Los republicanos llaman a exhibir la 'tricolor' tras prohibir el TSJM su concentración

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Imagen de la alcaldesa de Madrid y de un párrafo de su bando con el fondo de la bandera republicana. / coordinadorarepublicanamadrid.wordpress.com
Actualización de las 21:00 con la desconvocatoria de la concentración en Sol

La Coordinadora Republicana de Madrid (CRM) ha desconvocado la concentración prevista en la Puerta del Sol para mañana, día de la coronación, y en su lugar llama a los ciudadanos de Madrid  "a salir a la calle a lo largo del recorrido del cortejo real para exhibir pacíficamente la bandera republicana", después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid haya rechazado el recurso de la organización contra la prohibición de la Delegación del Gobierno, y haya mantenido ésta.

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En un comunicado hecho público hoy miércoles, la CRM pide a los ciudadanos que no se dejen "intimidar por las amenazas de la policía, que no tiene ni legitimidad ni respaldo legal alguno para impedir la exhibición de banderas republicanas", y al respecto recuerda la sentencia 1335/2003 de la Sala 9 del TSJM que "desautoriza argumentos de orden público para retirar banderas republicanas, al tiempo que establece que impedir su exhibición vulnera los artículos 16.1 y 20.1 de la Constitución que amparan como derechos Fundamentales la Libertad Ideológica y la Libertad de Expresión".

Sobre la sentencia del TSJM, la Coordinadora sostiene que "acepta en su totalidad los argumentos de la policía y antepone argumentos de orden público –absolutamente infundados – al ejercicio de derechos fundamentales como es el de manifestación, confirma que no existe el menor vestigio de independencia judicial y, en definitiva, de Estado de Derecho. Una vez más, la justicia no es igual para todos".

La primera prohibición partió de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes Cuencas. Por orden suya, los ciudadanos no podrán reunirse en las calles de la capital mañana jueves, día de la proclamación de Felipe VI de Borbón y Grecia, para manifestar su preferencia por un sistema plenamente democrático y republicano. Tampoco, para protestar contra los despidos y recortes en la enseñanza pública, como había solicitado el sindicato de la enseñanza de CCOO antes de la abdicación de Juan Carlos I.

Por el contrario, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella Serrano, ha convocado a los vecinos de la villa y corte a salir a las calles a aplaudir a Felipe y Letizia en el paseíllo que ofrecerán en un rolls royce con techo descubierto después de la proclamación, entre el Congreso y el Palacio Real, donde los nuevos reyes saludarán a la masa desde el balcón principal. Las medidas de seguridad serán extraordinarias, y aunque el bando de la alcaldesa no lo menciona, los residentes de la zona deberán llevar el carné de identidad en la mano y mostrárselo a los agentes para entrar y salir de sus casas. La alcaldesa recomienda engalanar balcones y ventanas con la bandera de España.

Sobre las cuatro manifestaciones comunicadas (tres republicanas y una sindical) que se iban a celebrar el día de la coronación y han sido prohibidas, la Delegación del Gobierno ha dicho que suponen “un riesgo cierto para el orden público y la seguridad de las personas y los bienes”. La Coordinadora Republicana de Madrid comunicó la celebración de una manifestación entre las 12:00 y las 14:00 horas entre Cibeles y la Puerta del Sol. Como se le prohibió, comunicó una concentración al mediodía del jueves en la Puerta del Sol, que también ha sido rechazada. Los profesores tampoco podrán manifestarse ese día entre Neptuno y Sevilla, como había comunicado. Y la Plataforma Contra la Impunidad del Franquismo, que también había notificado antes de la abdicación una concentración en Sol entre las 20:00 y las 21:00 horas de la tarde, tampoco podrá hacerla por orden gubernativa.

Los festejos de la coronación estarán protegidos por un  impresionante despliegue policial (4.000 policías, 2.500 guardias civiles, 150 tiradores de precisión en las azoteas, con sus correspondientes conexiones con aire y tierra, unos 1.000 policías locales y un número no precisado de agentes del CNI), y con la orden de “tolerancia cero” con los “sospechosos, revoltosos y alborotadores”.

El nivel de seguridad, en el que participan especialistas policiales de todo tipo, desde técnicos en desactivación de explosivos hasta unidades de vigilancia aérea y de inspección del subsuelo, se extiende en un radio entre cinco y diez kilómetros, según los casos, en torno a la Carrera de San Jerónimo, la Gran Vía, la Puerta del Sol y el Palacio Real. Según los responsables policiales el dispositivo es similar al que se desplegó con ocasión de la boda del príncipe Felipe y la periodista Letizia Ortiz.

Entonces los preparativos comenzaron con más de cuarenta días de antelación y en las tareas previas de observación de hoteles y viviendas se distrajeron de otros cometidos a varios agentes de la brigada de información de Madrid.