Plaza Idrissa Diallo: Quitarle la plaza al negrero para dársela al esclavo

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Cartel del acto del 6 de enero en la plaza Antonio López, que quiere cambiarse a plaza Idrissa Diallo. / Metromuster y Tanquem els CIE

BARCELONA.- Allá donde la Via Laietana da a su fin y nos damos de bruces con el Puerto de Barcelona, en la frontera entre el Barri Gòtic y el Born, nos encontramos con la Plaça Antonio López. Señorial, recoge riadas de turistas que bajan desde el centro histórico de Barcelona al mar, al puerto o a la Barceloneta. Antonio López, un industrial del siglo XIX que fue cofundador y presidente del Banco Hispano Central y que en 1878 fue nombrado Marqués de Comillas y Grande de España por el rey Alfonso XII. Uno más de todos aquellos que se enriquecieron a través del comercio colonial, con Cuba, un comercio que no se limitaba a las transferencias de productos, sino también de seres humanos, de esclavos. Un negrero.

Para Xavier Artigas, integrante de la productora audiovisual Metromuster, autora del famoso documental ‘Ciutat Morta‘ o de ‘Tarajal: desmontando la impunidad en la frontera sur‘, entre otros,  no tiene ningún sentido que esta plaza siga manteniendo este nombre con el que fue bautizada en el año 1884. «La plaça del negret», llamaban coloquialmente en Barcelona a este lugar. «La sociedad civil organizada llevamos años reclamando una revisión que incluya la memoria histórica en las políticas de la ciudad y del país, por ello, creemos que es urgente que se eliminen los homenajes y reconocimientos a personajes que no son dignos de ellos, un ejemplo es Antonio López, un esclavista y un ejemplo del racismo institucionalizado que durante siglos se ha perpetuado en este país», relata Artigas.

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Para el de Metromuster, además, «el espacio público de una ciudad determina la historia de quienes vivimos en ella a través de experiencias y recuerdos en esos lugares, no queremos que nuestras vidas se sigan relacionando con la de alguien que comerciaba con seres humanos». Por ello, a través del programa de participación ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona Decidim, tanto desde Metromuster como desde la plataforma Tanquem els CIE, recogen firmas para que se cambie el nombre de Antonio López a la plaza por el de Idrissa Diallo.

Diallo, un joven de 21 años de Guinea Conakry fallecido la noche del 5 de enero de 2012 en el CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) de Zona Franca, en Barcelona. Su muerte, pese a haber tenido lugar en dependencias del Estado, del Ministerio del Interior, nunca se investigó. La familia de Idrissa, en Guinea Conkary, ni siquiera fue informada oficialmente de su muerte. Los restos del joven se encuentran en el cementerio de Montjuïc, y se encontraron gracias a la labor de investigación de estos activistas. En Metromuster trabajan en un próximo documental que se prevé que se estrene este año 2018 y que relata el caso de Idrissa para que sirva de espejo de tantas vidas anónimas que llegan a nuestras fronteras y ciudades, sorteando y sufriendo todo tipo de políticas migratorias racistas.

Este documental, pretende ser un llamamiento a la acción contra las políticas migratorias del Estado español y la Unión Europea. Un grito. Los cineastas ya viajaron a Guinea Conakry e informaron a la familia de la muerte de Idrissa. La última parte del documental se rodará este febrero, cuando regresarán al país africano con los restos del joven, donde recibirá una ceremonia de despedida, el funeral que nunca tuvo en Barcelona, junto a sus familiares. Además, en el documental se incluirá la recogida de firmas que los activistas llevarán a cabo para reclamar al Ayuntamiento que el nombre de la plaza cambie a Idrissa Diallo. Para ello, tienen que recoger 15.000 firmas antes del 28 de febrero.

«No tiene por qué ser Idrissa el nombre de la plaza, pero tiene que ser reparador con respecto al nombre anterior, tiene que visibilizar a la otra parte, a la parte que ha sufrido estas políticas racistas durante tanto tiempo», describe Artigas. «La realidad de nuestra ciudad es que hay un movimiento social muy activo para el cierre de los CIE que es Tanquem els CIE, que nace, precisamente, a partir de la muerte de Idrissa Diallo aquella noche de reyes de hace seis años. Es pertinente ponerle el nombre a esta plaza de la persona que inició aquel movimiento», considera este integrante de la productora. «Simboliza la lucha antirracista en el momento actual», añade.

«Hemos conseguido todos los permisos por parte de la familia y del cementerio para exhumar el cuerpo de Idrissa y llevarlo a Guinea. En febrero haremos una ceremonia en su pueblo natal para enterrarlo allí. La recogida de firmas coincidirá con este acto reparador, no fue investigada su muerte, queremos reparar el daño causado a la familia y que esto sirva para denunciar las políticas racistas del Estado», prosigue Artigas.

Para ello, el próximo 6 de enero se celebrará un acto en la actual plaza Antonio López. Se llevará a cabo un simbólico cambio de la placa con el nombre del joven fallecido en el CIE, tomarán la palabra distintos colectivos antirracistas de Barcelona, como el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes o la plataforma Tanquem els CIE, habrá actuaciones musicales… «Es importante que en ese acto la gente se podrá hacer fedataria, podrá involucrarse activamente en la recogida de firmas de forma descentralizada, cuanta más gente, mejor», informa Artigas.

Laura Menna, de Tanquem els CIE, relata a cuartopoder.es: «Creemos que se tienen que cambiar todos los nombres de espacios de la ciudad que celebren la historia colonial de Catalunya, es una cuestión de memoria histórica y reparación. Nuestra propuesta es la de Idrissa, pero si otro colectivo racializado o de la lucha antirracista propone otro nombre, también nos parecerá bien». «Idrissa es un símbolo de las políticas de muerte del sistema de control migratorio, pero también de la resistencia migrante, de esas personas que siguen viniendo a Europa más allá de las vallas, las concertinas y las leyes racistas y criminales, esta persona encarna la historia de toda África que pasó por todo tipo de desiertos y calamidades hasta pisar suelo europeo», añade esta activista de Tanquem els CIE.

«Nombrar la plaza con el nombre de Idrissa es un homenaje a él, a su familia, a todas las personas que están en el CIE víctimas de políticas racistas, pero no sólo honrarles como víctimas, también como personas que tienen un potencial radical y revolucionario contra un sistema injusto», asegura Menna. Y es que la lucha por cerrar los CIE está más viva que nunca. El pasado 29 de diciembre moría un hombre argelino de 36 años en la cárcel de Archidona, reconvertida en CIE por el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido. Idrissa es un símbolo de la resistencia ante las políticas racistas españolas y europeas. El cambio de nombre de la plaza Antonio López por el suyo, un homenaje a todas las víctimas de la historia colonial y de las políticas migratorias que tantas organizaciones de Derechos Humanos denuncian como criminales. Quitarle una plaza al negrero, para dársela al esclavo.