Rajoy canta el ‘Himno de la Alegría’

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De izquierda a derecha, Luis de Guindos, Soraya Sáenz de Santamaría y Cristóbal Montoro en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de ayer viernes. / Fernando Alvarado (Efe)

En el BOE de hoy, sábado, se publica un Decreto-ley que es la versión tributaria del Himno de la Alegría. Resulta que el Gobierno, sólo hace escasos meses, sufrió un ataque de pesimismo injustificado al diseñar el cuadro macroeconómico para 2015. Resulta que el Gobierno fue demasiado pusilánime al dejar para el ejercicio 2016 la aplicación de las tarifas (las más reducidas desde 2012) del IRPF, tanto la correspondiente a las rentas del trabajo como la que grava los rendimientos del ahorro.

Rectificar es de sabios. Sobre todo si el Gobierno puede darle una alegría al cuerpo de los contribuyentes. Por eso el Gobierno espera que, después de ser tan cenizo, la partitura del nuevo Decreto-ley suene ante su auditorio como una música celestial. Ahora dice Rajoy que se equivocó. Que su previsión inicial de crecimiento del PIB en 2015 (el 2%) está siendo sobrepasada por los hechos y que terminaremos el año con un crecimiento del 3,3%. Lo mismo sucederá con la creación de empleo: en vez del 1,4% programado, el empleo ha aumentado el 2,8% en el primer trimestre del año y celebraremos las Navidades con un incremento del 3%.

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Parecen las cuentas de la lechera, pero no. Las cifras anteriores son tan reales que han tenido reflejo en la mejora de la recaudación fiscal durante los últimos meses. La vida es tan sorprendente que el coste para la Hacienda Pública de la rebaja de las retenciones fiscales aprobadas para 2015 (inferiores a las de 2014 pero más altas que las previstas en la reforma fiscal aprobada en noviembre de 2014 para el año 2016) está siendo enjugado y neutralizado por la ola de prosperidad económica que hoy nos invade. ¿Por qué no inyectar entonces un “chute” de liquidez a los particulares de 1.500 millones de euros durante el segundo semestre de este mismo año 2015 para acelerar el consumo y la inversión? ¿Por qué no adelantar al actual mes de julio la rebaja de las retenciones que en principio iba a entrar en vigor el 1 de enero de 2016?

Pues ese es el empeño del Decreto-ley aprobado ayer por el Consejo de Ministros y publicado este sábado. Bajarán un poco (aunque en realidad el impacto será mayor al “recalcularse” el tipo de retención, que absorberá los excesos de los pagos a cuenta producidos en el primer semestre del año)  las retenciones del trabajo desde la nómina de agosto; aunque las empresas pagadoras tienen la opción de adelantar la reducción a la nómina de julio. Ítem más: desde mañana, 12 de julio, el tipo de retención de los rendimientos profesionales (actualmente el 19%) bajará hasta el 15%, con independencia de la cuantía de los ingresos profesionales. También desde esa fecha bajan medio punto (del 20% al 19,5%) las retenciones sobre las rentas del capital mobiliario. Además, y para evitar los problemas técnicos de la existencia de dos tarifas del IRPF por cada semestre de 2015, el Gobierno ha diseñado una sola tarifa “intermedia y transitoria” para todas las rentas de la “base general” devengadas desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2015. Y lo mismo cabe afirmar de las “rentas del ahorro”. Como dije antes, las nuevas tarifas y los nuevos tipos de retenciones “amortizarán” el impacto de las retenciones del primer semestre, que ahora han quedado desfasadas por exceso. Con ello se evitará un plus extraordinario de solicitudes de devolución al presentarse, dentro de un año, las declaraciones del IRPF de 2015.

El Decreto-ley contiene (además de la bajada del recibo de la luz y otras medidas extrafiscales) algunas iniciativas tributarias adicionales. Como la exención en el IRPF de la renta mínima de inserción que abonan las Comunidades Autónomas a las familias más necesitadas. Creo que tendrá poco recorrido en la práctica, porque dicha renta casi nunca está sujeta a un gravamen efectivo por el bajo nivel de ingresos de sus beneficiarios.

Como ven, a Rajoy le han entrado las prisas. No sé si estas son compatibles con la prudencia, porque la situación del déficit y la deuda, como acaba de advertir el FMI, no permiten muchas aventuras a la economía española en un entorno de inestabilidad que puede frenar su recuperación. Sin mencionar la posible aparición de un gran ‘shock’ externo que puede, Dios no lo permita, destrozar los sueños del Gobierno. En todo caso hoy comienzan las rebajas de verano de una política expansiva que el presidente anunció precisamente en otra fiesta, la del diario ‘Expansión’. ¿Curioso, no?

Posdata: ni en la exposición de motivos ni en el articulado del Decreto-ley se dice que, muy pronto, los contribuyentes españoles serán llamados a elecciones generales.