: “El presidente lo sabe”. Lo dice el ministro Fernández Díaz. ¿Para ti Rajoy lo sabía? ¿Conocía las cloacas y la guerra sucia contra sus adversarios políticos?

— Sería muy raro que el presidente no lo supiera. Es dejación de funciones. Si el presidente ve que se publica un informe en plena campaña catalana del 2012 que nadie reconoce y cuando Fernández Díaz tiene que acudir a una comisión responsabilizando al jefe del Sindicato Unificado de Policía, y no pregunta a su ministro qué ha pasado… ¿No estaremos cometiendo ilegalidades?

Roures mantiene, más o menos, que Rajoy no sabe ni por donde la da el aire. Para él la frase “la mano izquierda no sabe lo que hace la mano derecha” significa que no se entera de la misa la media.

«Yo creo que la dejadez de Rajoy es intencionada. separa lo que es legal de los que no lo es»

— Yo creo que la dejadez de Rajoy es intencionada. Lo de la mano izquierda y derecha es que separa lo que es legal de lo que no es legal. Y luego le tienes que escuchar en el Congreso eso de que “sin ley no hay garantías”…

En el documental se usa mucho la palabra “alegal”.

— Sí, y democráticamente da muy mala presentación.

El policía Barrado, el tantas veces condecorado, parece sacado de una peli de Polanski: el mal está ahí siempre y siempre triunfa.

— Él es un hombre muy campechano. Había sido pastor de cabras en Extremadura.

Es un hombre rudimentario, pero justo.

— Y lo digo por lo agradable que me resulta esa sencillez, de la gente que no se va por las ramas, por esa humildad innata de la gente que venimos de la clase baja. Barrado es un hombre tozudo, vivo, despierto, que se tropieza una y otra vez con la mafia policial. Por eso es entrañable y locuaz.

Y no se corta un pelo.

«El sargento Oreja creía en el Estado de Derecho y todo se le hunde al ver el sistema hecho mierda»

— Estuvimos horas escuchándole, fue muy amigable. También el sargento Oreja lo era. Acabó destrozado. Ahora está fuera de la Guardia Civil. Es un hombre con principios, que creía en el Estado de Derecho y todo se le hunde al ver que el sistema está hecho una mierda.

Aterra ver los tejemanejes de gente como Eduardo Inda o el director de El Mundo. No verifican nada, parece que les da todo igual…

— Porque están en clara connivencia con el poder.

Pero están incurriendo en un supuesto delito y les da igual. ¿Les compensa?

— Tienen un doble juego: publican cosas que son ciertas y otra que no lo son. Si hubiese un colegio de periodistas como lo hay de médicos en este país…

Bueno, mira la Asociación de la Prensa, que se les ve el plumero cosa mala…

— Claro. El mismo Eduardo Inda ha reconocido ante un juez que su información venía de la Policía…

Sí, lo recuerda Pablo Iglesias en el documental.

— ¿Y eso no se sigue investigando en la Policía si el informe era falso?

¿Lo que denunciáis es el mayor escándalo de la democracia? Lo pregunto porque tenemos tantos…

— Creo que cuando se interfiere en la decisión de unos ciudadanos en unas elecciones estamos ante algo muy grave. Hombre, atentar contra la vida de unas personas, como en el caso GAL, también es muy grave, pero desde el punto de vista formal y democrático esto es de una gravedad enorme.

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