El PP pide a Rajoy medidas más populistas y mayor gasto público para frenar a C’s

Reunión de coordinación del partido con los secretarios ejecutivos del PP
Reunión de coordinación del partido con los secretarios ejecutivos del PP, el pasado 9 de enero en la sede de la madrileña calle de Génova. / PP (Flickr)

Mariano Rajoy ha pedido a los suyos que no se crean las encuestas, ha repetido que extrapolar los resultados de Cataluña es un error y ha intentado, ante los miembros de la Junta Directiva Nacional del PP, restar credibilidad a los sondeos publicados este fin de semana por ABC y El País, que vaticinan que si hoy hubiese elecciones generales, Ciudadanos (C’s) se convertiría en la fuerza más votada y podría formar gobierno con el PSOE. Su público escuchaba y asentía, pero en los corrillos de Génova, se respiraba preocupación extrema, tanto antes como después de la intervención de su líder Rajoy.

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El presidente esgrime razones de “país”, de “Estado”, para explicar la actuación del gobierno ante el desafío soberanista; argumenta que la aplicación del artículo 155 de la Constitución era lo mejor y ha sido bueno para el país, pero que sus consecuencias las ha pagado el PP. A buen entendedor, pocas palabras bastan: ayer los dirigentes populares entendieron el mensaje de Rajoy de que las posturas populistas y demagógicas no son dignas de partidos de gobierno y mucho menos en el poder. Pero lo que piden por lo bajini y en corrillos, tanto en la sede del PP, como en los pasillos del Congreso de los Diputados, es, precisamente, políticas más populistas y menos alardes de responsabilidad de cara a las elecciones municipales y autonómicas.

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Si bien el rival histórico del PP ha sido siempre el PSOE, ahora, sus dirigentes se manifiestan mucho más preocupados por Ciudadanos (C’s), el gran beneficiado en las encuestas publicadas este fin de semana. Los populares creen que la formación de Albert Rivera se ha apuntado todo el mérito de la aplicación del artículo 155 de la Constitución por “falta de reflejos” y de “dialéctica política” del Ejecutivo. Uno de los asistentes a la Junta Directiva aseguraba, por ejemplo, que “parece que el 155 se aplicó por la presión de C’s, cuando la realidad es que ellos clamaban públicamente por la aplicación del artículo, pero cuando les preguntábamos cómo lo aplicamos, en qué áreas, por cuánto tiempo, etcétera… se limitaban a decirnos que eso era cosa nuestra, que para eso éramos gobierno”. La idea en todo caso es la imagen que dio C’s ante la crisis y la que no lograron dar el PP y el Gobierno, “porque parece”, añade esta misma fuente, “que lo aplicamos a empujones y con desgana, cuando la verdad es que no lo aplicamos hasta que no tuvimos el apoyo del PSOE, que costó lo suyo”.

Junto con el conflicto catalán, los correligionarios de Rajoy sitúan numerosas cuestiones en las que consideran que C’s pretende adelantarles, ya sea por la derecha, o por la izquierda, pero de forma fraudulenta y, en palabras de otro de los asistentes a la Junta Directiva Nacional del PP, “profundamente desleal”. Relatan cuestiones como la política exterior, y el discurso y la acción política en países como Venezuela o Cuba, en las que, según esta misma fuente, “pretenden hacer un discurso más duro que el nuestro, pero es sólo discurso, palabras… no tienen una estrategia política real, salvo parecer más duros y exigir más dureza al Gobierno”. Lo mismo sucede, en opinión de los consultados, en cuestiones de política económica y en políticas sociales: “El discurso suena mejor que la realidad, pero son palabras vacías e ideas irrealizables como gobierno en muchos casos… ¡Y ellos lo saben!”.

Los populares piden una respuesta ágil y la piden, en palabras de uno de sus dirigentes, “con el BOE en la mano”. Esperan de su líder y de su gobierno que tomen medidas y legislen para satisfacer a buena parte de los ciudadanos que les votaron en 2011 y que ya no les reconoce siquiera la buena labor económica. Uno de los diputados del PP, que prevé la pronta aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, pide a su gobierno que ponga tanto “mimo” en las medidas que habrá que “pagar como peaje a vascos y canarios”, como en otras que puedan atribuirse netamente al PP y a su gestión y que tengan réditos electorales para los populares. Este mismo diputado sentencia “no es cuestión de estar aquí ahorrando y ajustando para que luego se lo gaste el próximo que venga a gobernar… ¿Qué tal si somos nosotros quienes empezamos a dar alegrías?”.