Crece la convicción en el Grupo Socialista de que Sánchez renunciará a su acta de diputado

El exsecretario general del PSOE y diputado, Pedro Sánchez, ayer votando en el Congreso 'no' a Rajoy. / Chema Moya (Efe)
Pedro Sánchez, ayer, votando en el Congreso 'no' a Rajoy. / Chema Moya (Efe)

El nombre del exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez, anduvo de boca en boca durante todo el día de ayer entre los miembros del Grupo Parlamentario Socialista. Lo que en la jornada del miércoles era apenas un rumor, ayer fue tomando cuerpo hasta convertirse en certeza de la práctica totalidad del Grupo Socialista: "Sánchez renuncia mañana (por hoy, viernes) a su acta de diputado", repetían una y otra vez los parlamentarios. Incluso detallaban un calendario supuestamente diseñado por el exlíder del PSOE, quien, por cierto, se cuidó de no soltar prenda, mientras sus más allegados aseguraban, como mucho, que esa era solamente una posibilidad, pero que la decisión no estaba tomada.

Sin embargo, sus señorías apoyaban la teoría valiéndose del mencionado calendario: tras votar "no" ayer jueves, Sánchez presentaría su dimisión hoy viernes y concedería una entrevista  en una cadena nacional, que ya estaría pactada desde ayer y que se emitiría el domingo por la noche. En esa aparición televisiva y en horario de máxima audiencia, Sánchez explicaría "sus razones" y su intención de volver a presentarse a las elecciones primarias para ser elegido secretario general.

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En cuanto a los argumentos, que amigos y enemigos ponían ya en boca de Pedro Sánchez:  la coherencia, en primer lugar, que le impediría votar la investidura de Mariano Rajoy y, a renglón seguido, la lealtad al partido, que le impediría romper la disciplina de voto y ponerse en contra de una decisión tomada por el Comité Federal, máximo órgano entre congresos. Son argumentos que, incluso sus más activos "detractores" admitían que son "impecables". A nadie sorprendió el rumor convertido en noticia nunca confirmada por el propio Sánchez, quien, desde su escaño, escatimó ostensiblemente el aplauso al portavoz socialista, Antonio Hernando, otrora destacado lugarteniente del "sanchismo", de que Sánchez optará de nuevo a la secretaría general del PSOE. Si algo le conceden sus detractores es que es "un hombre correoso".

No obstante, estos detractores ponían en marcha automáticamente un reproche al exsecretario general. En palabras de uno de los diputados consultados por cuartopoder, "está dejando a los pies de los caballos a su gente, además de intentar sacarnos los colores a los demás, porque si votar abstención es indigno e incoherente, la mayoría del Grupo lo somos, a su juicio, y los que no lo son y le van a seguir hasta romper la disciplina de voto el sábado están siendo desleales para con el PSOE... En fin, que lo mires por donde lo mires, es una estrategia de diseño, para lanzar su candidatura, pero no tiene un pase para con su gente ...".