El PP teme perder Madrid y Comunidad Valenciana en las elecciones

El presidente valenciano, Alberto Fabra, a la izquierda, y el de Madrid, Ignacio González, durante una reunión de la dirección del Partido Popular. / Efe
El presidente valenciano, Alberto Fabra, a la izquierda, y el de Madrid, Ignacio González, durante una reunión de la dirección del Partido Popular. / Efe

A falta de poco más de un año para la celebración de las elecciones municipales y autonómicas, en el PP se han disparado las alarmas. Madrid y la Comunidad Valenciana, que han sido sus bastiones electorales durante años, se han convertido en un problema, electoralmente hablando. Dirigentes del PP consultados por cuartopoder.es admiten que sus estudios y sondeos marcan un gran retroceso electoral tanto en Madrid como en el Comunidad Valenciana, y que, de no invertirse esta tendencia en el año que tienen por delante, tienen muchas probabilidades de perder el gobierno en ambas plazas.

En el caso de Madrid, aseguran que el problema estriba en el ayuntamiento, donde registran el retroceso más severo. «Y si no ganamos en el Ayuntamiento, es muy probable que perdamos también la Comunidad, porque necesitamos ganar por mayoría absoluta para poder gobernar». Uno de los dirigentes consultados da por hecho que la alcaldesa, Ana Botella, no será el cartel electoral del PP, aunque no se atreve a  pronosticar quién será el elegido o la elegida para ocupar ese puesto. Solamente se aventura a recordar que  será Mariano Rajoy quien dirá la última palabra y el nombre en cuestión y que «si resulta que Esperanza Aguirre nos da la alcaldía, le pedirá que sea nuestra candidata y si no, no lo hará».

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Puro pragmatismo. Del actual presidente madrileño, Ignacio González, en el PP prefieren esperar a ver el desenlace de su peripecia judicial a cuenta de la compra de un ático en Marbella, pero en el supuesto de que salga indemne, aseguran que «puede ser un buen candidato, si va acompañado de una candidatura potente en el ayuntamiento».

Con respecto a la Comunidad Valenciana, el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, sucesor en el cargo de Francisco Camps y heredero de deudas y problemas de gestión en la Comunidad, está en horas bajas o, mejor dicho, es su popularidad la que está bajo mínimos.  La situación de la actual alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, no es tan preocupante como la de Fabra, pero desde el cuartel general de los populares en el madrileña calle Génova admiten que también su periodo de gobierno al frente del municipio de Valencia peligra seriamente. Igual que en el caso de Madrid, Rajoy tiene aparcada la decisión de nominar candidatos, algo que inquieta sobremanera a su entorno, según han confesado a este diario varios dirigentes del PP.

Por contra, los populares aseguran que, salvo sorpresas, tienen garantizada la continuidad al frente de los gobierno de Castilla-La Mancha y Extremadura, antiguos bastiones socialistas, que pasaron a ser territorio PP tras las últimas elecciones de 2011. Continuidad pues para la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, y para quien se ha ganado a pulso el sobrenombre de «el barón rojo», José Antonio Monago. Ambos, según las previsiones de la dirección del PP, lograrán sendas mayorías absolutas y mantendrán los respectivos gobiernos

Desde el entorno de Rajoy no ocultan su ansiedad y su deseo de que Rajoy mueva ficha cuanto antes,  tanto en Madrid como en la Comunidad valenciana, para evitar que se les eche el tiempo encima y no tengan candidatos lo suficientemente rodados. Pero asumen que Rajoy acostumbra a «dejar madurar tanto los asuntos que al final se acaban resolviendo solos…» y se temen que la selección de candidatos para las elecciones municipales y autonómicas no van a ser una excepción.