Zapatero gana la batalla de las cifras

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (derecha), y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, durante la rueda de prensa posterior a la reunión celebrada el pasado 10 de febrero en La Moncloa. / Mondelo (Efe)

Y el ganador es…¡José Luis Rodríguez Zapatero! Aunque cueste creerlo, de entre todas las  previsiones de crecimiento de la economía española para el año 2010, las más acertadas son, de confirmarse el dato avanzado del PIB (Producto Interior Bruto) del cuarto trimestre del año pasado, publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las realizadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

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Ante el escepticismo internacional, político y ciudadano, el gobierno calculaba en 2009 que la economía española iba a sufrir, en 2010, un retroceso de solamente 0´3%  del PIB (lo de “solamente” se debe a que en 2009, el batacazo fue mayúsculo, con un crecimiento negativo,  del -3,7%). Pero, concluido 2010 y avanzado el dato provisional del cuarto trimestre de 2010, el crecimiento de nuestro PIB se situaría en un -0´1%, lo que supone una cifra dos décimas mejor incluso que la prevista por el “optimista” Zapatero.

En la carrera de las previsiones, el presidente del gobierno español ha sido el ganador, por aproximación; su previsión ha sido la más cercana a la realidad. Pero lo curioso son quiénes han errado más en sus pronósticos. La cosa va por décimas, pero cada una de esas décimas puede suponer  algunos  millones de euros. Así, de entre los organismos oficiales que más se han equivocado, figuran la Comisión Europea , cuyos datos nos comentaba periódicamente  el Comisario Español Joaquín Almunia, con cara de circunstancias, y el propio Banco de España, con el “crítico” Miguel Ángel Fernández Ordóñez a la cabeza. Ambos estimaron que la economía española caería un 1% o, dicho técnicamente, que el crecimiento de nuestro PIB sería negativo, del -1%. Aquellas  pésimas predicciones, avaladas por instituciones aparentemente solventes y argumentadas por dos socialistas integrados en ellas, en contra de sus correligionarios del gobierno español, surtieron de munición a Mariano Rajoy y a la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, en  gloriosas sesiones parlamentarias, en las que disparaban a Zapatero y a Elena Salgado burlas y reproches basados en sus “optimistas” previsiones, su querencia por los “mundos de Yupi” y su perseverancia en el error.

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y su previsión de que España crecería en 2010 un -0,9% también fue fuente de inspiración para los líderes del PP, así como la del FMI, una décima más optimista que la OCDE, que situaba la caída del PIB español en un -0´8%, mientras Zapatero y Elena Salgado se desgañitaban diciendo que sus datos eran más completos y sus proyecciones tenían que ser, necesariamente, más certeras que las de todos estos organismos.

Sin embargo, tampoco al sector privado le convencieron los argumentos ni las cifras del Ejecutivo español. Aparte de la extravagancia de los servicios de estudio y análisis de Caixa de Catalunya , el único que erró de exceso de optimismo al prever un crecimiento positivo,  del 0´3% del PIB para el año 2010, todas la entidades financieras auspiciaron un escenario peor que el del Ejecutivo. “Claro – decían entonces algunos al ver la optimista previsión de Caixa Catalunya– “es que está presidida por un socialista…”, pero no les parecía sospechoso que Cajamadrid, presidida por Miguel Blesa, amigo personal del expresidente del gobierno, José María Aznar, y después por  un “pata negra”del PP como el exvicepresidente económico, Rodrigo Rato, previese el crecimiento del PIB en un -1% en 2010. A fin de cuentas, la entidad presidida por Rodrigo Rato estaba en sintonía con la previsión de la UE, o del Banco de España. Y, como ellos, se ha equivocado.

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Pero entre los organismos privados que más se han columpiado en sus predicciones figura la empresa Repsol (previó un crecimiento del -1,4%), FUNCAS (-1,2%), el Instituto de Estudios Económicos (-1,1%) o Analistas Financieros Internacionales (AFI), que estimó el crecimiento del PIB en -0,8%.

De todos los organismos privados, el que más se acercó en sus previsiones a la cifra de crecimiento del PIB español para 2010 fue el BBVA, que estimó también un crecimiento negativo (-0,5%), pero menor que el resto de entidades, seguido de cerca por la cementera CEMEX (-0,6%) y el Banco Santander (-0,7%).

En la guerra de cifras y previsiones, queda claro que las de Zapatero y su gobierno fueron las más certeras, en lo que se refiere al año 2010. Tan claro como que su credibilidad y el grado de confianza que en él depositan los ciudadanos, de acuerdo con las encuestas realizadas por el CIS, ha caído en picado. Todo apunta, de acuerdo con los sondeos, que Zapatero ha perdido la batalla de las encuestas, pero siempre le quedará el consuelo de haber ganado la batalla de las cifras.