El mapa de las primarias del PSOE

Jiménez, durante un acto con alcaldes y concejales, celebrado en Getafe el pasado día 9. / Flickr de Trinidad Jiménez
Militantes del PSM sostienen un cartel en el acto de Gómez celebrado el pasado día 5 en la sede de UGT de Madrid. / Efe

Desde que el 6 de septiembre comenzó la carrera de las elecciones primarias en el PSOE para designar candidatos a las alcaldías y presidencias de las ciudades y autonomías donde los socialistas no gobiernan, se han ido dibujando dos mapas: el de la democracia directa y el de democracia orgánica, con perdón por la expresión franquista. Juan Antonio Blay, que es el jefe de prensa de la Ejecutiva federal, explica que lo primero son los plazos: el proceso de recogida de firmas o avales –un mínimo del 15% de los afiliados– termina el miércoles, 22; luego hay dos días para estudiar y resolver las reclamaciones y el sábado 25 se proclaman las candidaturas. Los aspirantes a cabeza de cartel disponen de una semana para hacer campaña –debates incluidos–, y el 3 de octubre se vota en las agrupaciones y casas del pueblo. A Trinidad Jiménez, la Ejecutiva federal le ha cedido un piso en Ferraz, 55, como cuartel de campaña.

DEMOCRACIA ORGÁNICA

Lo segundo es el mapa de las “no primarias”. Dice Leire Pajín que “el proceso fortalece al PSOE, permite proyectar a las personas que compiten por encabezar las listas y, sobre todo, facilita que los ciudadanos conozcan sus ideas y propuestas”. Pero el dirigente de los socialistas andaluces y presidente de la Junta, José Antonio Griñán, no lo ve tan claro. Ha sopesado los beneficios de los que habla la secretaria de organización con los perjuicios de las banderías y la imagen de división y, con el aval de la dirección del partido en Sevilla y Madrid, ha resuelto suprimir las primarias en los pueblos y ciudades de más de 50.000 habitantes.

De este modo, la democracia orgánica (de los órganos) se ha impuesto a la directa por más que los compañeros de 29 ciudades andaluzas hayan pedido primarias. Estatutariamente no se celebrarían en algunas ciudades donde gobiernan, como Jaén y Sevilla, donde Izquierda Socialista las ha pedido. En Sevilla presentarán a Juan Espadas. Pero en Almería, Córdoba, Jerez, Marbella, Cádiz o Málaga se podían haber celebrado si la dirección hubiese querido. El más peleón ha sido Ignacio Trillo, ex delegado de Medio Ambiente de la Junta en Málaga, que quería competir por la alcaldía con su contrincante María Gámez, delegada de la Junta en la provincia, y está dispuesto a llegar a los tribunales, según dice. También quería optar por segunda vez a la alcaldía de Córdoba el actual portavoz municipal, Rafael Blanco, pero Juan Pablo Durán ha aglutinado el apoyo del 90% del partido, de modo que ni Blanco ni Moratinos.

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El secretario general y presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha prometido a Griñán que acudirá en octubre al acto de proclamación de los candidatos a las alcaldías de las ocho capitales andaluzas (cuatro mujeres y cuatro hombres) y el presidente andaluz espera salir airoso del lance y que las minorías no enreden y cierren filas con los proclamados. Las encuestas no son buenas, según reconocen los dirigentes andaluces consultados, pero “el lío de las primarias no contribuiría a mejorarlas”.

Sin primarias aparece también el mapa de Castilla y León, donde el candidato a presidente, Oscar López, un hombre de José Blanco, ha dedicado la última semana de agosto a recorrer la comunidad autónoma en bicicleta en un tour titulado Puro cambio. Los 733 kilómetros a pedal le han permitido cosechar la simpatía de los compañeros y analizar las posibilidades del partido, que gobierna en los ayuntamientos de León, Palencia, Segovia y Soria. El de Valladolid es la pieza más codiciada y ahí estuvieron a punto de enfrentarse el secretario general Mario Bedera y el portavoz municipal Oscar Puente para competir con el alcalde del PP, Javier León de la Riva, pero el amago de primarias acabó en acuerdo a favor de Bedera. Aunque el alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, está muy contestado por el PP local y regional y tal vez no repita, ni con primarias ni sin ellas los socialistas consideran que puedan superar a los conservadores.

GUADALAJARA Y SANTANDER

En Castilla-La Mancha sólo habrá primarias para optar a la alcaldía de Guadalajara porque el “sector bonista” ha decidido enfrentarse al de José María Barreda, que repite como candidato a sucederse a sí mismo como presidente y volverá a batirse el cobre contra la numero dos del PP nacional, María Dolores de Cospedal. En Guadalajara los afiliados escogerán entre la subdelegada del Gobierno, afín a Bono, Araceli Muñoz y la ex consejera de Barreda, Magdalena Valerio, como candidatas a la alcaldía. El resto del mapa castellano-manchego está libre de primarias significativas.

También estaría limpio el mapa en Cantabria si no fuera porque dos candidatos compiten a las alcaldías de Piélagos y de Santander. A la capital cántabra aspiran Rosa Inés García, del sector crítico, y Eugenia Gómez de Diego, secretaria general de la agrupación Gran Santander. A la presidencia autonómica se volverá a presentar la secretaria general regional Dolores Gorostiaga.

CIRIANO Y ASUNCIÓN

Según las fuentes consultadas, los socialistas todavía consideran dudosa la celebración de primarias en la Comunidad Valenciana y en Aragón para elegir a los candidatos a la presidencia autonómica. Los miembros de la dirección federal consideran “dudoso” que el ex ministro Antoni Asunción pueda recoger las 3.205 firmas necesarias para concurrir frente a Jorge Alarte, que cuenta con el apoyo de su antiguo competidor, Ximo Puig, por la secretaría general.  Cipriá Ciscar, ya al margen de las luchas de poder en Valencia, estima que Asunción funciona bien en los medios de comunicación y no tan bién en el partido.

Otro recolector de avales es el aragonés Cesar Ciriano, un abogado que encabeza el grupo “socialistas pro primarias” para competir con Eva Almunia, secretaria general de empleo. El presidente Marcelino Iglesias comunicó hace dos años a Zapatero su decisión de no volverse a presentar. Y la candidata con más apoyo, aunque sin gran proyección frente a Luisa Fernanda Rudí, un peso pesado del PP, se estima que es la dirigente de la Ejecutiva federal, Almunia.

DEMOCRACIA DIRECTA

Los socialistas canarios, murcianos y riojanos viven también con gran interés la elección interna de sus candidatos a las presidencias autonómicas. En Canarias se enfrenta el portavoz en la Cámara autonómica Santiago Pérez García, profesor de la Universidad de la Laguna que con 56 años posee una larga experiencia política y en 1999 sacó mayoría para convertirse en alcalde de la ciudad tinerfeña, aunque un pacto PP-CC lo colocó en la oposición, y el secretario general José Miguel Pérez. Éste sustituyó hace medio año al ex ministro y eurodiputado Juan Fernando López Aguilar como secretario general y ahora entre Pérez anda el juego.

En el caso de Murcia, donde los socialistas siguen considerando al presidente Valcarcel difícil de batir, compiten la portavoz en la Asamblea regional, Begoña García Retegui, y el alcalde de Calasparra, Jesús Navarro. El secretario general ha optado por quedarse al margen y no competir. Finalmente en la Rioja concurren Francisco Martínez Aldana y Santiago Sufrategui, un dirigente local que ha decidido dar el paso porque, según dice, este Aldana ya ha perdido dos veces.

En el centro del mapa y también del interés político por la apuesta personal de Zapatero sigue estando la batalla de Madrid. La Ejecutiva federal y medio gobierno apoyan con todas las armas a su alcance a Trinidad Jiménez frente a Tomás Gómez. La última decisión de Pajín, Blanco y Zapatero es que los 700 afiliados de Móstoles, cuya agrupación fue disuelta hace dos años, puedan ejercer sus derechos: firmar avales y votar. Pajín argumenta que “la actividad orgánica está suspendida, pero como dice el artículo 8.3 de la ley de partidos, vinculado al 40.3 de la ley de asociaciones, los militantes del partido tienen derechos individuales”. En la vecina Leganés, donde los afiliados han pedido primarias, la dirección federal aplica en cambio la “democracia orgánica” y no las autoriza.