Page y Lambán tildan de "irresponsable" el plan de Sánchez de anticipar las primarias

Lambán y García Page
Lambán y García Page en una imagen de archivo. / Efe

Los presidentes de Castilla-La Mancha y Aragón, Emiliano García-Page y Javier Lambán, rechazan las primarias del PSOE y la celebración del 39º Congreso del PSOE sin tener resuelto el problema de la gobernabilidad. Unas horas después de que se conocieran los planes de Pedro Sánchez de poner fecha a las primarias (el 23 de octubre) para elegir al secretario general y celebrar el congreso pendiente desde febrero, los dos barones socialistas han protagonizado una rueda de prensa en Cuenca en la que han recordado que fue el propio Sánchez quien propuso aplazar el cónclave hasta después de la formación de gobierno.

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Page ha recordado las palabras textuales del propio Sánchez: "No se puede poner el sillón de Ferraz por delante de los intereses de los españoles", antes de añadir una comparación ocurrente: "Sería como estar en medio de una operación (quirúrgica, se entiende) y que el cirujano se vaya de boda". "Yo confío plenamente en la coherencia, la palabra y el acuerdo dado por el partido", ha subrayado. Lambán, menos gráfico pero igual de contundente, quiso creer que Sánchez "no incurrirá en la arbitrariedad, inconsecuencia e irresponsabilidad que supondría desdecirse de sus propias palabras y desdecirnos de lo que hemos hablado hasta la saciedad".

Sobre el tema de fondo -si el Comité Federal debe decidir entre mantener el no a Rajoy con el consiguiente riesgo de elecciones generales o eliminar el dogal para pactar con Podemos y buscar el apoyo de los nacionalistas o de C's a un gobierno progresista y de cambio-, ambos dirigentes entienden que los socialistas deben mantener su resolución de no pactar con "los independentistas" ni "por activa ni por pasiva", es decir, que ni siquiera Sánchez deberá pedir la abstención de ERC y el PDC. Lo ideal, según Page, sería que Podemos y C's entiendan que la situación es excepcional y retiren sus vetos mutuos. "Si no hay una mayoría absoluta de ningún candidato habrá que llegar a algún tipo de acuerdo y emplear la firmeza para consensuar" porque "la radicalidad y el insulto está tirado", dijo en referencia a lo fácil que es descalificar y reñir al adversario.

Claro que también el dirigente castellano-manchego, quiso dejar claro que con el argumento de evitar las terceras elecciones "tampoco vamos a fabricar cualquier gobierno". Aquí estuvo más comedido de lo que poco después la vicepresidenta del Gobierno en funciones y portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, consideró que sería "un gobierno Frankestein", malo, "muy malo para España", según dijo. Page ve, en cambio, la posibilidad de que después de los resultados electorales del domingo en el País Vasco, el PNV despeje el camino y apoye a Rajoy.

Desde Cataluña, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, quiso dejar claro que "con los valores socialistas no se puede traficar", dando a entender que mantendrá su apoyo a la tesis de Sánchez de no dejar pasar a Rajoy ni al PP, al tiempo que pidió claridad a sus compañeros e instó al presidente de C's, Albert Rivera, a definirse sobre un gobierno reformista y progresista o la continuidad de la derecha en el poder. En su opinión, si los nacionalistas catalanes aparcan el referendo, es posible hablar y negociar.