IU se fija como límite enero para converger con la izquierda nacionalista y los movimientos sociales

Un momento de la reunión de Convocatoria, celebrada ayer, día 3, en la sede madrileña de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE). / CP
Un momento de la reunión de Convocatoria, celebrada ayer, día 3, en la sede madrileña de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE). / CP

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Una asamblea programática de cara a las elecciones europeas en la que tomen parte Izquierda Unida, partidos nacionalistas de izquierda como Anova, Batzarre, ICV-EUiA o la Chunta Aragonesista y representantes de los diferentes movimientos sociales que agitan las calles y que se integran en el frente amplio denominado Convocatoria. Este es el escenario ideal que se ha marcado como objetivo Izquierda Unida de cara al mes de enero y con el que la formación política quiere dar el salto cualitativo necesario para situarse como la fuerza de izquierdas referente a nivel estatal o, lo que es lo mismo, la Syriza española.

El proceso hasta llegar a este punto ideal, sin embargo, se antoja aún complicado aunque “progresa adecuadamente” de forma “lenta pero segura”, según reconocen fuentes de la dirección. Para ello, la formación está manteniendo dos procesos separados de negociaciones y convergencia: uno con fuerzas nacionalistas de izquierdas y otro con las plataformas y organizaciones sociales que acuden a Convocatoria, el proyecto de convergencia social que ayer, jueves, celebró su tercera reunión.

En el plano político, la formación que lidera Cayo Lara está manteniendo durante los últimos días reuniones bilaterales con diferentes partidos nacionalistas de izquierdas como Anova (Galicia), Chunta Aragonesista, Batzarre (Navarra) e Iniciativa per Catalunya Verds y aún no descarta poder entablar negociaciones con Compromís (Valencia), hasta ahora aliados de Equo en el Congreso. No obstante, esta última posibilidad suena aún lejana debido a la dolorosa ruptura que sufrió Esquerra Unida del País Valencià y de la cual nació Compromís, aunque fuentes de la dirección del partido aseguran que nada es imposible.

En el aspecto social, Izquierda Unida participó ayer en la tercera reunión del frente amplio social que el propio partido impulsa y que desde la reunión de septiembre se denomina Convocatoria. En la asamblea de ayer, las más de treinta organizaciones y plataformas sociales que la integran como Confluencia, Construyendo la Izquierda-Alternativa Socialista (CLI-AS), Convocatoria Cívica, Frente Cívico o Plataforma por la República lanzaron sus propuestas programáticas que serán estudiadas por la comisión de programa y la comisión electoral para encontrar los puntos en común.

Nuevo grupo del 15-M

La principal novedad de la asamblea, en cuanto a participantes se refiere, fue la asistencia por primera vez del Grupo de Trabajo 15-M por el Bloque Social Inclusivo, una nueva entidad que está formada por alrededor de treinta miembros de una decena de asambleas de barrio del 15-M. “Somos un grupo de personas que apostamos por la idea de aglutinar a organizaciones políticas y sociales tanto para apoyar e impulsar movilizaciones como para una posible intervención electoral”, ha explicado a cuartopoder.es, al término de la reunión Marta Gómez, portavoz de la asamblea popular de San Blas en Convocatoria y miembro del Grupo de Trabajo 15-M por el Bloque Social Inclusivo.

Los presentes en la reunión acordaron brindar el máximo apoyo posible a las movilizaciones que ya están en marcha para asegurar el éxito en las calles. Entre estas movilizaciones se encuentran, la manifestación de este sábado de 'Fuera mafia, hola democracia', la huelga en Educación programada para el próximo 24 de octubre, la más que probable manifestación del próximo 23 de noviembre para exigir la dimisión de Rajoy y la marcha de los excluidos del sistema que se prepara para marzo de 2014.

"Vía mixta" para las listas

Por muy bonita que pueda resultar la teoría, en la práctica el objetivo de unir en un misma bloque electoral a partidos nacionalistas de izquierdas, a Izquierda Unida y a los actores sociales se antoja harto complicado. Más allá de una más que probable convergencia en lo programático, la 'patata caliente' para esta unión sería cómo conformar las listas electorales.

En este sentido, fuentes de la dirección aseguran que está cobrando fuerza la opción de una "vía mixta", que garantizaría representación en las listas para los partidos nacionalistas de izquierda aliados y reservaría otros puestos para el bloque social que se está formando en Convocatoria, mediante un procedimiento más participativo, democrático y abierto. Sin embargo, estas no son las únicas opciones. Izquierda Abierta, que lidera Gaspar Llamazares, ya ha mostrado su preferencia por unas primarias abiertas cien por cien a militantes y simpatizantes.

La opción de una candidatura electoral única que aglutine a tantos y tan diversos partidos políticos y la no celebración de unas primarias democráticas pueden provocar las primeras bajas dentro de Convocatoria. Hasta ahora participan más de 30 asociaciones sociales y políticas, pero su asistencia a las reuniones no garantiza su permanencia al final del proceso ni tan siquiera su adhesión momentánea.

Este es el caso de Izquierda Anticapitalista, que ha acudido a todas las reuniones celebradas hasta el momento pero que tiene dudas sobre el destino final y objetivos de Convocatoria, así como de su adhesión final.

“La izquierda necesita construir un relato común que recoja las necesidades de cada colectivo y hasta el momento echamos en falta este discurso común. Sabemos que cualquier proceso de convergencia es complicado pero tras tres reuniones aún no hemos encontrado la razón de ser de Convocatoria”, manifestó a a este medio Miguel Urbán, portavoz de Izquierda Anticapitalista, que dice encontrar más elementos de construcción de la izquierda en las jornadas de Alternativas desde Abajo, una iniciativa de debate y reflexión en los ámbitos regional y municipal que intenta plantear alternativas al actual sistema de poder político.