Diez millones de trabajadores fueron a la huelga

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Imagen de la manifestación celebrada ayer tarde en Madrid con motivo de la huelga general. / Ballesteros (Efe)

No pararon hasta los relojes, como pedían los dirigentes sindicales, pero la primera huelga general contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la séptima de la democracia vivida ayer contra la reforma laboral aprobada por el Congreso con los votos del PSOE en solitario será recordada por la parálisis total de la industria del automóvil y de la mayor parte de las grandes empresas, casi todos los puertos de mercancías y gran parte del transporte y los suministros a los mercados centrales de las principales ciudades.

Diez millones de trabajadores --el 60% de los 18 millones que figuran en activo y cotizan a la Seguridad Social--secundaron el paro, según la estimación que ofrecieron los secretarios generales de Comisiones Obreras (CC.OO) y de la Unión General de Trabajadores (UGT), Ignacio Fernandez Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, quienes calificaron la jornada de “éxito indiscutible”. Por el contrario, la patronal CEOE estimó que sólo el 5% de los empleados han secundado el paro. Y el Gobierno destacó la “alta responsabilidad” con la que los sindicatos manejaron la jornada, evitó entrar en guerra de cifras y se limitó a decir que “el seguimiento ha sido desigual y ha tenido un efecto moderado”.

En la factoría de Ford en Almusafes (Valencia) no entró nadie a trabajar en el turno de noche. Por la mañana lo único que se movía eran unas ovejas que pastaban en unas tierras cercanas. Los turnos de mañana y tarde tampoco entraron a trabajar. En la factoría de Citroën en Vigo ocurrió otro tanto. Y en la de Seat en Barcelona, y en la de Volkswagen en Navarra… La huelga no solo era general sino total. Las plantas de producción y montaje quedaron paralizadas. La cosa era tan evidente que en su tercera y última comparecencia del día en La Moncloa, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, empezó admitiendo que “el paro ha sido amplio en la industria del automóvil y en los puertos” y terminó reconociendo que “en el sector del automóvil sólo han trabajado los de mantenimiento y seguridad”.

Los trabajadores de la siderurgia, los astilleros, la minería, la construcción y las plantillas de las grandes empresas industriales fueron a la huelga de un modo masivo. Si se tiene en cuenta que la reforma laboral se orienta básicamente a facilitar la flexibilidad y la nueva contratación con menos garantías sociales por parte de estas grandes empresas, se comprenderá la exigencia del líder de CC.OO, Fernández Toxo, de “una rectificación” al presidente Zapatero.

Balas y piquetes policiales

Un grupo de policías protege la entrada a El Corte Inglés en el centro de Madrid. / Manuel García (Efe)

Los sindicalistas paralizaron desde las cero horas de la noche del 29 hasta bien entrada la mañana las lonjas y mercados centrales de las principales ciudades y sufrieron las cargas policiales en varios polígonos. En la factoría de la aeronáutica CASA-EADS, la policía disparó al aire para amedrentar a los miembros de un piquete informativo. Aunque las balas no alcanzaron a ningún trabajador, un sindicalista recogió seis casquillos. Los antidisturbios apalearon a nueve trabajadores, que salieron heridos y contusionados del lance. La delegada del Gobierno en Madrid calificó los hechos de “incidente aislado”. En la factoría de Michelín en Valladolid tres sindicalistas salieron heridos de un encontronazo con los antidisturbios.

El líder de UGT, Méndez, denunció “el excepcional e impresionante despliegue policial”. Los antidisturbios se trasladaron desde los polígonos al centro de las ciudades poco antes de que abriera el pequeño comercio y los grandes almacenes, y protagonizaron cargas y detenciones. La cifra total fue de 75 detenidos: 38 en Madrid, 10 en Andalucía, 2 en Valencia, 2 en Alicante y 23 en Barcelona, incluidos varios jóvenes antisistema que protagonizaron un enfrentamiento de cuatro horas contra los mossos d’esquadra, les incendiaron un coche y montaron barricadas con contenedores. Un grupo de okupas que se había apoderado el viernes de un edificio abandonado de un banco en la plaza de Cataluña y mostraba con pancartas su apoyo a los huelguistas fue desalojado lentamente y con contundencia por los agentes, que descerrajaron puertas y fueron sacando a los jóvenes uno a uno. Aparte la acción policial, dos sindicalistas fueron atropellados por dos furgonetas conducidas por esquiroles.

Apagón de Canal Sur y Telemadrid

Ésta fue la imagen que se vio en la pantalla de Telemadrid durante casi toda la jornada de ayer.

Algunos periódicos realizaron tiradas de ejemplares con pocas páginas, pero la mayor parte no llegaron a los quioscos por falta de medios de distribución. En Madrid, los pocos puntos de venta cerraron por carencia de mercancía.

La huelga fue total en las televisiones autonómicas Canal Sur y Telemadrid, que no emitieron durante la jornada. Las programaciones de RTVE se nutrieron de material enlatado y películas españolas de los años sesenta durante gran parte del día.

Los medios de comunicación extranjeros siguieron con gran atención el desarrollo del paro. El británico The Guardian contó en su web minuto a minuto lo que estaba pasando en Madrid. Y The New York Times abrió su edición con una fotografía de la huelga en Valencia.

Los funcionarios funcionaron

Los piquetes cercaron la Bolsa de Madrid, que registró una caída del Ibex35 de casi un punto. Entre los funcionarios, la incidencia del paro fue baja. El sindicato mayoritario de la función pública no se sumó a la huelga. Según los datos que aportó Corbacho, sólo el 7,35% de los empleados en la Administración General del Estado hicieron huelga.

Un policía intenta detener al miembro de un piquete que trataba de impedir la salida de autobuses de las cocheras de Fuencarral, en Madrid. / Juanjo Martín (Efe)

En la Administración Local, Corbacho dijo que el paro fue del 12%, según los datos que le suministró la Federación Española de Municipios. Y en las empresas públicas aseguró que no había llegado a una cuarta parte de las plantillas, en concreto, según sus cifras, fue el 23,8%. En la Sanidad funcionaron los servicios mínimos y las urgencias, y en la Enseñanza el paro fue total en las Universidades –en la de Sevilla se registraron enfrentamientos con la Policía—y, aunque abrieron los colegios de primaria y de media en cumplimiento de los servicios mínimos, la mayoría de los maestros y profesores hicieron huelga.

La batalla del transporte público se saldó en Madrid a favor de los huelguistas. La imposición por decreto del gobierno autonómico de la Comunidad, que preside Esperanza Aguirre, de unos servicios mínimos del 50%, fue considerada abusiva por los sindicatos --el máximo pactado con el ministro de Fomento, José Blanco fue el 30%--, y los piquetes sólo permitieron que salieran 58 de los 784 autobuses urbanos en Madrid. En cambio, en el Metro se cumplieron los servicios mínimos. El ministro Corbacho dijo que, según los datos que le había proporcionado su colega Blanco, los sindicatos habían cumplido el 98,7% de los mínimos acordados, y destacó el “sentido de la responsabilidad” que han demostrado. Sin embargo estimó que la huelga sólo afectó al 21% del transporte.

Consumo eléctrico como un domingo

Gráfico del consumo eléctrico registrado ayer./ ree.es

El dato más utilizado por el Gobierno para medir la incidencia de la huelga fue el consumo eléctrico. Si en su primera comparecencia, el titular de Trabajo señaló que el consumo eléctrico había caído un 17,6%, en la última redujo el porcentaje a un 16,5% “respecto a la previsión”. Los datos desagregados indican que en Cataluña, por ejemplo, la caída fue del 25%. Según el ministro, que invocó los datos suministrados por Red Eléctrica, la reducción del consumo es equivalente a la de “un domingo”. Los domingos no se trabaja.

Con todo, el principal esfuerzo del gabinete de seguimiento organizado en La Moncloa consistió en demostrar que la huelga general ha tenido menos incidencia que la convocada en 2002 contra la reforma del desempleo y la amenaza de supresión del Plan de Empleo Rural en Andalucía y Extremadura que quiso acometer José María Aznar. En aquella ocasión, la reducción del consumo eléctrico fue estimada en un 23% y el impacto de la huelga en un 30% por el Gobierno. Pese a tan escaso seguimiento, el Gobierno de Aznar y Zaplana anuló las medidas que se disponía a aplicar.

Asturias, a la cabeza

La huelga fue total en Asturias, donde cerraron empresas y comercios no sólo contra la reforma laboral sino también como gesto de solidaridad con los mineros. La marcha de los mineros de Villablino y Laciana hacia León fue acogida también con muestras de solidaridad en la capital leonesa, a la que acudió el diputado de IU, Gaspar Llamazares, para volver a trasladar sus demandas al Gobierno. Los siete diputados de la izquierda del PSOE (IU-ICV, ERC y BNG) no acudieron al pleno del Congreso.

El paro también tuvo una incidencia muy alta en Galicia, donde los trabajadores lograron cerrar unos grandes almacenes emblemáticos en el centro de Vigo y A Coruña. En cambio, en el País Vasco, donde ELA y LAB no se sumaron al paro, la incidencia sólo fue apreciable en la margen izquierda del Nervión y en menor medida en Guipúzcoa.

En Cataluña paró la industria, los principales puertos y parcialmente el comercio. Todas las empresas de más de 200 trabajadores pararon también en Castilla-La Mancha. En Toledo muchos comercios no pudieron abrir porque aparecieron con las cerraduras selladas con palillos y silicona.

En Andalucía, los sindicatos cifraron el seguimiento de la huelga en un 75%. En Sevilla estimaron que el paro fue secundado por el 85% de los asalariados. La Junta cifró el respaldo de los funcionarios en un 13,31%.  Previendo que los procesados por corrupción en Marbella podían tener dificultades para llegar, los jueces decidieron el día antes suspender la vista pública.

En la Comunidad Valenciana la huelga fue seguida mayoritariamente en los polígonos y paralizó los puertos de Valencia y Alicante. Los transportes funcionaron con los servicios mínimos. El Metro circuló en Valencia con el 25% de los convoyes en las horas punta. La Generalitat valenciana dijo que el seguimiento de la huelga fue del 4,4% en la sanidad y del 8% en la enseñanza.

Autónomos, en contra

Aunque los dirigentes de UGT y CC.OO se reunieron con las asociaciones de autónomos para que respaldasen la huelga, el dirigente de la mayoritaria ATA, Lorenzo Amor, se negó a ello. En cambio, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) que dirige Sebastián Reina, apoyó el paro. Las asociaciones de autónomos se quejan de no haber sido consultadas sobre la reforma laboral y no haber sido llamadas a la mesa del diálogo social.

Según ATA, la mayor parte de los tres millones de trabajadores autónomos no hicieron huelga. Los gremios del taxi, el pequeño comercio, talleres con dos o tres empleados, dentistas, farmacéuticos, etcétera, no pararon por convicción sino por coacción. Sólo cuando los piquetes les conminaban al cierre echaban la persiana para volver a abrir poco después. El ministro Corbacho dijo que en la hostelería y el pequeño comercio el impacto fue “moderado”.

Zapatero ofrece diálogo

Desde primera hora el Gobierno se mostró conciliador. El presidente Zapatero aprovechó una pregunta en el pleno del Congreso del portavoz de CiU, Josép Antoni Durán i Lleida para tender la mano a los sindicatos y pactar la reforma del sistema de pensiones una vez que el Pacto de Toledo haya emitido su informe, así como el desarrollo de la normativa laboral.

Y el ministro de Trabajo insistió en que “el diálogo es el mejor camino”. Ambos enumeraron algunos puntos del desarrollo de la reforma que están dispuestos a pactar, como son el cambio para que los servicios públicos de empleo funcionen mejor, el papel de las agencias de intermediación laboral, el nuevo sistema de negociación colectiva o la creación del famoso fondo para el despido a la austriaca.

Sin embargo, los dirigentes de UGT y CC.OO insistieron en que el Gobierno debe reconsiderar la reforma en su conjunto. “El éxito de la huelga le obliga a rectificar”, insistieron Méndez y Toxo. El Gobierno ha evitado fijar una fecha para retomar un diálogo que a priori los sindicatos no rechazan.

El 29-S terminó con grandes manifiestaciones en Barcelona y en Madrid que, sumadas a las marchas masivas en Vigo, Oviedo, Valencia, y en las capitales andaluzas reunieron a más de un millón y medio de trabajadores. La CGT y la FIGA en Galicia se sumaron a la jornada de protesta contra la política socioeconómica de Zapatero.

10 Comments
  1. reu says

    JUASSS! humor periodístico del bueno, junto con la portada de «Público» de lo mejor que he leido últimamente, parece «El mundo Today»

  2. Patronio says

    Vale que queráis ser optimistas, es una buena virtud, pero el titular de portada es lo más surrealista y manipulador que he leído en mucho tiempo. La huelga ha sido un desastre sin paliativos, no se ha paralizado nada y en los grandes centros de trabajo donde sí se ha cerrado solo momentáneamente, así como los autobuses en Madrid, todos sabemos que ha sido por coacciones y miedo. Si algo me repatea de los medios de supuesta tendencia izquierdista es cuando tratan de rivalizar con los de la caverna en amarillismo y tratan a sus lectores como tontos. De Cuarto Poder no me lo esperaba, la verdad.

  3. Lucas says

    Pues yo creo que la huelga ha sido un éxito

  4. Pedro says

    Con lo desprestigiados que están los sindicatos, montarle una así a Zp tiene mucho mérito. Viendo esas manifestaciones y esos piquetes recuerdo que fueron los trabajadores los que siempre salieron a la calle a defender la democracia cuando era necesario contra los golpistas y los tiranos. ¡Viva la lucha de la clase obrera!

  5. Jose says

    Aprende a titular. «Diez millones de trabajadores fueron llevados a la fuerza, no por razones sino por cojones». Si vas a trabajar y a la fuerza te impiden entrar en tu empresa, como nos pasó a nosotros, no vas a la huelga, te llevan a ella a la fuerza. Los Piquetes convirtieon la huelga en una Kaleborroca anti ZP. Hay que aplicar el derecho penal a quienes violan los derechos de los ciudadanos. El fin no justifica los medios.

  6. claudia says

    Como en todas las huelgas, el gobierno acabará aceptando la enorme dimensión de la contestación a sus medidas. Coincido con Jose en que es injusto obligar a la gente a hacer huelga. Yo propongo que levanten la mano los huelguistas forzados para que les apliquen la reforma laboral sólo a ellos. Así tampoco se forzará al resto de los trabajadores a tragar con medidas antisociales que los perjudican.

  7. Pedro G. says

    La información más completa que ví durante el día de ayer fue la cobertura especial de Diagonal:
    http://www.diagonalperiodico.net/Minuto-a-minuto-de-la-Huelga.html

    Vale la pena echarle un vistazo.

  8. Reme says

    A Jose le digo que si no fuera por los piquetes, muchos trabajadores amenazados por los patronos con represalias y despidos no podrían hacer huelga. Lo lamentable es que todavía queden currantes pelotas que no han entendido nada. Y por otro lado he oído en tve que los que dicen que la huelga fue un fracaso dicen que se perdieron más de dos mil millones de euros ayer. ¡Acongojante! ¿Verdad? Como si los pagaran ellos… ¿Es que no van a descontarlos de las nóminas? ¡Hay que ser cipotes y cínicos..!

  9. Gina says

    It’s really great that people are sharing this infromtaoin.

  10. llrzhqukr says

    ErSWsc gqhcnmklcahb

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