Coca-Cola reclama 8 millones de euros a los responsables del campamento de Fuenlabrada

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Juan Carlos Asenjo, ayer, recibiendo el apoyo de sus compañeros antes de declarar en el juzgado número 5 de Fuenlabrada. A la derecha, el secretario de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún. / Madrid Sindical
A la izquierda, en primer plano, Juan Carlos Asenjo, ayer, recibiendo el apoyo de sus compañeros antes de declarar en el juzgado número 5 de Fuenlabrada. A la derecha, el secretario de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún. / Madrid Sindical

Chispa, lo que se dice chispa, no sabemos si les queda mucha ni a los directivos de Coca-Cola en España ni a su equipo jurídico, pero de desparpajo y de relajo moral andan sobraos. Y es que en el transcurso de algún tipo de siniestra reunión -que no me atrevo ni a imaginar-, un iluminado, o más de uno, debió acordarse de que la venganza se sirve fría -generalmente con burbujas- y decidió querellarse contra los trabajadores de la planta de Fuenlabrada, que, dicho sea de paso, les han ganado el pulso social y judicial tras más de un año de desigual conflicto a base de corazón y de razones.

Ayer miércoles, Juan Carlos Asenjo, la cara y la voz del campamento de Coca-Cola en los medios durante estos meses, comparecía ante el Juzgado número 5 de Fuenlabrada con motivo de una querella presentada contra él por la multinacional, que le reclama ocho millones de euros, ocho, aduciendo que se les ha caducado el producto y que las instalaciones han resultado deterioradas por la imposibilidad de efectuar las labores de mantenimiento.

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Juan Carlos Asenjo -contra quien se ha presentado una querella ampliable a otras personas que también hayan participado en el campamento- tiene claro que la multinacional "intenta criminalizar un conflicto laboral que ha perdido". Además, recuerda que el campamento "está en la calle" y que solo bloquea parcialmente el paso de una de las muchas puertas de acceso a la planta. "Durante este tiempo han sacado cartones, azúcar, vidrio. Y a los de mantenimiento les aplaudíamos cuando entraban", dice Asenjo a cuartopoder.

Este sindicalista de CCOO, que contó ayer con el apoyo de la dirección del sindicato en Madrid y de decenas de compañeros a la puerta del juzgado, recuerda que si el campamento sigue en pie es, exclusivamente, porque la sentencia que obliga a la empresa a readmitir a los trabajadores despedidos no se está cumpliendo cabalmente. "Vamos a recurrir esos incumplimientos y, mientras tanto, vamos mantener el campamento en pié", asegura.

Imagen de ayer de la concentración de apoyo a Juan Carlos Asenjo a las puertas de los juzgados de Fuenlabrada. / Madrid Sindical
Imagen de ayer de la concentración de apoyo a Juan Carlos Asenjo a las puertas de los juzgados de Fuenlabrada. / Madrid Sindical

"Más vale que todo ha sido pacífico. Que habéis ganado el pulso con las pancartas y los megáfonos, que ésto no ha sido como lo de Air France, con sus directivos descamisados en los telediarios", comento a Asenjo. "Han sido más de 300 movilizaciones sin ningún problema. Ellos saben que han perdido socialmente, pero no aprenden. Esto es una nueva pantomima y un intento de amedrentar a otros que puedan verse en la misma situación que nosotros y que estén pensando hacer frente a la injusticia como lo hicimos nosotros... Quieren hacer un escarmiento a nuestra costa", responde.

Uno de los últimos anuncios de Coca-Cola que vi en la tele presentaba a un muchacho hecho un mar de dudas porque quería presentar un dibujo a un concurso patrocinado por la marca y no sabía si se lo aceptarían porque a él, vaya por dios, no le gustaba la Coca-Cola. Lo que me pregunto es qué hubiera pasado si el dibujo hubiera sido del campamento de Fuenlabrada y lo hubiera presentado el hijo de uno de los trabajadores despedidos de la planta madrileña... Lo de "me pregunto", está claro, es un decir...

2 Comments
  1. celine says

    La chispa de la vida, ya se sabe.

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