García Castaño: “Los municipios necesitamos del Gobierno cambios en la regla de gasto”

  • Entrevista al concejal de Economía y Hacienda de Madrid
  • Presupuestos municipales, contrataciones, moción de censura...

Escaso medio kilómetro separa el Congreso de los Diputados de las dependencias del Ayuntamiento de Madrid situadas en la Calle Alcalá 45, en las que se encuentra, entre otros, el despacho del concejal de Economía y Hacienda, Jorge García Castaño (Donosti, 1977). La política española, desde hace meses, es una montaña rusa. El Congreso, ayer, primer día del debate de moción de censura contra Mariano Rajoy, era un hervidero. El fin de Rajoy como presidente. Micrófonos, cámaras, periodistas intentando narrar al minuto una jornada larga y sorprendente, imprevista. Más allá de esto, la ciudad, Madrid. Turistas que, ajenos al devenir político del Estado, aprovechan el clima primaveral para conocer la capital, sacarse fotos y estrenar los conjuntos veraniegos. Es mediodía, hace calor.

Escaso medio kilómetro. Del Legislativo estatal al Ejecutivo municipal. Más allá de la extraña situación política que a nivel estatal se está viviendo, los ayuntamientos, paso a paso, siguen gestionando el día a día, las instituciones más cercanas a la ciudadanía. En medio de tanto ruido, los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid se encuentran en pleno trámite. Hace tres años que Manuela Carmena, de la mano de Ahora Madrid, llegó al Consistorio de Cibeles. Durante este tiempo, los equipos económicos liderados por Carlos Sánchez Mato, primero, y García Castaño, después, han reducido drásticamente la deuda de la capital y han incrementado en un 55% por ciento el gasto social, si se aprobaran los presupuestos de este año, que se encuentran en tramitación y que ya han sido aprobados, por unanimidad, por la Junta de Gobierno.

El año que viene tocan elecciones municipales, los grandes grupos mediáticos y poderes fácticos no ven con buenos ojos un gobierno de izquierdas en la capital. Las acusaciones de contratos irregulares al Ejecutivo de Carmena copan algunos titulares durante las últimas semanas, mientras que la labor por la transparencia del Consistorio ha sido una de sus prioridades, según nos cuenta este concejal y se puede comprobar en la web del Consistorio. De todo esto, hablamos en cuartopoder.es.

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— Es inevitable hablar hoy de política estatal, evidentemente. El actual gobierno de Rajoy parece agotado. ¿Qué prioridades y cambios del próximo Gobierno espera de cara a las ciudades, a los municipios?

Un nuevo Gobierno tiene que devolver la autonomía local

— Necesitamos un nuevo gobierno que teja un camino para que, a medio plazo, se celebren unas elecciones limpias y cambiar cosas que hemos visto que han pasado en la Justicia, en la Fiscalía, RTVE y, en cierta medida, también en la autonomía local. Creo que un nuevo Ejecutivo tiene que tener la voluntad de sentarse, rápidamente, con Abel Caballero, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), y hablar de cosas muy concretas, como la regla de gasto y devolver, en parte, la autonomía local. Es una prioridad.

— En febrero conocíamos que, tras la presión municipal, Montoro daba su brazo a torcer y permitía a los ayuntamientos reinvertir el superávit, el remanente del 2017, en 2018. ¿Cómo se ha notado esto en estos presupuestos que están en tramitación?

— Hemos podido llegar al techo de las posibilidades que nos da ese superávit y hemos llegado a un presupuesto de 986 millones, contando las inversiones financieras sostenibles, es decir, el superávit del año pasado y el resto de inversiones. Estas inversiones se ejecutan en dos años y ahora será más fácil. Había un segundo compromiso, sentarse a estas alturas de año con la FEMP para ver la regla de gasto y que ese cambio en la regla de gasto tuviera efecto este mismo año. Es prioritario para quien sea ministro de Economía sentarse a negociar la regla de gasto con los municipios. Si siguiera Montoro, también tendría que cumplir su propio compromiso.

— Ahora Madrid llegó al poder con una promesa de que los presupuestos serían participativos. ¿De qué manera la ciudadanía de Madrid ha podido participar en la elaboración de estos presupuestos que se encuentran en tramitación?

— Por muchas vías, una parte de los presupuestos se decide en votación en los presupuestos participativos. También hay una parte que se concierta con organizaciones y entidades sociales de todo tipo, ahí está la parte del reequilibrio territorial. Cuando planteamos las inversiones en los distritos, nos dirigimos, por ejemplo, a los colegios, escuelas infantiles, AMPA… y acordamos inversiones para que se realicen al año siguiente. Hay una gran parte de los presupuestos que se deciden así. Lo más visible son los presupuestos participativos, pero la mayor parte se concierta con colectivos y grupos sociales de esta ciudad.

— Los ingresos de este año, según su presentación, han crecido en 61 millones de euros. El mayor crecimiento ha sido en impuestos indirectos y tasas. Los indirectos han bajado. ¿Cómo se ha diseñado esto? ¿Cuáles han sido las prioridades?

—  Tenemos bastantes restricciones en el aspecto de los ingresos, la normativa es muy restrictiva y podemos movernos e innovar bastante poco desde los ayuntamientos. Por otro lado, la regla de gasto de Montoro también afecta a los ingresos, si bajamos los ingresos, nos baja el techo de gasto. Ciudadanos muchas veces miente cuando dice que, si tenemos techo de gasto, bajemos los impuestos. Miente porque si bajásemos los impuestos, nos bajaría el techo de gasto todavía más y sería una situación inviable para el Ayuntamiento.

En todo caso, estamos llevando distintas políticas de ingresos, se bajó, por ejemplo, un 7% el IBI residencial a todos los edificios residenciales de Madrid; se actualizaron los valores catastrales para los barrios que más vieron cómo se afectaba los precios de sus viviendas por la crisis, que son los barrios más desfavorecidos; se han tocado los impuestos sobre vehículos de tracción mecánica en sentido de una fiscalidad más verde y las tarifas han mejorado para actividades deportivas. Creemos que podemos hacer más si hubiera una modificación de la regla de gasto.

— Y han aumentado en casi 700 millones los gastos. ¿Se aumentan los gastos y disminuyen los ingresos?

— Una parte de los gastos financieros, pago de la deuda y otras cuestiones, tiene un impacto productivo en el presupuesto. En este sentido, se refuerza el sector público municipal: Empresa Municipal de Transportes, Funeraria, Empresa Mnicipal de la Vivienda… Nos planteamos también cosas nuevas que hacer, como apoyar con garantías a sectores del sector creativo y cultural, poner 50 millones para garantizar crédito en inversiones para la transición energética e introducir capital para el emprendimiento con impacto social y medioambiental. Eso le da un impacto más productivo al gasto financiero y no computa en regla de gasto. De esta manera, lo hemos conseguido. Si hubiera un cambio de Gobierno de España que mejorara las políticas para los municipios, podríamos mejorarlo bastante.

— El gasto social, con estos presupuestos, desde el 2014 habría aumentado en un 55%. Hablar de números es muy frío, ¿cómo lo nota la ciudadanía de Madrid?

Ha crecido mucho el gasto en vivienda, en donde veníamos de la nada

— Hay distintas cuestiones. En escuelas infantiles, por ejemplo, ahora son más baratas para el ciudadano y más caras para el Ayuntamiento porque tienen más calidad, menos niños por aula, los concursos de gestión no se basan en el precio, el precio del comedor no se puede alterar… Ahí hay gasto, sin duda. En inversión para personas mayores: hemos crecido un 20% desde que hemos llegado. La intervención social ha crecido, también el número de ayudas y en emergencia, como a personas refugiadas. Siempre esto se minusvalora en el presupuesto, la derecha quiere ver inversión, pero para nosotros es importante y se nota. Ha crecido también mucho el gasto en vivienda, en donde veníamos de la nada. Seguro que podemos esforzarnos más, pero creo que son impactos que se ven en la ciudad.

— También es concejal del Distrito Centro. ¿Cómo se combate el fenómeno de los pisos turísticos?

— Todas las grandes ciudades estamos teniendo impactos muy importantes en vivienda. En parte tienen que ver con el turismo, en parte con la creación de vehículos para la inversión, para la fiscalización, globalización… Nos hemos visto obligados a regular porque nadie regulaba, nos habría gustado que hubiera regulado la Comunidad de Madrid y el Estado. Hace poco, desde la FEMP hemos pedido a la Unión Europea que regule una normativa básica que dé garantías a las normativas que hacemos en otras administraciones, porque luego hay una ligitiosidad enorme.No tenemos competencias fundamentales en vivienda, en turismo… Necesitamos refuerzos. Aún así, vamos a sacar un plan especial que tendrá un cierto impacto.

— El gasto en políticas de género y diversidad crece, con estos prespuestos, un 37% y en atención a la violencia de género un 47%. ¿En qué se concreta esto?

Hemos adelantado dinero contra la violencia de género por la indefinición del Gobierno

— Hay varias patas importantes. Estamos creando espacios nuevos de igualdad, son equipamientos nuevos que llevan gastos y las prestaciones de abogados, psicólogos, entidades que dinamizan y dan cursos… Eso cuesta dinero. Seguiremos desarrollando equipamientos nuevos. Hay una partida que está muy conectada con el movimiento feminista que recibe financiación nuestra para prestar servicios. En el combate a la violencia de género, crecemos en el presupuesto porque, con la indefinición de los Presupuestos Generales del Estado con respecto a poner dinero para el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, hemos puesto el dinero desde el Ayuntamiento por delante. Eso está garantizado en el presupuesto de Madrid por el Ayuntamiento, esperamos que el nuevo Gobierno de España cumpla en lo relativo a esto.

— Su antecesor, Carlos Sánchez Mato, fue muy beligerante con Montoro. De alguna manera, eso derivó en el cese de este por parte de la alcaldesa. ¿Fue una medida muy drástica de Carmena?

— Hay una parte que yo no viví en primera persona porque no estaba en las negociaciones. Hubo una discrepancia sobre un Plan Económico y Financiero que tenía que presentar el delegado de Economía y Hacienda. Yo no voy a comentar mucho sobre esto, pero sí quiero decir que en este presupuesto hay aportaciones muy importantes de Sánchez Mato y de todos los concejales que en su momento no vieron claro el Plan Económico y Financiero. Nuestra intención es seguir por esa vía. Creo que en estos años hay una apuesta económica de Ahora Madrid que va más allá de Sánchez Mato o de mí y que se verá en el futuro: hemos sido responsables con el dinero público, reducido gastos faraónicos, aumentado el gasto social y apostado por el reequilibrio territorial dentro de la ciudad. Esto ya es reconocible y será más reconocible en el futuro más allá de quién esté al frente de la Concejalía.

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García Castaño. / Ayuntamiento de Madrid

— Desde hace algunas semanas, determinados medios de comunicación están poniendo en duda la legalidad, legitimidad y la forma en la que se conceden subvenciones o contrataciones por parte del Ayuntamiento. Sobre todo, esto se da con empresas de economía social y solidaria. ¿Cómo es este proceso de contratación?

Somos el Ayuntamiento que tiene mejor política de contratación de España

— Creo que a determinados medios lo que les interesa es que Ciudadanos gobierne esta ciudad o, que al menos, no gobernemos nosotros, están en su derecho de hacerlo. Llevan toda la legislatura diciendo cosas muy extrañas. Generalmente, pasa la tormenta, llevamos nuestros objetivos adelante y no pasa nada de todas sus predicciones. En este tema concreto, en este Ayuntamiento hay un incremento muy fuerte de contratos abiertos, más del doble, de lo que había antes. En contratos menores, estamos en en una cantidad semejante a lo que había antes, un porcentaje residual del presupuesto, un 0,47%. Pero, además, en esos contratos menores, la transparencia es total y absoluta, antes no había más que una cantidad global delimitada por área para este tipo de contratos, ahora nosotros damos cada contrato, la fecha, el objeto, el importe, el adjudicatario…

Estos contratos, además de por la intervención general del estado, están fiscalizados por un nueva oficina antifraude del Ayuntamiento. Además, vamos a un nuevo modelo de control interno, vamos a ser pioneros en el tema. Además, hay una modificación en la norma de contratación pública que baja el importe máximo de estos contratos, que también introduce una nueva regla por la que un mismo beneficiario no se podrá llevar más de un contrato para evitar el fraccionamiento. Creo que somos el Ayuntamiento que tiene mejor política de contratación de España y seguramente una de las mejores administraciones. Si nos comparamos con la Comunidad de Madrid, no hay color. Lo que hay de fondo es un ataque ideológico contra la economía social, y la vamos a seguir apoyando sin duda. Estos ataques no van a atacarnos de esta línea ideológica y programática nuestra.

— ¿Qué porcentaje de los contratos del Ayuntamiento de Madrid son públicos?

— El porcentaje de contratos abiertos es del 97%, si lo comparamos con otras administraciones, o la más cercana, la Comunidad, sacaremos conclusiones.

— ¿Tiene datos de la Comunidad de Madrid en este aspecto?

— Hay algunos trabajos periodísticos e informáticos para desentrañar lo que contrata la Comunidad. Parece que dentro del presupuesto que se contrata hay 20 veces más de contratos fuera de concurrencia en la Comunidad que en el Ayuntamiento.

— Hay determinados medios que tienen la voluntad de que Ahora Madrid no sea quien gobierne. ¿Cómo puede la ciudadanía contrastar estas «informaciones» a través de las herramientas de transparencia del Ayuntamiento?

— En el portal de transparencia lo ponemos todo. Esto que parece periodismo de investigación de algunos medios es tan fácil como coger los documentos que colgamos nosotros mismos en el portal de transparencia. Hemos hecho un streaptease muy importante en este sentido desde que estamos en el gobierno, nos habíamos comprometido a hacerlo. Creo que la ciudadanía tenemos que leer y apoyar otros medios de comunicación que están comprometidos con la comunidad y la ciudad. Hace falta más prensa municipal en Madrid, no menos.

— Veíamos cómo hace unas semanas Lula entraba en prisión en un proceso impulsado por corruptos. Ahora todo se convierte, desde determinados discursos, en corrupción, se iguala lo real con lo ficticio a través de ruido. ¿Es una nueva manifestación del poder para mantenerse en el mismo?

La corrupción ha sido consustancial al régimen que ha gobernado

— Todo vale, absolutamente todo. En el caso de Lula es obvio, el apoyo del Gobierno del PP al golpe de estado en Brasil es bochornoso. La corrupción ha sido consustancial al régimen que ha gobernado y que está en sus últimos momentos en este país. No gobiernan pese a la corrupción, gobiernan gracias a la corrupción y el clientelismo. Por eso es tan importante un momento de regeneración y de construir un nuevo país y una nueva institucionalidad.

Estamos viendo que Ciudadanos no iba de eso, iba de otra cosa, es un mecanismo de sustitución dentro de la derecha, una herramienta nueva de los viejos oligopolios. Estamos en un momento en el que están por definir los viejos campos políticos y en qué anda cada uno. Lo que parece claro es que la descomposición del bloque de poder que ha gobernado en Madrid durante tanto tiempo es evidente. Ya veremos si es una descomposición de este bloque o una reconfiguración, que es a lo que están jugando los poderes profundos.

— Esta semana, Ahora Madrid y PSOE votaban en contra en el Ayuntamiento de una comisión de investigación de este tema de las contrataciones. A raíz de esto, el PP lo va a denunciar a la Fiscalía. ¿Por qué votaron en contra? ¿Qué recorrido tiene esta denuncia?

— El PP anda dando fuego de cobertura a su situación tanto en la Comunidad como en el Estado. En cuanto a la comisión, planteamos que el resto de partidos, al igual que cualquier persona en el portal de transparencia encuentra la política de contratación, tienen los expedientes, tienen la comisión de vigilancia de las contrataciones, tienen las comisiones ordinarias, tienen los plenos, está la Cámara de Cuentas, el Tribunal de Cuentas, la oficina antifraude, los medios de comunicación que tenéis que fiscalizar la política del Ayuntamiento… Todo esto lo tienen encima de la mesa. Además, no han planteado ningún tipo de irregularidad en la política de contratación, lo que han planteado son sospechas infundadas que supongo que será lo que han llevado a la Fiscalía Anticorrupción. Están en su derecho de hacerlo, me parece un intento patético de silenciar otras situaciones y no tendrá recorrido.

— Último año de la legislatura, el año que viene vuelven las elecciones municipales. ¿Temen que esto haga que el PSOE tenga una actitud beligerante de cara a aprobar los presupuestos de Ahora Madrid?

En Madrid sólo podremos gobernar si PSOE y nosotros nos ponemos de acuerdo

— Eso, que tradicionalmente era así en las legislaturas, creo que está cambiando. Lo que espera la gente, sobre todo en la Comunidad de Madrid, donde los campos políticos están bien definidos, es que nos entendamos. En Madrid sólo podremos gobernar si PSOE y nosotros nos ponemos de acuerdo, no hay otra posibilidad. No puede haber ni mayorías alternativas, ni que uno de nosotros elimine al contrario, por ello nos tenemos que entender y colaborar. Si no es porque nos queremos, que sea por el interés, yo además creo que tenemos que querernos y estamos trabajando en esa línea. Apoyábamos la investidura de Gabilondo que no llegó a celebrarse, apoyamos la de Sánchez sin pedir nada a cambio…

Creo que los votantes progresistas necesitan una inyección de moral en esa línea, que PSOE y nosotros vamos a dar la pelea por ganar y gobernar y si puede ser conjuntamente mejor que mejor. Hemos dado una pelea muy importante juntos en la FEMP para que el Gobierno del PP tuviera que ceder en lo de la reinversión del superávit. Los municipios esperamos y necesitamos del nuevo Gobierno, si lo hay, cambios en la regla de gasto y en financiación local. Por supuesto, respeto los procesos del PSOE y tendrán que decidir ellos si apoyan o no nuestros presupuestos.

— Hay ciertas críticas de las bases de Ahora Madrid de cómo se ha estructurado esta organización y consideran que hay distancia en la toma de decisiones entre el equipo de gobierno y las propias bases. ¿Cómo valora esto? ¿Qué se ha hecho mal en este sentido durante estos tres años?

— Creo que el peor momento que hemos pasado fue hace unos meses cuando había cierta indefinición en algunos proyectos y eso hacía que hubiera gente impaciente y defraudada. En los últimos meses están cogiendo velocidad algunos proyectos y esto se está solventando. También creo que esto les pasa a todos los gobiernos, a mitad del mandato hay un momento de indefinición, no se sabe muy bien hacia dónde van los gobiernos. Creo que estamos consiguiendo un mejor entendimiento entre todos los sectores. No creo que tengamos que convertirnos en un partido al uso, no cabría en nuestro ecosistema, tenemos que ir hacia un nuevo sujeto político y social más difuso.

Considero que ahora viene el momento clave: la culminación de los proyectos de la legislatura, una mayor interlocución con los actores sociales de la ciudad y una mejora del pulso interno dentro de Ahora Madrid nos llevará a recuperar las confianzas perdidas y a ganar las elecciones. En todo caso, la gente puede estar en desacuerdo con la velocidad, pero no con la dirección en la que vamos. No creo que nadie de nuestro proyecto quiera girar y volver a las políticas de Esperanza Aguirre o Begoña Villacís.

— Vemos cómo los medios de la derecha atacan al gobierno de este país. ¿Cómo debe Ahora Madrid conectar con las clases populares que también leen estos medios?

Ahora Madrid tiene que ser todo lo que era en 2015 y más, y más transversal

— Creo que acabando de gestionar lo que tenemos que gestionar, que se terminen de ver los cambios que estamos haciendo, que son muy importantes, sobre todo en distritos del sur y del sureste. En los presupuestos damos datos de reequilibrio territorial, es algo clave aunque algunas veces nos lo hayan afeado. Creo que es importante cuidar y mejorar la pluralidad interna, pero no nos podemos quedar en eso sólo. Ahora Madrid tiene que ser todos los espacios políticos que éramos en 2015 y más, y más transversales. Tenemos que llegar a espacios políticos que podían tener miedo a lo que hiciéramos en el gobierno pero que han visto que nuestra gestión ha sido eficaz. Esos sectores, en un segundo impulso, nos pueden ayudar. Ahora tenemos que organizar una campaña capaz de ser capilar en el territorio y de unificar a sectores sociales y ser un catalizador. Más transversalidad y cuidar la pluralidad.

— En relación a esto, con respecto a los movimientos sociales, hay nerviosismo por la situación del Centro Social La Ingobernable…

— La situación es que el edificio estaba cedido a la Fundación Ambasz para hacer un museo. Nosotros no creemos que ese tenga que ser el proyecto para el edificio y estamos trabajando para resolver ese convenio. Por otro lado, hay un análisis conjunto del tejido vecinal de la zona, de movimientos sociales y de la Junta de Distrito del Centro de que el edificio debe ser un equipamiento híbrido donde haya parte pública, donde tengan espacio las organizaciones sociales y vecinales, las AMPA… Ahora, queda un trabajo administrativo que hacer para acabar de resolver la etapa anterior del edificio.

— Por último, la Operación Chamartín. Asociaciones vecinales de las zonas afectadas no la ven con buenos ojos y tampoco dentro del propio equipo de gobierno de Ahora Madrid…

— Yo no he estado dentro del proceso, no puedo hablar con detalle. Lo que tengo claro es que el proyecto final ha mejorado con respecto al proyecto inicial. Seguro que se puede mejorar más. Pensar que nosotros podemos definir una operación radicalmente distinta sin contar con los propietarios ni con la Comunidad, quien tiene que aprobar la modificación del plan general, no es realista. Si no hacemos nosotros el cambio, puede que en un futuro otro gobierno haga otra cosa. Creo que es importante que culmine en esta legislatura la definición básica de la operación.

Seguramente hay una crítica en relación al reequilibrio territorial, y mira que hemos hecho muchas cosas. De cara al próximo mandato de Ahora Madrid, tendremos que afrontar una intervención urbanística potente en el sur y el sureste de Madrid, seguramente con el río como eje de la misma, esa puede ser una crítica por lo de Chamartín. Como operación en Chamartín, en el norte de la ciudad, creo que ha mejorado mucho en cuanto a movilidad, vivienda pública, equipamientos, zonas verdes… Hace falta hacer una intervención urbanística reequilibradora en el sur.