IU urge a Podemos a diseñar una nueva confluencia en tres meses para las elecciones

Asamblea de cargos públicos celebrada este domingo en Zaragoza
Pablo Iglesias y Alberto Garzón junto a algunos asistentes a la Asamblea de cargos públicos celebrada en septiembre en Zaragoza. / Podemos (Flickr)

Ya empieza a materializarse la lista de nuevos propósitos para este año nuevo, que se presenta cargado de retos para la izquierda. En esto, Izquierda Unida urge a Podemos a diseñar una nueva confluencia en el primer trimestre de este año de cara al nuevo ciclo electoral que comienza en 2019 con las elecciones municipales y autonómicas y que culminará con las generales de 2020 –si no se produce un adelanto–. Así lo ha indicado la coalición en un documento al que ha tenido acceso cuartopoder.es y que será presentadao por Alberto Garzón a la Coordinadora Federal en la reunión de este sábado. Tanto el líder de IU como Pablo Iglesias desean un acuerdo marco que englobe las alianzas de sus fuerzas a nivel municipal y regional, aunque la negociación se encuentra en fase embrionaria. Los morados buscan liderar el espacio de confluencia y mantener su marca en las candidaturas de unidad popular.

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IU analiza de manera crítica, como viene haciendo desde hace meses , “el deterioro del espacio político de Unidos Podemos”, pero reconoce que la gestión del dilema catalán por parte de las fuerzas del cambio “probablemente ha contribuido a consolidar esa misma tendencia”. Sin embargo, se niega a pensar que es “un fenómeno inevitable” y llama a la unión en un momento en que “la fragmentación de la izquierda puede ser demoledora para el país”. La idea es que los retos electorales que se avecinan no les sorprendan con el pie cambiado y, en base a ello, consideran que “lo óptimo” sería rediseñar el marco de confluencia en el primer trimestre de 2018, antes de Semana Santa, justo cuando queda un año para que comience el nuevo ciclo electoral.

No obstante, desde IU se vuelve a manifestar el descontento, como ya hizo Garzón en el análisis anual de 2017, en cuanto a la visibilidad de su fuerza política o la democracia interna en la conformación de candidaturas de unidad popular con Podemos. “Es imposible pretender que se mantengan las misma formas que hasta ahora”, subrayan en el documento. “Es necesario insistir en que cualquier propuesta de confluencia debe partir del trabajo colectivo, desde abajo y que garantice la visibilidad justa de todos los actores”, indican, al mismo tiempo que subrayan que los procesos han de construirse “con mecanismos que garanticen el cumplimiento de los programas”. Esta ha sido una de las críticas de la formación respecto a la crisis de Ahora Madrid, donde fuentes del partido consideran que Manuela Carmena ha obviado varios aspectos del programa electoral.

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La coalición de izquierdas insiste en que las alianzas con los morados y el resto de fuerzas deben producirse “en torno a programas” y aclaran que serán “tan flexibles en la táctica como inflexibles en los principios”, entre los que se encuentran someter “cualquier acuerdo-marco de confluencia” al escrutinio de su afiliación. En Podemos, según fuentes internas, “hay un clima general de consenso” para mantener un espacio del cambio liderado por ellos en cada municipio y, en base a esto, creen que es importante imprimir su marca en las candidaturas de unidad popular. Siempre en una fase previa y a falta de que sea confirmado por el Consejo Ciudadano Estatal morado, estas mismas fuentes señalan que el nombre de Podemos buscaría convivir con las fórmulas existentes en las coaliciones de los distintos territorios.

Para Podemos las elecciones municipales que se avecinan son incluso más importantes que las regionales. Es en el ámbito local donde los morados deben reforzar su presencia y elegir las estructuras adecuadas para ello. La Secretaría de Organización que encabeza Pablo Echenique ha elaborado un nuevo reglamento que introduce cambios estructurales de cara a la renovación de los órganos municipales que está prevista para este año –en principio, para antes de verano–. Las Secretarías Generales y los Consejos Ciudadanos solo existirán en aquellas localidades que tengan un censo de militantes de círculos compuesto por menos de 50 personas para que solo se den “allá donde hay militancia que representar”. Seguirá existiendo la Asamblea Ciudadana Municipal y los círculos, lo que permitirá al partido concurrir a las elecciones. “Lo importante para Podemos es poder elaborar listas potentes”, añaden fuentes internas.

Las asperezas de las confluencias

Aunque hay una gran variedad en la configuración y el estado de las confluencias en municipios y regiones, es un momento de tensiones en algunos puntos clave. El cese de Carlos Sánchez Mato dejó al raso la separación en dos mitades de Ahora Madrid. De un lado, el sector más cercano a Carmena y los miembros Podemos, del otro, los concejales pertenecientes a IU, Ganemos y Madrid 129. El cese del que fuera concejal de Economía y Hacienda, una de las insignias de la coalición de izquierdas por su trabajo exitoso en combatir la deuda y lograr unas cuentas con superávit, fue un golpe difícil de encajar para IU. La coalición madrileña también mostró su descontento porque la alcaldesa no realizara una consulta a las bases sobre la línea a seguir por las medidas de Cristóbal Montoro y algunas fuentes internas hicieron más visible su preocupación por la fórmula de Podemos para reeditar Ahora Madrid.

En la Comunidad de Madrid, la planificada llegada del secretario de Análisis Estratégico y Cambio Político, Íñigo Errejón, tampoco es plato de gusto. En su momento, el acuerdo post-Vistalegre II entre el exportavoz e Iglesias para que éste se presentase a secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid, no fue recibido con agrado ni por IU ni por Anticapitalistas. La coalición de izquierdas ya ha programados sus propias primarias tanto para el Ayuntamiento como para la región para el próximo mes de mayo.

La cuestión catalana, en concreto la cita del 21-D, también ha dejado temblando algunas confluencias por conflictos que no se remiten a la relación de la coalición de izquierdas y la formación morada. Las fuerzas que conforman En Marea, Esquerda Unida y Podemos se separan cada vez mas de Anova, una formación cuyo carácter nacionalista y simpatías por la CUP han supuesto un escollo para Iglesias y “un error de planteamiento” en un momento en que la formación morada intentaba dejar clara su distancia con el independentismo.

Por otro lado, Andalucía sigue su propio camino en la construcción de un nuevo sujeto político que se encuentran negociando el coordinador general de IULV-CA, Antonio Maíllo, y la secretaria general de Podemos en dicha región, Teresa Rodríguez. Entre ambos existe una gran sintonía personal y política que facilitará la configuración de un nuevo espacio de izquierdas, que aspira a incorporar a fuerzas políticas y actores sociales, para hacer oposición al PSOE de Susana Díaz.

IU, descontenta con el papel de Unidos Podemos en el juego catalán

La coalición de izquierdas, en el documento que Garzón presentará este sábado, pone el acento en su preocupación por el desgaste electoral de su aliado, Podemos, mientras IU se ha mantenido estable en niveles más bajos. Reconoce la pérdida de “simpatía” del electorado por los morados en los últimos años y explica que Unidos Podemos es un espació político en “deterioro”, una tendencia que “probablemente ha contribuido a consolidar la gestión de la situación en Catalunya”. El análisis contrasta con las palabras de Echenique que, siendo más positivo, este miércoles comparó los datos actuales de las encuestas electorales con las elecciones del 20-D , cuando la formación morada acabó reuniendo más votos de lo que pronosticaban los sondeos.

De momento, las diferencias en el análisis entre ambas formaciones no se limitan solo a los datos electorales. La coalición de izquierdas considera que Unidos Podemos ha mantenido “una posición política correcta y adecuada durante la campaña electoral, con un candidato excelente como Xavi Domènech, acentuando el conflicto de clase y la cuestión social”, pero que el cambio de acento “se ha producido demasiado tarde y sin la existencia de un relato homogéneo mantenido en el tiempo” con “una propuesta clara y en positivo de la cuestión territorial”. Los de Iglesias de momento evitan la autocrítica y echan parte de la culpa a un enfoque interesado de los medios de comunicación.