Podemos gana la batalla de los emergentes gracias al empuje de las confluencias

podemos_elecciones
Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, celebran los resultados de las elecciones generales en la plaza del Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid. / Fernando Villar (Efe)

El “asalto a los cielos” propugnado por Pablo Iglesias tendrá que esperar de momento. Podemos ha conseguido, eso sí, en sus primeras elecciones generales, un resultado histórico para una fuerza primeriza. En “el día para el que nacieron”, según sus propios dirigentes, la formación morada ha conseguido ser tercera fuerza política, quedando a muy pocos votos del PSOE si sumamos lo obtenido en las tres comunidades donde se presentaba en confluencia y donde, evidentemente, se ha ha beneficiado de la suma de otros partidos en esas candidaturas. Siempre y cuando no haya que convocar nuevas elecciones por ingobernabilidad, su grupo parlamentario estará formado por 42 diputados, el tercero más numeroso. Tendrá presencia en otros tres grupos: los de En Comú Podem, En Marea y Compromís-Podem. En ellos habrá diputados tanto del partido de Iglesias como de Compromís, Anova, ICV, EU (IU en Galicia), EuiA e independientes. Todas estas candidaturas han sido un rotundo éxito y. a la postre, una de las claves del resultado de Podemos. Por su parte, IU-UP ha sufrido un batacazo al no conseguir llegar al 5% necesario para formar grupo propio. La candidatura liderada por Alberto Garzón se ha quedado en poco más de 922.000 votos, un 3,67%. Cifras que suponen sólo dos escaños, ambos por Madrid.

Publicidad

Para analizar los resultados de Podemos hay que tener en cuenta la peculiaridad de esas confluencias antes citadas. Todas tenían como objetivo conformar grupo parlamentario propio y así lo han defendido todos los actores implicados, la dirección de Podemos incluida. Los datos de la candidatura de Podemos en solitario, sin contar esas tres autonomías, reflejan que son la tercera fuerza en número de escaños (42) pero la cuarta en número de votos con más de 3,1 millones.  Con la suma de las confluencias alcanzarían los 5,1 millones de votos en todo el Estado y 27 diputados más.

Iglesias sacó ayer pecho de ser primera fuerza política en Cataluña. La candidatura En Comú Podem, con mucha influencia de la plataforma municipalista de Ada Colau, tendrá 12 escaños. Son el grupo catalán más fuerte y la quinta fuerza política tanto en votos como en escaños de todo el Estado. Incluso superan en votos a IU-UP. En esta comunidad destaca también el buen resultado de ERC, que pasa de 3 diputados a 9 y casi dobla sus resultados de 2011. Al otro lado, la candidatura de Convergencia, Democracia y Llibertat pierde la mitad de escaños pasando de los 16 que sacó en 2011 a los 8 en estas elecciones. También Podemos ha sido la fuerza más votada en el País Vasco. Eso sí, le supera en escaños, con uno más, el PNV. Bildu se queda con dos escaños. El partido de Iglesias consigue 5 escaños por esta comunidad gracias a más de 316.000 votos. Curiosamente, dos de ellos pertenecen a Equo, que se integró en la candidatura de Podemos y cuyos representantes pisarán por primera vez el Congreso. Son Juan López de Uralde y Rosa Martínez. El partido ecologista tendrá un tercer diputado, José Luis Bail, que ha salido elegido por Huesca.

Respecto a las otras confluencias, ambas han logrado ser segunda fuerza. En la Comunidad Valenciana, junto a Compromís, sólo han sido superados por el PP. La multiplicación de los resultados respecto a los obtenidos por la coalición valenciana en 2011 son evidentes. Pasan de 1 escaño a 9 y de 125.000 votos a los más de 671.000 obtenidos ayer. En Galicia se ha proyectado un escenario similar. En Marea (junto a Anova e IU) es segunda fuerza tras el PP. Consiguen 6 escaños y más de 408.000 votos. En este grupo parlamentario habría dos personas de Podemos, dos de Anova, una de IU (Yolanda Díaz) y un independiente. Destaca en esta comunidad el descalabro del BNG, que se presentaba en la candidatura Nós y se ha quedado fuera del Congreso tras perder más de 110.000 votos.

Buenos resultados de Podemos también en Madrid. Son la segunda fuerza más votada, aunque a más de 400.000 votos del PP. 8 representantes de Podemos se sentarán en el Congreso por esta circunscripción. Son sus caras más conocidas. Además de Iglesias, Carolina Bescansa, Iñigo Errejón, Irene Montero, Rafa Mayoral, Tania Sánchez, Pablo Bustinduy y Belén Guerra. Segunda fuerza también en Navarra y Baleares. En la primera obtiene dos escaños y en la segunda otros dos. Será diputado por esta última circunscripción el juez Juan Pedro Yllanes, uno de los fichajes de Iglesias.

En Aragón, Podemos se queda con sólo dos escaños, tras PP y PSOE. No estará en el Congreso otro fichaje de campanillas, el general Julio Rodríguez. En su circunscripción, Zaragoza, Podemos obtiene un único diputado, Pedro Arrojo. En Andalucía tampoco han conseguido sobrepasar al PSOE y contarán con 10 representantes, siendo Jaén la única provincia donde no han obtenido escaño. En Canarias el partido morado ha conseguido tres escaños y será diputada la jueza Victoria Rosell. En Asturias son dos los diputados y en Cantabria uno. En Castilla y León Podemos obtiene únicamente 3 (por los 17 del PP y los 9 del PSOE) y en Castilla-La Mancha sólo uno, por Toledo. Sólo un diputado también por Extremadura, al igual que por Murcia y La Rioja.

En su comparecencia de ayer, Iglesias destacó que se inauguraba una nueva etapa política. “Es el fin del turnismo”, señaló mientras reivindicó las reformas constitucionales para blindar derechos sociales, reformar el sistema electoral o la plurinacionalidad del Estado.

El candidato de UP-IU a la presidencia del Gobierno, ayer, compareciendo ante los suyos y los medios de comunicación para valorar el resultado de las elecciones. / Kiko Huesca (Efe)
El candidato de UP-IU a la presidencia del Gobierno, ayer, compareciendo ante los suyos y los medios de comunicación para valorar el resultado de las elecciones. / Kiko Huesca (Efe)

Garzón resiste casi en solitario

La otra cara de la jornada a la izquierda del PSOE la protagonizó IU-UP. Son la sexta fuerza más votada con poco más de 922.000 votos, un 3,67% del total. Menos votos y menos porcentaje que en el año 2008, cuando también obtuvieron únicamente dos diputados de la mano de Gaspar Llamazares y el representante de ICV. En esta ocasión, los dos escaños son por Madrid, dónde han tenido casi 190.000 votos, más que en aquella ocasión. Algo que explica sin duda el tirón que ha mantenido el candidato Garzón en una campaña que él mismo ha definido como “heroica”. Le acompañará en el Congreso Sol Sánchez.

De las confluencias, puesta como ejemplo de 'unidad popular' ayer por Garzón, IU saca tres representantes. Una, la mencionada Yolanda Díaz, y dos más por parte de la federación catalana hermanada con ellos, EuIa. Serán Joan Mena y Félix Alonso. Cabe la posibilidad de que finalmente puedan conseguir un grupo propio si esos diputados se prestan a apoyarlo y la mesa del Congreso lo valida. Otra opción es coaligarse con fuerzas como Bildu. Garzón dijo ayer que estudiarían cualquier fórmula. La ley electoral perjudica a IU, que con casi un millón de votos, sin contar los de las confluencias, sólo obtiene dos representantes. “Necesitamos 400.0000 votos por cada escaño mientras otros sólo 60.000”, afirmó ayer el candidato.

IU pierde así más de 700.000 votos, siempre sin contar los resultados en Galicia y Cataluña. Tomando 5 como la cifra de diputados obtenida, pierde 6 respecto a los obtenidos por Izquierda Plural en 2011. Las expectativas de IU pasaban por, al menos, obtener representación en circunscripciones como Asturias, Sevilla, Málaga e incluso Valencia o Zaragoza. Fue en Málaga, tierra de Garzón, donde más cerca estuvieron.

El futuro inmediato de IU es incierto. Con una asamblea federal prevista para enero o febrero, las distintas familias intentarán convencer al resto del rumbo a seguir. La relación con Podemos será un tema clave, así como la persona que encabezará la próxima coordinación federal. Garzón, y otros dirigentes, han señalado en numerosas ocasiones que tras el 20-D la izquierda debe repensarse.