Salvar la alcaldía de Barcelona con mucha agresividad y un Hereu renovado

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El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu (izquierda), y el presidente del grupo municipal de Convergència i Unió (CiU), Xavier Trias (derecha), acompañados del director de la Vanguardia José Antich, al inicio del debate celebrado el 22 de marzo entre los principales candidatos a la alcaldía en las próximas elecciones municipales. / Andreu Dalmau (Efe)

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, trata de dar la vuelta a las encuestas que, por el momento, siguen situándole por detrás del candidato de CiU, Xavier Trias, en prácticamente todos los sondeos que los socialistas tienen en su poder. Y, para ello, el propio Hereu y el coordinador de la campaña del PSC, su secretario de organización, José Zaragoza, pretenden dar la vuelta a la imagen de Hereu como a un calcetín. De sus propios estudios concluyen que Hereu es percibido por el electorado barcelonés como un candidato débil. Según asegura un miembro de la dirección del PSC, “los ciudadanos le reprochan que sea, en su opinión, algo pusilánime”. Por eso, la estrategia de Hereu pasa por convertirse en un candidato agresivo, en continua búsqueda del cuerpo a cuerpo con Trias. Su única esperanza es lograr que esa estrategia pueda dar un vuelco a la intención de voto que arrojan las encuestas, que, de confirmarse, desalojaría a los socialistas de la alcaldía de Barcelona, por primera vez en la historia de los ayuntamientos de la democracia.

Paradójicamente, a Hereu le ha favorecido ante al electorado, según los últimos trackings que han realizado los socialistas, su enfrentamiento contra la cúpula dirigente del PSC, en las primarias que le convirtieron en candidato oficial, contra la voluntad de José Montilla y su equipo, que apostaron por la exconsellera Montserrat Tura, perdedora de las primarias barcelonesas. Desde la dirección socialista admiten que Hereu no ha logrado adelantar en las encuestas a su actual rival Trias, pero sí ha mejorado su imagen frente a los potenciales electores. Ese pequeño “empujón” y un cambio en su estrategia de campaña, para convertirlo en un candidato más agresivo, son las principales herramientas con las que trabajan el PSC y Hereu, en esta precampaña electoral.

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Sin embargo, su victoria en las primarias, de acuerdo con el análisis que realiza un destacado miembro del PSC para cuartopoder.es, tiene una lectura más compleja de lo que parece. De acuerdo con esta tesis, la militancia de Barcelona votó a Hereu “para frenar el avance de los soberanistas dentro del partido”. Así, con los “simpatizantes”( que, en el PSC , pueden votar en las elecciones primarias)  muy desmovilizados y poco interesados en contienda, la militancia acudió con otras coordenadas distintas a la mera disputa por la candidatura a la alcaldía barcelonesa. “Son muchos los militantes-asegura este dirigente del socialismo catalán- que votaron a Hereu para frenar a Montserrat Tura, por lo que significa Tura, por ese giro más catalanista y/o soberanista que representa dentro del PSC.”.Con todo, uno de los principales escollos con los que se enfrenta el PSC es la gran desmovilización que vive su propio electorado, como se pudo apreciar en las pasadas elecciones primarias para la alcaldía de Barcelona, cuando, de un censo de 12.000 votantes, sólo acudieron alrededor de 4.000 personas a las urnas.

El pasado mes de diciembre, tras la estrepitosa derrota del gobierno tripartito en las urnas, los alcaldes del PSC pidieron a su partido una “tregua”, que les permita acudir a las urnas con una cierta unidad. Hereu fue uno de los que animó entonces a abandonar los asuntos “que no interesan a la ciudadanía”, en clara alusión al debate sobre el sucesor de Montilla y la línea ideológica que debe seguir el partido. Después de eso, concurrió a las primarias, contra el criterio y la voluntad de la cúpula dirigente del PSC. Pero ahora vuelve a trabajar codo con codo con uno de los mandamases de esa dirección, el secretario de organización, José Zaragoza, uno de los hombres duros, responsable de las campañas más agresivas que ha protagonizado el PSC. Con el beneplácito y la ayuda de Zaragoza, Hereu pretende reinventarse y ofrecer otra imagen ante el electorado: un tipo duro y agresivo que pretende convencer a la ciudadanía de que CiU no tiene proyecto para Barcelona.

Uno de los temas elegidos por Hereu, en su nueva estrategia de campaña, ha sido la seguridad. Atrás quedan aquellos tiempos en que Barcelona era sede internacional de okupas y violentos: ahora Hereu presume de los 1000 policías municipales, que ha incorporado en su mandato y promete más seguridad ciudadana. Y, puestos a presumir, presume también de un repertorio de descalificaciones y ataques directos a su principal rival, Xavier Trias. Es su última baza y la va a jugar hasta el final.

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