El PSOE estudia un trato diferenciado de sanciones para los 14 diputados rebeldes

Al fondo, el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, a la izquierda, junto a Mario Jiménez durante la reunión del Grupo Socialista celebrada ayer. / Javier Lizón (Efe)
Al fondo, el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, a la izquierda, junto a Mario Jiménez, durante la reunión del Grupo Socialista celebrada ayer. / Javier Lizón (Efe)

Mientras la Comisión Gestora que preside Javier Fernández trata de achicar las vías de agua abiertas en el PSOE y se va reduciendo el número de diputados que apuestan por romper la disciplina de voto, miembros de la dirección del PSOE, así como diputados y otros dirigentes van perfilando el régimen de sanciones a aplicar a los diputados "rebeldes". Según han confirmado fuentes del Grupo Socialista a cuartopoder, la idea que barajan es la de establecer tres categorías distintas a la hora de sancionar la indisciplina de los diputados.

El encargado de exponer ante el propio Grupo Parlamentario esta tesis fue el exsecretario de Organización socialista, Ciprià Ciscar, ayer, durante la reunión del mismo. Su propuesta consiste en tratar de un modo diferenciado por un lado a los 7 diputados del PSC, por otro a los militantes del PSOE que rompan la disciplina de voto y, en último lugar, a los independientes que hagan lo propio. En total, eran 14 los diputados que estaban dispuestos a mantener el "no" a Mariano Rajoy, pese al mandato del Comité Federal, máximo órgano entre congresos.

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Los 7 miembros del PSC son Meritxell Batet, Manuel Cruz, Mercé Perea, José Zaragoza, Lidia Guinart, Marc Lamuá y Joan Ruiz.. Junto a ellos, los dos parlamentarios socialistas de Baleares, Pere Joan Pons y Sofía Hernanz mantienen también su "no" a Rajoy, a pesar del mandato del Comité Federal del PSOE. De igual modo, Odón Elorza votará "no" a Rajoy, a diferencia de su compañero Patxi López, abonado hasta hace poco al "no es no" y compañero de escaño de Pedro Sánchez, el dimitido secretario general.

Otro de los principales lugartenientes de Sánchez, el ex secretario de organización, César Luena, ha decidido no saltarse el mandato del Comité Federal y votará asimismo con la mayoría de su grupo: abstención. La diputada aragonesa Susana Sumelzo o la gallega Rocío De Frutos, se han confesado también "rebeldes", así como las dos independientes, Margarita Robles y Zaida Cantero. En total, son 14 "rebeldes" confirmados y la posibilidad de que se sume uno más, concretamente, la diputada gallega Pilar Cancela.

La incógnita es saber qué hará el es secretario general, Pedro Sánchez, quien podría votar no en la primera votación que se celebrará esta tarde y, según se rumoreaba ayer desde su entorno, no volver a votar, porque planearía renunciar a su acta de diputado antes de la segunda votación. De no hacerlo, él sería el voto número 15 ó el 16.

Con respecto a los 7 diputados catalanes, habría que analizar su actuación y buscar la sanción enmarcándola siempre en el protocolo por el cual el PSC se vinculó como partido federado al PSOE en el año 1978. Desde el Grupo Socialista recuerdan que, a raíz de otra ruptura en bloque de la disciplina de voto de los diputados del PSC, durante el periodo en que Alfredo Pérez Rubalcaba fue secretario general, se puso en marcha una comisión bilateral para revisar el citado protocolo que rige la relación entre PSC y PSOE.. Los acontecimientos entonces se sucedieron hasta la dimisión de Rubalcaba y aquella comisión acabó durmiendo el sueño de los justos. La intención, en esta ocasión, es que no vuelva a ocurrir lo mismo, porque, como expresó ayer la propia gestora a través de un comunicado, se ha producido nuevamente "una ruptura unilateral de la unidad de acción". Pese al empeño puesto por la diputada y miembro de la dirección del grupo socialista, Meritxell Batet, en explicar en la reunión del Grupo que el PSC votará en contra, pero no tiene intención alguna de romper relaciones ni de modificar las actuales con el PSOE, la opinión mayoritaria es que, en esta ocasión, no puede quedar en nada la indisciplina de los 7 diputados catalanes.

Otro trato específico se reserva para aquellos diputados que son militantes del PSOE y se deben al cumplimiento de sus Estatutos. Para ellos no se descartan sanciones e incluso la expulsión del propio grupo parlamentario. Y, en último lugar, están los independientes que no han entendido el significado de formar parte de una lista cerrada y bloqueada de un partido.

Las sanciones que se apliquen definitivamente tal vez tardarán en llegar, pero ayer, durante la reunión del grupo ya se insinuó en más de una ocasión por parte de los asistentes que aquellos que argumentan que no pueden seguir el mandato del Comité Federal de abstenerse en la segunda votación de investidura de Mariano Rajoy, porque no quieren ser cómplices de un partido corrupto como el PP, están diciendo por pasiva que el PSOE lo es. "Por ello –aseguraba ayer tarde una diputada socialista– habrá que pedirles inmediatamente después de su indisciplina que abandonen sus cargos de responsabilidad... Y luego ya veremos si también se les pide que abandonen el grupo..."Se refería esta diputada a casos como el de Margarita Robles, presidenta de la Comisión de Justicia, o de Meritxell Batet, miembro de la dirección del Grupo Socialista.