Hacienda y la Fiscalía Anticorrupción, 'a tortas' por el 'caso Rato'

laSexta.com

La Fiscalía Anticorrupción y la Agencia Tributaria se enzarzaron hace varios meses en una pelea a cuenta de los movimientos de patrimonio y de las actividades económicas del exvicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato. Según han asegurado fuentes jurídicas a cuartopoder.es, el duelo entre Hacienda y la Fiscalía desembocó, a finales de la pasada semana, en un claro ‘puenteo’ de la Agencia Tributaria a la Fiscalía, a cuenta del ‘caso Rato’. Estas mismas fuentes señalan que la Fiscalía Anticorrupción desoyó las indicaciones y advertencias de Hacienda sobre la posibilidad de que el exvicepresidente económico del Gobierno de José María Aznar y exdirector gerente del FMI podría haber incurrido en actuaciones delictivas y por ello Hacienda decidió recurrir a otra instancia.

Según esta versión, la Agencia Tributaria presentó un informe sobre las actividades económicas de Rato en el que ponían bajo sospecha movimientos económicos y patrimoniales de Rato, instando a la Fiscalía Anticorrupción a actuar en consecuencia. Sin embargo, ésta rechazó el informe y la posibilidad de actuar, alegando que estaba poco fundamentado y tenía muchas lagunas. Esa negativa, con ‘tirón de orejas’ incluido, desató las iras de algunos inspectores de Hacienda, que habían seguido de cerca los movimientos y actividades de Rato y que estaban convencidos de que había que seguir investigando a fondo, ya por parte de la Justicia. Su siguiente paso fue tratar de llevar a toda costa su información sobre el exvicepresidente a los tribunales. De hecho, los miembros de Hacienda implicados en este asunto decidieron ‘puentear’ a la Fiscalía Anticorrupción y dirigirse a la Fiscalía ordinaria. Así, Hacienda y la Fiscalía tramaron, siempre según las fuentes mencionadas, presentar el informe o sus conclusiones más preocupantes ante la justicia ordinaria. Y hacerlo durante una guardia. De acuerdo con este esquema de trabajo, el pasado viernes, presentaron ante el juez de guardia de los juzgados de Plaza Castilla el escrito y obtuvieron del responsable de esa guardia el auto y los permisos necesarios para efectuar los registros que, finalmente, se practicaron en el despacho de Rato.

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Los consultados por este diario subrayan su sorpresa ante el hecho de que el juez de guardia firmase el auto que autorizaba a efectuar esos registros hacia las 15:30 del pasado viernes y que a las 17:00 ya estuviesen en su despacho los agentes de aduanas que practicaron los registros junto a los medios de comunicación, que esperaban la llegada del exvicepresidente. Ninguno de los consultados quiere hablar abiertamente de ‘montaje’, pero, sin valorar la cuestión de fondo (si Rato ha podido o no cometer delitos como alzamiento de bienes, blanqueo de capitales y evasión fiscal) sí coinciden en que el procedimiento que condujo hasta los registros en el despacho de Rato y su ‘detención técnica’ estaban preparados al milímetro.

En el PP, mientras tanto, se han desatado las teorías sobre las posibles conspiraciones y el ‘fuego amigo’, a la vez que asisten con estupor y como meros observadores, desbordados por los acontecimientos, a la batalla desencadenada entre la Fiscalía Anticorrupción (que ya ha reclamado para sí la competencia de la investigación del ‘caso Rato’) y la Agencia Tributaria.

La sensación generalizada entre los miembros del gobierno y los dirigentes del PP consultados por cuartopoder.es es que hay una guerra abierta entre altos funcionarios de la Administración del Estado y que, en palabras de un dirigente popular, «a nosotros (en alusión a los populares) nos ha hecho un daño terrible, por mucho que digamos que el ‘caso Rato’ demuestra que no concedemos trato de favor a nadie«. Lo más sorprendente de todo este episodio, según han señalado los consultados por cuartopoder.es, es que «de toda esta bronca, entre Hacienda y la Fiscalía Anticorrupción, el Gobierno no se enteró hasta la semana pasada».