Violar en grupo, un nuevo “rito sexual” entre los agresores más jóvenes

  • No hay datos oficiales sobre las violaciones múltiples en España, pero la web Feminicidio.net cuenta 134 agresiones desde 2010
  • La juventud de los agresores y la pornificación del delito preocupan a las expertas

Los datos son tan contundentes como preocupantes. El número de agresiones sexuales múltiples en España desde 2010 es de 134, nueve de ellas en julio de 2019. Por Comunidades Autónomas, Cataluña es la que registra más casos en lo que va de año (cuatro, el 44,4%), seguida de las Islas Baleares (con dos casos, el 22,2%). Ambas suman el 66,6% de las nuevas agresiones sexuales múltiples, dos de cada tres. Las cifras, recopiladas por Feminicio.net a falta de un registro oficial, delatan un mapa en el que el cuerpo y el alma de las mujeres vuelven a ser cercenados por quienes se sienten inmunes para hacerlo. “El 68% de las agresiones sexuales fueron perpetradas por grupos de varones desconocidos por las víctimas o que habían conocido ese mismo día”, explica Nerea Novo Paleo integrante de la citada plataforma de noticias con perspectiva feminista, cursos online y base de datos del feminicidio en España. 

No basta solo violar, también pornificar

Y es que, aunque Novo destaca que violar en grupo “no es una de las violencias más representativas”, lo que sí resulta paradigmático es que uno de cada cuatro de los violadores es menor de edad y que, además, los agresores pornifican el delito sexual como parte del mismo ritual. “El hecho de que estos violadores compartan en redes sociales o WhatsApp las fotos o los vídeos en un 12% quiere decir que hay una sensación de impunidad. La agresión es algo de lo que presumir entre ellos”, añade la periodista. “Esto, sumado a que los menores cada vez se inician antes en una pornografía más violenta y accesible, produce una imitación de prácticas como el gangbang (orgía en la que una mujer mantiene relaciones sexuales con tres o más hombres por turnos o al mismo tiempo) y que la grabación acabe siendo una extensión de la agresión. La agresión no termina en el momento en el que se abandona a la víctima o la roban el móvil, sino que se perpetúa en el tiempo en el que se comparte la identidad de ella en las diferentes redes sociales junto a lo que han hecho”, recalca.

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En total Feminicidio.net tiene registradas 18 agresiones sexuales múltiples en 2016, 14 agresiones sexuales múltiples en 2017, 60 agresiones sexuales múltiples en 2018, y 42 agresiones sexuales múltiples en 2019. “Se desconoce la relación entre agresores y víctimas en un 20% de los casos. El 18,4% restante era algún tipo de conocido (compañeros de clase, de piso, de trabajo, vecinos…). Dos de estos casos fueron perpetrados por la pareja o expareja de la víctima, junto a amigos suyos. De los grupos de varones desconocidos por las víctimas en el momento de la agresión (52 casos, el 41,6% del total), en el 50% cometieron violaciones. Los grupos de varones que agredieron sexualmente a las víctimas en el primer contacto cometieron violaciones en el 82,8% de los 29 casos (suponen el 23,2% de los 134 casos conocidos)”, explica Novo.

Ante esta violencia de género Yolanda Rodriguez Villegas, experta en violencia sexual y fundadora de la Plataforma Navarra de Mujeres por la Abolición de la Prostitución, tiene claro que “violar en grupo se ha convertido en un rito sexual de fraternidad para los agresores que cada vez son más jóvenes. Agredir en grupo les da más puntos entre la jauría”, comenta a cuartopoder.es. 

Para dicha experta es muy importante describir el hecho en sí de este tipo de actos. “Se trata no de violaciones es grupo, sino de varias violaciones consecutivas en la víctima. Lo terrible de todo esto es que los victimarios hieren a la víctima primero cada uno con su acción directa de agresión sexual para después seguir agrediendo con su no acción de defender o de parar al resto y de además grabar todo. Lo cual es lo más denigrante”.  A esto Rodríguez añade a la pornografía como la peor de las escuelas de lo que no es el sexo. “Lo que está enseñando a los niños y chicos es que las mujeres tenemos la fantasía de violación grupal. Enseña que esto nos gusta cuando no es cierto”.

Las palabras de esta reconocida feminista se encuentran con los datos de Feminicidio. “En las 134 agresiones sexuales múltiples conocidas, se han registrado al menos 471 agresores sexuales, aunque en algunos casos se desconoce el número exacto de atacantes. Al menos 116 eran menores de edad cuando perpetraron las agresiones (el 24,6%): uno de cada cuatro. Por su parte, de las 139 víctimas registradas, una de cada tres era menor de edad (54 de ellas, el 38,8%)”.

La narrativa del miedo

Pero ¿qué hay de la víctima? ,¿cómo se siente una mujer tras ser violada en grupo? Mientras que, para Novo, “la perspectiva de la víctima es muy diversa y cada mujer lidia de forma diferente todo”, para la presidenta de la plataforma navarra, “haber sido agredida en grupo es más denigrante que si hubiera un solo agresor porque se multiplica en ella la violación física y a la vez psicológica de que habiendo hombres ninguno la ampare y defienda”.

Además, para Rodriguez, este tipo de terror sexual como forma de control hacía las mujeres es sinónimo de una práctica que se había estado dando en los conflictos armados y que ahora se traslada a las calles. “Es la narrativa del miedo que nos inculcan a las mujeres para tenernos más oprimidas y que se usan en las agresiones sexuales en las guerras con un solo mensaje. El de que te podemos violar no solo uno, si no todos los que queramos. Es un rito de fraternidad, un rito iniciático en el que se mide quién la tiene más larga. Esta violencia es algo que les pone”. 

Y es que Rodríguez considera que “agredir en grupo les da más puntos entre la jauría” y que los victimarios no tienen excusa ni ante un tribunal ni ante la sociedad. “Saben del daño que hacen. Son conscientes del dolor que causan a la mujer y de cómo va a perdurar en el tiempo. Por eso dañan en grupo. Lo suyo no tiene nada que ver con el sexo sino con demostrarse entre ellos quién tiene más poder”. 

De esas 42 agresiones sexuales múltiples en lo que va de año desde Feminicidio alertan que el mes con más casos es el del pasado julio (nueve agresiones sexuales múltiples), seguido de marzo y junio (siete casos cada uno). “Los meses con menos casos registrados son mayo (cinco casos) y abril (cuatro casos), aunque no se descarta conocer más agresiones perpetradas en estos meses en lo que queda de año”, explica Novo. 

Unas cifras que para la periodista muestran otra realidad. “Este tipo de agresiones estaban a la orden del día, pero no se denunciaban. Mientras que por un lado hay una normalización de la violencia sexual por el consumo ingente de pornografía cada vez más violenta, por otro lado, estamos viendo que hay una reacción por parte de las generaciones más jóvenes que son conscientes de que su cuerpo no se toca y que cuando se dice basta es basta, que se están atreviendo a denunciar más”, subraya Novo.

Educación y feminismo

Para evitar que las violaciones en grupo sigan extendiéndose sin freno alguno, ambas expertas apuntan a la educación en igualdad como única solución. “Hay una ausencia de educación sexual de calidad que permita diferenciar el porno violento de la sexualidad humana en general”, dice Novo. “Además nos preocupan los periodos de fiestas, ya que hemos visto en los últimos meses ha habido bastantes casos. Aunque es cierto que las aglomeraciones cada vez cuentan con más puntos morados y violetas para acudir ante la agresión, lo que se necesitan son campañas específicas y políticas para educar en el respeto y la igualdad y evitar las agresiones especificas en grupo”, dice Novo. 

Por eso Rodríguez cree que el punto de inflexión de este tipo de violencia sexual se dará gracias al martilleo constante de las feministas en el clavo que sostiene la violencia sexual hasta hundirlo y que no es otro que el patriarcado. “Las feministas tenemos que seguir denunciando el papel de la pornografía, defendiendo la educación sexual y afectiva en las escuelas y pidiendo una justicia con perspectiva de género para que haya castigos ejemplares. Además, se tiene que dejar de poner el foco en las mujeres y dejarnos de indicar que tenemos que tener cuidado cuando caminemos por la calle. Hay que poner el foco en los victimarios. A las mujeres no se nos puede seguir coartando la libertad de caminar por las calles libres de miedos”, finaliza.

Las cifras

(Fuente Feminicio.net)

  • Desde 2016, dos de cada tres agresiones sexuales múltiples fueron violaciones consumadas (el 61,9%), mientras que el 38,1% restante fueron otro tipo de agresiones sexuales múltiples.
  • Más de la mitad de las agresiones sexuales múltiples registradas en 2018 fueron perpetradas por grupos de dos o tres varones (53%). Tres de cada cuatro, por grupos de hasta cuatro varones (74,6%). 
  • Más de la mitad de las agresiones sexuales múltiples registradas desde 2016 fueron perpetradas de madrugada (73 de los 134 casos, el 54,5%).
  • De las nueve víctimas conocidas, un 33,3% son menores de edad (3), mientras que entre los agresores este porcentaje es del 12,9% (4 de los 31 agresores registrados).