Lissavetzky, a gritos con los dirigentes de barrio del PSM

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Lissavetzky, el pasado día 3, en la reunión con los concejales socialistas del Ayuntamiento de Madrid. / F. Alvarado (Efe)

Además de un apellido impronunciable para el electorado, Jaime Lissavetzky, el candidato que Zapatero envía al matadero de las municipales de Madrid, tiene más soberbia de la que podría esperarse de quien no ha hecho otra cosa en política que lo que le han mandado. Su última misión consiste en dejar la secretaría de Estado para el Deporte, que es un cargo que viste mucho y se conoce mundo, para inmolarse ante Alberto Ruiz-Gallardón, a cambio, eso sí, de asegurarse el sueldo cuatro años más. Quizás por el temor a quedarse en el paro el día menos pensado el bueno de Lissavetzky no lo dudó un instante, y dio el paso al frente, seguro de que todo le iría rodado hasta la derrota en las urnas.

Las cosas empezaron a complicársele a finales de agosto, cuando dos militantes del PSM, José Luis Ruiz y Estrella Carrillo, decidieron optar a las primarias. Se abría, igual que con las candidaturas a la comunidad autónoma, el proceso de obtención de avales  que Don Jaime confiaba en cumplimentar sin mayores problemas.

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Tan seguro estaba de sí mismo, que el pasado 7 de septiembre, según fuentes del PSM, invitó a cenar en un restaurante de la calle Gaztambide de Madrid a la veintena de secretarios generales de las agrupaciones socialistas de Madrid, quienes, con alguna excepción, como la del  responsable de la Agrupación de Chamartín, acudieron a la convocatoria.

Lissavetzky les pidió el aval para su candidatura, algo que hubiera obtenido sin problemas habida cuenta de que el propio secretario regional, Tomás Gómez, le  había expresado públicamente su apoyo. Pero hete aquí que, lejos de conformarse, Lissavetzky reclamó también de los presentes que avalaran a Trinidad Jiménez en detrimento de Gómez, y se quedó de piedra cuando una inmensa mayoría de los reunidos le dijeron algo así como que verdes las habían segado.

Al mandado de Zapatero le traicionaron los nervios y empezó a levantar la voz. Lejos de atender las peticiones de calma que le dirigía su jefe de campaña, el diputado regional Marcos Sanz, Lissavetzky montó en cólera y, al borde de la histeria, abandonó la cena no sin antes dirigirse a gritos a los reunidos para decirles que sus avales le importaban un comino y que formaría sin ellos su propia plataforma electoral.

El plazo para entregar los 1.400 avales que se requieren para ser candidato en las primarias concluyen el próximo 22 de septiembre. Se confía en que Lissavetzky sea capaz de reunirlos y que el valium le haya hecho efecto.

9 Comments
  1. amigotes del poder says

    Cuando leo estos cronicones no puedo evitar acordarme de la canción del lichis de «la cabra mecánica» que dice:
    «… yo que quería ser Larra
    y me quedé en Mariñas…»

    El nuevo gran hermano politicomediático no da para más, nominamos a Trini y Tomasín y ¿a quién expuslamos de la «casa común de la izquierda»??

    Mientras tanto la mafia del PP sigue espiando y sacando plusvalías en negro y la izquierda vasca en la ilegalidad con o sin escopetas a la vista.

    La restauración monárquica se desgasta a marchas forzadas.

  2. celine says

    Una reacción, la de L. muy del aparachnik (o como se escriba); y ¿qué otra cosa es el PSOE sino aparachnik? De lejos les viene la ira a estos jóvenes poderdependientes.

  3. celine says

    amigotesdelpoder, ¿»la izquierda vasca», dices? Y eso, ¿qu’ehl lo que e’h?

  4. Raúl says

    Y a mí que me han contado otra versión de esa cena… Creo que el que sí estuvo al borde de la apoplejía fue el Secretario General de Chamberí, Diego Cruz, que ve cómo está a punto de perder el control de su Agrupación, que cada día que pasa es más trinitaria….

  5. nones says

    Apellido impronunciable para el electorado, y también enrevesado para el que ha escrito el titular de esta noticia .-)

  6. Camino says

    Si es que… no pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió…

  7. Administrador says

    Corregido. Gracias, nones.

  8. leonidas says

    os dedicais a intosicar y mentir a favor de Gómez, ya se que os financian los mismos que a Berlusconi, pero decir alguna verdad es informar, para cuándo?

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