Ignacio González, candidato sin Esperanza

Ignacio González y Esperanza Aguirre, en una imagen de archivo. / Efe
Ignacio González y Esperanza Aguirre, en una imagen de archivo. / Efe

El presidente de la Comunidad de Madrid no oculta su deseo de ser el candidato del PP a repetir en el puesto, pero es evidente que lo tiene difícil por su apego a Esperanza Aguirre, su predecesora en el puesto y actual presidenta del partido en la región. En su entorno siguen diciendo que será “la superioridad” quien decida en su momento y que debe esperar sin descartar nada. Ni siquiera ser candidato a la Comunidad aunque Aguirre no lo sea, como pretende, a la alcaldía.

Fuentes de Génova, la sede central del PP, aseguran que Ignacio González sigue haciendo esfuerzos para que Mariano Rajoy deje de vetarle por haber sido siempre la mano derecha de su gran adversaria, Esperanza Aguirre, y haberse enfrentado a él abiertamente en el Congreso de Valencia en el que el actual presidente se las vio y se las deseó para que no le echaran del liderazgo. Esfuerzos que no han sido en vano, aunque todavía no hayan dado sus frutos abiertamente, porque incluso ha conseguido tener de partenaires a las dos líderes de las dos sensibilidades del partido: la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y la secretaria general Dolores de Cospedal.

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Significativamente, la vicepresidenta –a quien muchos, incluidas las encuestas internas, apuntan como candidata a la alcaldía madrileña en sustitución de Ana Botella- fue quien presentó a González en un desayuno del Foro Nueva Economía que se celebró el pasado 2 de junio. Y, a la vuelta de vacaciones, el presidente madrileño volvió a otro desayuno en el mismo Foro, el pasado 6 de octubre, y en esta ocasión fue presentado por Dolores de Cospedal. Toda una demostración de equilibrio sobre la cuerda floja tras el anuncio de Botella que no irá como candidata a la alcaldía, lo que abrió definitivamente el melón del pulso  por las decisivas candidaturas madrileñas del PP.

Aunque González saliera a la palestra afirmando que Aguirre es la mejor candidata a la alcaldía y los suyos destaquen que no está retirada, sino en la reserva, lo que significa que “si hay guerra irá a la guerra”,  lo cierto es que el presidente también apuesta por ser candidato autonómico sin formar tándem con ella. De hecho, González considera que Rajoy, la “autoridad”, decidirá la candidatura en el último momento en función de las encuestas y, sólo con que cualquier otro candidato o candidata iguale las expectativas de la expresidenta, optará por él o ella, dejando fuera a su sempiterna rival. En esa hipótesis, que es donde se incluye a Sáenz de Santamaría como candidata por la importancia que tiene Madrid de cara a las elecciones generales de noviembre de 2015, González pretende ser la otra pata de banco en la autonomía, aunque Aguirre se quede fuera.

De ahí que su rival más directa sea la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, a quienes todos los apostantes consideran el eslabón más débil de la cadena de candidatos porque, aunque tiene el reconocimiento del electorado conservador por su forma de tratar la conflictividad callejera, también tiene un gran rechazo del sector más duro de la derecha por su posición contraria a recortar la Ley del Aborto. Un tema, el de la Ley de Plazos, que se lo va a poner muy difícil al PP en Madrid, según responsables tanto de su Gobierno como del partido, por el cabreo que ha supuesto la retirada definitiva de la reforma por parte de Rajoy. “No es que esos votos conservadores se vayan a ir a otro partido –aseguran en el PP-, sino que se van a ir, en grandes cantidades, a la abstención”.

Esa circunstancia, ligada a la crisis de las 'tarjetas negras' y, sobre todo, a la del ébola, ha colocado al PP cuesta arriba. Y en el caso del ébola, fuentes del Gobierno madrileño no ocultan el malestar que supuso que Rajoy eligiera Madrid para tratar a los dos sacerdotes infectados, decisión que se adoptó, dicen, sin ni siquiera consultar a González, a quien, añaden, “le cargaron el muerto” enviando dos enfermos terminales que hubieran podido ser llevados a otros hospitales de la península o Canarias.

El desgaste que pregonan las encuestas ha llevado también a que González, como Rajoy, hable de iniciar otro período político en el que se vayan preparando alianzas para gobernar ayuntamientos y comunidades autónomas después de mayo. Y, según sus allegados, la única posibilidad de entendimiento pasa, en Madrid como en el resto de España, salvo obviamente Catalunya y Euskadi, por UPyD, ya que se descarta la posibilidad de pactos PP-PSOE. “Esos pactos fueron posibles en 2008, cuando estalló la crisis”, aseguran los responsables del PP consultados. Y rematan: “Ahora es demasiado tarde; ya son imposibles”.