Una estafa electoral de 8.000 millones de euros

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Cristóbal Montoro, ayer en Zarzuela con motivo del Día de la Fiesta Nacional./ EFE

Tras las incertidumbres, las certezas. La primera, glosa de lo obvio, es que la nueva dirigencia del PSOE permitirá que Rajoy renueve el alquiler de Moncloa a precio de amigos, que para eso se comparte paraguas los días lluviosos de desfile. La segunda, más obvia todavía, es que cuando el presidente sea investido con el voto vergonzante de los socialistas, se apresurará a meter la tijera en los nuevos Presupuestos para recortar 5.500 millones de euros y cumplir así con el déficit que exige Bruselas. Lo de tener un Gobierno como Dios manda y no uno que haga en funciones lo que le salga de los BOEs no es barato.

Aunque no es descartable que la culpa sea de Zapatero, que es el niño que el PP siempre ha tenido a mano para atribuirle sus destrozos, todo hace pensar que el desequilibrio de las cuentas está íntimamente ligado a la última reforma fiscal del Ejecutivo, una jugada maestra por la que se dejaron de ingresar cerca de 8.000 millones de euros. De esta cantidad, más de 4.800 millones correspondieron al IRPF y el resto, en su mayor parte, a la rebaja en el adelanto que las empresas abonaban a cuenta del Impuesto de Sociedades, medida que ha tenido que ser corregida y aumentada sin que los responsables económicos del Ejecutivo hayan experimentado el más mínimo sonrojo.

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La reforma era un desatino que no obedecía a ninguna razón económica sino más bien a la proximidad del período electoral, con sucesivos comicios en los que el PP intentaba evitar que se le recordara que llegó al poder anunciando la bajada de impuestos y un telediario después los subió hasta las nubes para que respirasen aire fresco. El partido que había prometido no tocar las pensiones y las recortó; el que dijo que Educación y Sanidad eran sus líneas rojas poco antes de detraer de ambas partidas 10.000 millones y el que juró sobre la Biblia que no abarataría el despido, necesitaba demostrar que, si se lo proponía y cerraba los ojos muy fuerte, era capaz de cumplir alguna cosa de su programa.

Los bienpensantes objetarán que la reforma no fue una estafa electoral en toda regla sino un simple error de cálculo, ya que al fin y al cabo, la economía se estaba recuperando y el conjunto de los ingresos tributarios repuntaron un 4% en 2015 hasta los 182.000 millones de euros, aunque en su mayor parte se debiera al cobro de sanciones y a liquidaciones de ejercicios anteriores. Y lo seguirían pensando de no haber visto a Rajoy el pasado mes de mayo -se supone que con algún avance de la recaudación ya en su mano- pasarse por el forro el compromiso de déficit y prometer otra rebaja de impuestos adicional “si los ingresos fiscales siguen aumentando como lo hacen ahora”. ¿Que qué pasaba en mayo para que Rajoy se desmelenara ante el Financial Times? Pues que estábamos a un mes de la repetición de las elecciones generales. Todo muy profesional, como pude apreciarse.

En definitiva, el nuevo Gobierno nacerá con una hipoteca multimillonaria a la que tendrá que hacer frente de inmediato. ¿Cómo? Pues adelgazando aún más el gasto público para que paguen el pato los de siempre o volviendo a subir los impuestos y que los de siempre sigan pagando el pato y los postres. Guindos, que en materia de agujeros es un lince, parece inclinado por lo segundo. En el deporte de usar la fiscalidad para ganar elecciones y no para corregir desigualdades siempre hemos tenido atletas de fama mundial.

8 Comments
  1. Pardinesa says

    Cuanto odio y inquina hacia un partido
    y hacia la persona de Rajoy
    Ni Felipe con hechos peores llego a sufrir este escarnio.

  2. Andres de la Plaza Gomez says

    Todos lo que se diga de este DESGOVIERNO en funciones es poco.SINVERGUENZAS

  3. sefer says

    Criticamos la abstención del PSOE pero…¿será posible que el ciudadano Felipe VI, con todo lo que está cayendo, encargue una nueva investidura a Rajoy, máximo responsable de la trama criminal PP? ¿Donde está la ética? ¿Aquí vale todo?.

  4. juanjo says

    Pardinesa. El otro día, alguien decía que la máxima corrupción consiste en haber votado y en seguir votando, pese a todo, a los políticos corruptos.

    Y en mi pueblo dicen que tan ladrón es el que coge las peras como quien sostiene el saco y arrea al mulo de carga.

  5. juanjo says

    o sea, Luis, sé fuerte.

  6. Pepe Grilo says

    Vergüenza de vivir en un país de ladrones institucionales.

  7. lois says

    la bajada de impuestos pudo representar un punto del pib y claro más deficit en realidad se acerca alos 10 mil millones cinco que sacaran de empresas y no se que mas y luego que citas peroa demas ya firmo guindos un pacto de reducionde deficit a tres años amarrando la austeriodad sino se suben impuestos a los de arriba

  8. Lafargue says

    Felipe, tras sus escándalos de corrupción, aquellas migajas de Juan Guerra, Malesa, Filesa y Time Sport, se fue al carajo. El PP de Rjaoy, que ha robado miles de millones a los españoles para financiarse ilegalmente gracias a la Gurtell, Bárcenas, Matas, rita, etc,etc,etc, seguirá en el poder de la mano del PSOE de los ERES andaluces, sus cómplices en la delincuencia orgnizada y únicos capaces de apoyar al partido mafioso que mantiene a Rajoy en el poder. Felipe debería haber pagado con cárcel ser el jefe de los GAL, pero pactó con Fraga y el elefante blanco del 23F librarse del talego y así librar a estos dos delincuentes del mismo destino (Ambos por lo anterior al GAL , lo de Montejurra, Vitoria, etc,etc). Rajoy, que sabe mucho de lo robado por el PP en la era AZnar de la que formó parta como ministro, debería desaparecer de la escena política como en su día Mister X, pero gracias a Susana de los ERes y ciudadanitos, seguirá otros cuantos años.

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