El ‘Gran Israel’ (versión en YouTube)

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Danny Ayalon es suave como el burrito Platero pero si usted quiere conocerle de verdad tendrá que leer otro cuento. Lo mejor es echar mano de Carlo Collodi y de las aventuras de la marioneta con voz infantil que sólo sabía mentir. Danny, Viceministro de Relaciones Exteriores de Israel, es el Pinocho más logrado de todos los que han salido del taller de Bibi Netanyahu. Demasiado rudo pese a su diminutivo familiar, Bibi necesita una voz de terciopelo y el porte adecuado (y no alguien tan poco telegénico como Avigdor Liberman, su ministro de Exteriores) para transmitir sus mensajes al mundo. Si van acompañados de ilustraciones infantiles, mejor que mejor. Es lo que ha hecho Danny presentando el vídeo anexo, colgado por sus jefes en YouTube, en el que se da la versión del Likud y sus aliados de extrema derecha en el Gobierno de Israel respecto a la supuesta justicia de sus planes de anexión de la integridad o de parte de Cisjordania.

No todo son mentiras en el vídeo. Es cierto lo que en él se dice sobre las llamadas fronteras del 67 o la ocupación ilegal del territorio, hasta ese año, por el ejército jordano. Pero, en sustancia, su contenido es una cadena de mitos interesados para justificar el expolio de su tierra perpetrado contra los palestinos. Estos últimos han cometido errores y en ocasiones crímenes casi imperdonables contra sus vecinos judíos, pero eso no es un argumento válido para legitimar un despojo; nada que sea un motivo razonable para que el Gobierno actual de Israel, yendo más lejos que cualquiera de sus predecesores, borre ese casi y convierta una estrategia de seguridad más o menos discutible respecto a Cisjordania en un robo. Literalmente.

Ayalon se pregunta ¿“de quién es este territorio”? para tejer sobre él una malla de respuestas “históricas y legales” impenetrable para cualquier persona de mediana voluntad y normal entendimiento, sea judía, palestina o del Valle de Arán. La secuencia temporal de Ayalon comienza con la Declaración Balfour (1917), sigue con las resoluciones de la ONU…y no concluye nunca. Porque de eso se trata, de decir que se está dispuesto a negociar, pero con unos argumentos de parte tan inverosímiles (no sólo para los palestinos sino para cualquier espectador objetivo) que no son más que el tapujo de la consumación del estatus quo vigente desde hace más de cuarenta años: ocupar y colonizar. De manera continuada y hoy ya probablemente irreversible para las armas de la razón y el diálogo.

Contra las falacias de Ayalon:

1.- La Declaración Balfour muestra su simpatía por el establecimiento de un hogar nacional judío en Palestina. Pero sin ninguna precisión geográfica. Es por tanto falsa la afirmación del Viceministro de Relaciones Exteriores de Israel de que en la partición de la ONU de 1947 los judíos renunciaron al 74% del total de un territorio propio que, además y como es obvio, no podía ser regalado a nadie por el Imperio Británico. Entre otras cosas porque no le pertenecía.

2.- La partición de Palestina en dos Estados (resolución 181, aprobada por la Asamblea de la ONU en 1947) no ha caducado ni perdido su validez. Aunque la Autoridad Palestina ha reconocido las líneas del armisticio de 1949 (que no fronteras de 1967), concediendo la extensión del territorio originario de Israel, ambas partes deben trazar los límites definitivos de sus respectivos estados de acuerdo con lo que dice el Derecho Internacional: negociando. Si, como pretende Ayalon, la resolución 181 hubiera sido derogada, Israel no tendría ahora ningún argumento para su existencia distinto de las guerras pasadas. O lo que es lo mismo proyectado hacia el futuro: Israel podría ser despojado legítimamente de su territorio actual mediante una agresión de sus enemigos.

3.- Samaria y Judea (o Cisjordania o el West Bank, según se prefiera) no son territorios disputados. Son territorios ocupados por el Ejército de Israel. No es verdad, como afirma Ayalon, que sobre Cisjordania no haya existido una soberanía legal plena posterior al dominio otomano. No existe ningún vacío legal de soberanía sobre la ribera occidental del Jordán desde 1947. Es un territorio palestino usurpado primero por Jordania y después por el Estado de Israel.

4.- Por consiguiente, todos los enclaves y asentamientos de colonos israelíes en Cisjordania son radicalmente ilegales mientras no exista una cesión voluntaria por parte de la Autoridad Palestina.

Como dice el diario Haaretz, el Gobierno israelí, de la mano de Ayalon, ha abierto un nuevo frente de guerra, por ahora incruento, en You Tube. El momento es propicio, con la economía mundial desmoronándose mientras la israelí va viento en popa; con la Unión Europea conteniendo la respiración ante los movimientos de los mercados financieros, con el presidente Obama distraído hacia otra cosa que no sea la elevación del techo de la deuda federal y los países árabes de la región abrasados por las llamas de la revuelta popular, Netanyahu debe creerse el rey de la selva.

Los dioses ciegan a quienes quieren perder.

3 Comments
  1. lucianotanto says

    hola… / el comentario, aparentemente neutral, termina convalidando por omisión y acción que a los judíos de palestina no les corresponde… ningún territorio.

  2. lucianotanto says

    hola… (2)/ …y en cuanto a los dioses, no hay tal, sólo terrenales prejuicios ideológicos.

  3. FRANCISCO PLAZA PIERI says

    No son pocos los muy ilustres escritores y críticos de origen israelí que han disentido del ‘juego’ que viene realizando el Estado de Israel en lo concerniente a los derechos del Pueblo Palestino.
    Ya soy conocido en cuanto a mi opinión respecto al tema.
    (¿Recuerdan en la Embajada de Israel en Madrid?).
    Bien saben de mis orígenes…, como,
    Bien se de sus sentimientos…
    Nada que negar del derecho del Noble Pueblo de Israel en cuanto a sus aspiraciones, pero ¿qué decir del no menos Noble Pueblo Palestino?
    ¿Hay que negarle un metro cuadrado de terreno o diez mil metros cuadrados o doscientos mil metros cuadrados?
    ¿Acaso sería noble negarle a nadie su derecho a vivir si se llegase a un digno acuerdo de convivencia pacífica entre los pueblos palestino-israelí; esto es: una convivencia unida y pacífica?
    ¡Ay!, derechos, derechos…
    ¿Quién no tiene derecho a estar allá, sea el lugar que sea?
    ¿Quién puede negarle a un alemán de nacimiento vivir en España o viceversa?
    ¡Seamos de una vez por todas conscientes y vivamos y dejemos vivir!
    GRACIAS.

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