Lorena Morales (PSOE): “Queremos que Ahora Madrid se moje contra la prostitución”

Durante la mañana del pasado jueves, a Lorena Morales (Madrid, 1982) le sonaba el teléfono más de lo normal. Ya estaba circulando por medios y redes sociales el vídeo donde una concejal del PP de Pinto aseguraba en medio de un pleno que a los hombres con "discapacidad" o que "han nacido feos" no les queda "otro remedio" que recurrir a la prostitución. Morales es concejal de la localidad y, además, secretaria de Igualdad del PSOE de Madrid. Durante la sesión, se estaba debatiendo una moción que ahondaba en la necesidad de abolir esta práctica y ayudar a las mujeres a encontrar alternativas laborales. Es parte de la cruzada de los socialistas contra la prostitución, que consideran "uno de los rostros más crueles de la feminización de la pobreza".

Cuando se trata de feminismo, esta socialista habla sin tapujos ni eufemismos. Dice  "puteros" y no "clientes" y se refiere a los "vientres de alquiler" y no a la "gestación subrogada". Sabe que luchar contra la violencia de género exige reforzar todos los pilares de la cadena de protección, desde la formación de los jueces hasta las condiciones laborales de las trabajadoras que atienden a las víctimas en las (pocas) casas de protección.

— Nuevo Gobierno con 11 ministras de 17 carteras. Imagino que su valoración será muy buena. En términos de igualdad, ¿a qué abre la puerta el cambio de Ejecutivo?

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—Mi valoración es muy positiva. Que la ministra de Igualdad sea la vicepresidenta ya nos habla de la transversalidad que se pretende implantar respecto a la perspectiva de género. Abre la puerta a que la primera ley que sea presentada y votada sea la formación de los jueces en violencia de género, como ha ocurrido, a que se aplique el pacto de Estado, a que se levante el veto que nos puso Rajoy a la Ley de Igualdad Laboral y la Ley de Igualdad Retributiva. En definitiva, recuperar la vanguardia de los derechos de las mujeres, que en los últimos seis años habían retrocedido.

— En el último pleno de Pinto, su localidad, la concejal del PP Rosa María Ganso hizo unas declaraciones polémicas sobre la prostitución, ¿le sorprendió?, ¿de qué trataba la moción sobre la que debatían?

"Me parece despreciable que Ganso se ampare en la fealdad para justificar el abuso hacia las mujeres"

El PSOE es un partido abolicionista, así lo recogimos en nuestro 39 Congreso. Consideramos que la prostitución es una de las peores formas de violencia contra las mujeres, uno de los rostros más crueles de la feminización de la pobreza. No queríamos que quedase en la teoría, así que lo llevamos a la práctica a través de una ordenanza en el Ayuntamiento de Madrid y de mociones en el resto de municipios. Las declaraciones en sí sí me resultaron sorprendentes por el hecho de que se hagan en una institución. Pienso que hay una parte de la sociedad que cree lo que dice la concejala, pero no me deja de parecer despreciable que se ampare en la fealdad para justificar el abuso hacia las mujeres, que nos reduzcan a la mera condición de un objeto para satisfacer los deseos sexuales de los hombres. Que se oiga en un pleno municipal refleja el machismo que sigue imperando y que tenemos que seguir combatiendo.

— El PSOE está siendo más tajante en la apuesta por el abolicionismo que otras formaciones que se declaran feministas como puede ser Ganemos o Podemos y sus confluencias.

En el arco político somos el único partido con papeleta de voto propia que se declara abolicionista.  No alcanzaremos la igualdad de género mientras haya hombres que crean que pueden seguir usando y explotando a las mujeres para satisfacer sus deseos. Somos el tercer país en consumo de prostitución y les pedimos a los demás partidos que se mojen. Es difícil que las ordenanza, mociones y leyes salgan adelante mientras sigamos siendo el único partido abolicionista.

—  ¿Qué propone exactamente el PSOE de Madrid con respecto a la prostitución?

Crear planes de ayuda a todos los niveles de prostitución para que las mujeres tengan una vida digna.  También programas de educación y sensibilización a toda la sociedad, pero especialmente enfocados a los chavales. Estamos viendo un incremento importante en el consumo entre la gente joven. Lo ven como una forma de ocio más. También pedimos su complicidad a los medios de comunicación y, desde luego, como administración no contratando publicidad con medios que publiquen prostitución. Por último, sancionar a proxenetas y a puteros. Nunca a las mujeres en situación de prostitución porque bastante tienen con su situación.

De la moción me sorprende que Ciudadanos se abstenga, el PP vote en contar y Ganemos se abstenga teniendo a Podemos dentro, que se declara feminista. Me pregunto si va a ocurrir en toda la Comunidad de Madrid lo mismo, con todas las mociones y con la ordenanza que se está presentado en el Ayuntamiento, donde Begoña Villacís ya está intentando boicotear el debate de la ordenanza en el pleno. Puri Causapié ya le ha pedido amparo a Manuela Carmena. Veremos cómo responde. Sí consideramos que es importante que el ayuntamiento de Ahora Madrid se moje.

— Puteros, sin eufemismos. No habla de clientes de prostitución.

Las cosas hay que llamarlas por su nombre. Si es crudo y duele, más duele que estén abusando y explotando a mujeres. No hay que utilizar palabras bonitas para ocultar la realidad. El que consume prostitución es un putero y el que explota a las mujeres es un proxeneta y un traficante.

— Todos sabemos dónde está la prostitución. Está muy visibilizada. Uno pasa por la calle Montera y es imposible no ver esa realidad, ¿por qué no crea alarma social?

Creo que es por varios factores. En primer lugar, el machismo nos inculca que el cuerpo de las mujeres está para satisfacer los deseos de los hombres. Se nos dice que las prostitutas cumplen una especie de función social. Además, todos los fenómenos que sufren las mujeres parecen que importan menos. Otro factor es que la inmensa mayoría son extranjeras. ¿Cuántas veces pasamos por la calle Montera y las vemos como si fueran parte del mobiliario? No nos preguntamos si estarán sufriendo o si son víctimas de las mafias. Pasamos de largo. Son mujeres extranjeras de países pobres, aunque las tengamos al lado, sentimos que nos quedan lejos.

— ¿Y a nivel institucional? ¿Por qué no se puede hacer nada?

Porque hay un Código Penal que hay que reformar. Lo reformó Gallardón cuando estaba en el Ministerio de Justicia y realmente liberalizó la prostitución. En España es legal, incluso, lucrarse con el ejercicio de la prostitución de una tercera persona, que es lo que mucha gente no sabe. Lo único que es ilegal es explotar a personas en unas circunstancias concretas que son muy difíciles de demostrar. Por tanto, es muy difícil perseguir también la trata. Veo complejo que se pueda modificar hacia el abolicionismo porque somos el único partido en el arco parlamentario que se declara en ese posicionamiento. En el pacto de Estado contra la violencia de género, el PSOE pidió que la prostitución se incluyera como una forma de violencia hacia las mujeres y fueron los votos de Unidos Podemos y Ciudadanos los que permitieron que quedaran fuera.

— ¿Y ahora que el PSOE está en el Gobierno veremos alguna iniciativa legislativa para frenar la prostitución?

Estoy convencida de ello. El problema es que estamos en minoría.

— Hay muy pocos datos de quienes son los puteros y, sin embargo, ellos son el origen de que exista la prostitución, ¿cuál es el perfil y por qué se estudia tan poco?

Creo que se estudia tan poco porque hay poco interés. Si no lo consideramos un problema, poco vamos a estudiar. Nunca se ha puesto el foco en los puteros. Sabemos por los pocos estudios que han llevado a cabo oenegés especializadas que las edades son muy variadas y da igual la clase social. Cada vez se consume prostitución más joven y de manera más habitual. Hay un dato que dio la asociación APRAMP, que es un referente en Madrid, que me llamó la atención. Contaban que los chicos comienzan tan jóvenes, que se encontraban grupos de chavales que juntaban la paga que le daban los padres y cada uno consumía prostitución una vez a la semana. Llegamos hasta ese punto. No estamos poniendo ninguna herramienta para mostrarles que hay otro modelo de sexualidad que el que enseña el porno y que se consume con solo un click en el ordenador.

— Ahora se habla también de la figura de la “asistente sexual”, mujeres que ofrecen servicios sexuales a personas con discapacidad.

Me sigue pareciendo una excusa. Yo tengo un hijo con discapacidad y no creo que esta discapacidad justifique el abuso hacia una mujer. La estás cosificando para satisfacer tu deseo, tengas discapacidad o no.

— Otro tema que tienen muy estudiado son los vientres de alquiler, ¿por qué no les convence la propuesta de Ciudadanos?

"La propuesta de Ciudadanos sobre los vientres de alquiler es terrible y no es altruista"

Estamos totalmente en contra de los vientres de alquiler. Es la explotación reproductiva de las mujeres. Volvernos a cosificar y mercantilizar. La propuesta de Ciudadanos me parece terrible. En primer lugar, no es altruista. Incluyen el concepto de compensación resarcitoria, que incluye lucro cesante, todos los gastos derivados del embarazo y proveer unas condiciones idóneas antes, durante y después del parto. Estos tres conceptos mezclados sin un límite económico pueden ser una bomba. Tampoco se incluye una antigüedad de residencia a las mujeres, con lo cual podemos tener el caso de Grecia, mujeres pobres viniendo de otros países para gestar por esa compensación resarcitoria que les ofrezcan por contrato los compradores.

Además, se nos arrebata el propio hecho del embarazo. Dicen que los subrogantes gestan a través de nosotras. Si pasado el plazo para abortar esa mujer se arrepiente, va a tener que aguantarse. Además, a los niños se les niega poder conocer sus orígenes. Por otro lado, las sanciones administrativas (no judiciales) pueden llegar al millón de euros si no se cumplen todas las condiciones. Las madres se tienen que someter a todas las evaluaciones médicas que se consideren necesarias. En definitiva, nuestros cuerpos al servicio de quien quiere perpetuarse genéticamente porque hay otras formas de ser padres, como la adopción. Esa debería ser la batalla: mejorar el sistema de adopciones. Hay muchísimos niños necesitados de una familia y ese es el único derecho. Tener un hijo es un deseo.

— Adopciones... y acogidas.

Sí, hay que fomentar las medidas de protección a la infancia. Tenemos muchos niños esperando y miles de menores cumplen los 18 años en los centros residenciales sin que hayan encontrado una familia. El sistema de protección a la infancia ha fallado y hay que retomarlo. No puede haber miles de familias esperando y miles de niños en los centros. La Comunidad de Madrid tiene unos 4.000 menores bajo su tutela, un 40% están en centros residenciales y, sin embargo, la media de adopciones es de 40 al año. No es solo Madrid, son todas las comunidades autónomas.

— Las víctimas de violencia de género aumentan en la Comunidad de Madrid, ¿qué está pasando?

Es la Comunidad de Madrid es donde más ha aumentado el número de mujeres asesinadas. Hemos pasado de dos mujeres muertas en 2016 a ocho mujeres y un niño en 2017. Es solo una muestra del fracaso de la estrategia de la Comunidad de Madrid, que se hizo sin ningún tipo de consenso con las organizaciones feministas ni con los partidos. Por eso lo llaman estrategia y no ley, para no pasar por la Asamblea de Madrid.

Nos es muy difícil controlar lo que se está gastando del dinero comprometido para la estrategia. De lo poquito que podemos controlar, que es un programa que se está gastando que se llama 232, se han dejado en dos años 24 millones sin ejecutar. De los 800 millones de euros que ha aumentado el presupuesto de la Comunidad de Madrid, solo uno va a violencia de género, ¿qué sentido tiene aumentar uno si te estás dejando de gastar 24 solo en el programa que podemos controlar? Ayer salió la noticia de que se han disparado las denegaciones de las solicitudes para ingresar en una casa de acogida de la Comunidad de Madrid. Son poco más de 90 y solo el año pasado hubo más de 3.500 mujeres con órdenes de protección o medidas cautelares.